Tiende a la baja la producción de cereales en Colombia

Una de las explicaciones que puede estar detrás de este comportamiento es la entrada en vigor del TLC con Estados Unidos.

Los cereales seguirían con precios altos por clima

A partir de 2004, el incremento de importaciones de productos alimenticios, entre los que se incluirían los cereales, ha aumentado en algunos años hasta 32 por ciento.

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julio 02 de 2019 - 11:29 a.m.
2019-07-02

De conformidad con datos de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO,) la producción en general de cereales del país ha evidenciado descensos al considerar el indicador de producción per cápita.

Efectivamente, las series históricas de la citada organización internacional, indican que para 2003 ese índice de producción era de 111. Se incluye en esto, la producción en volumen de maíz, trigo, arroz y –aunque los montos son menores- también de sorgo o maicillo. Para 2017, ese indicador llegaba a 88.

Para el cálculo de este índice se toma en consideración que la producción de cereales del campo colombiano correspondiente a 1998 era de 100. De tal forma que es posible inferir que desde 1998 a 2003, la producción de estos productos básicos en la dieta mostraba un comportamiento en ascenso. Aumentó 11 puntos. A partir de 2003 la producción de estos productos mostró una baja significativa, de casi 30 puntos del índice durante los pasados 17 años.

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Una de las explicaciones que puede estar detrás de este comportamiento, es la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio Estados Unidos-Colombia. Se reconoce que a partir de 2004, el incremento de importaciones de productos alimenticios, entre los que se incluirían los cereales, ha aumentado en algunos años hasta 32 por ciento. Esto ha afectado a la economía colombiana en particular durante los años en los cuales ha hecho estragos la aparición del fenómeno de El Niño, lo que ha provocado en general sequía en los campos productivos colombianos.

Desde un punto de vista economicista, debe reconocerse que la importación subsidiada de productos agrícolas de Estados Unidos, sería beneficiarse de los subsidios que en ese país –y en la Unión Europea- se otorgan. El monto de tales apoyos a la agricultura, estaría llegando a casi 931.000 millones de dólares de conformidad con los contenidos del denominado “Farm Bill”, la ley que incluye la normatividad de los subsidios para la agricultura en la potencia del norte. Nótese que tal monto estaría casi duplicando el producto interno bruto (PIB) de Colombia, durante un año.

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No obstante, ese “buen negocio” está comprometiendo la vulnerabilidad económica de los colombianos, al depender de la importación de productos agrícolas que son vitales para la alimentación. Es decir se está comprometiendo la seguridad alimentaria en el mercado interno. Es de tener presente que desde la denominada apertura económica que da inicio en 1990, y que se profundiza en 2004 con más tratados de libre comercio, las importaciones totales aumentaron un 29.4 por ciento para 2015, según cifras del Departamento de Administración Nacional de Estadísticas (DANE) en Colombia.

En este contexto de la nueva y más reciente división internacional de la producción mundial, uno de los problemas recurrentes, es que Colombia y en general los países latinoamericanos, están mostrando un proceso de re-primarización, de volver a tener portafolios exportadores basados en materias primas, en productos que tienen muy bajo valor agregado, como oferta en los mercados mundiales.

Giovanni E. Reyes,
Ph.D. University of Pittsburgh/Harvard.
Profesor Titular y Director de la Maestría en Dirección de la Universidad del Rosario.

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