Tasas de inercia para el crecimiento económico

Para el Banco Mundial la ralentización de la economía global no tiene rasgos discriminatorios.

La economía mundial está sufriendo de un exceso de ahorro en relación con las oportunidades de inversión.

La coyuntura que amenaza con una caída mayor en los niveles de incremento de la producción tiene varios factores que están actuando de manera coordinada.

Archivo particular

POR:
Portafolio
marzo 08 de 2019 - 07:04 p.m.
2019-03-08

Con el premonitorio nombre de “Los Cielos se Obscurecen” el Banco Mundial ha bautizado su informe anual sobre Perspectivas Económicas Globales de 2019. Una de las tesis principales del citado documento es que proyecta que las tasas de crecimiento de la producción mundial, serán casi “de inercia”. Esta organización multilateral puntualiza que el crecimiento económico mundial sería de 2,9 y 2,8 por ciento, para 2019 y 2020, respectivamente.

Agrega, que este proceso de ralentización de la economía global no tiene rasgos discriminatorios: afecta tanto a países de mayor desarrollo, como a naciones con mercados emergentes. No obstante, hay matices entre estos países que tienen un mayor dinamismo en la disputa de las grandes plazas mundiales. Es así como las naciones que tienen un mayor componente de demanda en sus mercados internos, están en mejor posición para poder amortiguar los efectos de una desaceleración de los mercados internacionales.

(Lea: FMI prevé que la economía de Colombia crecerá 3,5% en 2019

Como se sabe, los países de economías más abiertas –por lo general países de pequeños mercados relativos- tienen a estar más expuestos, debido, entre otras consideraciones, al menor margen de maniobra que poseen en el diseño e implementación de las políticas macroeconómicas –monetaria, fiscal, cambiaria, y de manera complementaria, las medidas crediticias y comerciales.

Otro de los apartados del informe señala que China continúa siendo un motor de la economía global, aun cuando sus tasas de crecimiento tiendan a frenarse. El Banco Mundial estima que la expansión productiva en la potencia oriental continuará, pero con tasas moderadas: un 6,2 por ciento para 2019, esto es una leve baja, dado que para 2018 el aumento del producto interno bruto de este país fue 6.5 por ciento.

Uno de los factores clave para el manejo coherente de la economía china, ha sido la utilización de políticas monetarias y fiscales más expansivas, según lo reconoce el Banco Mundial. Es decir no han confiado todo, el mito de que son los mercados “al libre albedrío” los que van a autorregularse, como insistentemente se tiende a subrayar por la escuela neoliberal. Ante un ambiente externo que tiende a restringirse, dadas las impropias disposiciones desde Washington, China apuesta por la expansión de su demanda interna.

La coyuntura que amenaza con una caída mayor en los niveles de incremento de la producción tiene varios factores que están actuando de manera coordinada –análogamente a como se comportan los componentes de una “tormenta perfecta”.
Entre los factores que están presionando a la baja los ritmos de producción en el mundo se tiene: (i) baja en las inversiones, tanto de economía real, como de economía financiarista –se estima que la caída en los mercados bursátiles de diciembre 2018 fue la peor desde los años cuarenta; (ii) la “guerra comercial” desatada por Trump; (iii) la volatilidad del petróleo y de energéticos; (iv) los desequilibrios en las medidas macroeconómicas; y (v) las posiciones nacionalistas, las que frenarían el crecimiento tanto de los nexos comerciales internacionales, como de los circuitos financieros y de libre movilidad de factores de producción.

Giovanni E. Reyes,
Ph.D. University of Pittsburgh/Harvard.
Profesor Titular y Director de la Maestría en Dirección de la Universidad del Rosario.

Siga bajando para encontrar más contenido