Varias reformas pendientes, la tarea de América Latina

Ayer se realizó en Davos, un foro regional que plantea “un nuevo día” para las naciones del área, por cuenta del inicio de ocho nuevos gobiernos.

Davos 2019

Mario Abdo Benítez, presidente de Paraguay; Carlos Alvarado, presidente de Costa Rica; Lenin Moreno, presidente de Ecuador, y Luis Alberto Moreno, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo

Jason Alden/Bloomberg.

POR:
Portafolio
enero 22 de 2019 - 09:35 p.m.
2019-01-22

Un retraso de cinco minutos frente a la hora indicada choca en contra de la conocida puntualidad suiza. Debido a ello, varios de los presentes en el salón Sanada del centro de congresos de Davos, hicieron comentarios en tono de sorna ayer cuando el panel citado para las 4:15 de la tarde, que contó con la presencia de tres presidentes latinoamericanos y el titular del Banco Interamericano de Desarrollo, no arrancó a tiempo.

La invitación al evento hablaba de “un nuevo día” para la región, por cuenta de la llegada de nuevos gobiernos en ocho países del área. Sin embargo, la sensación prevaleciente acabó siendo que los temas de antes siguen siendo los mismos.

Es verdad que el crecimiento económico latinoamericano debería subir en el 2019 a cerca de 2 por ciento, como lo señaló el lunes el Fondo Monetario Internacional. El problema es que esa dinámica es débil debido, entre otros motivos, a la dependencia de China y las exportaciones de bienes primarios.

En video: En el FEM hay preocupación por las condiciones económicas del mundo 

Debido a ello, Luis Alberto Moreno del BID, subrayó que varias reformas estructurales siguen pendientes. Un ejemplo es el del fortalecimiento de los ingresos fiscales ante las necesidades de una población cuyo promedio de edad aumenta a pasos acelerados. Otro es el de derribar barreras en materia normativa y de infraestructura con el fin de profundizar la integración regional, pues las cifras de intercambio comercial entre naciones vecinas son muy bajas.

Hay algunos motivos de esperanza. Costa Rica logró sacar adelante una reforma tributaria que le sirvió para disminuir el saldo en rojo de las cuentas públicas, como lo expuso su presidente, Carlos Alvarado Quesada.

No obstante, los desafíos son inmensos. Uno viene de atrás, como es el de la violencia. El moderador, Moisés Naím, señaló que la región es responsable del 31 por ciento de los homicidios que suceden en el planeta, a pesar de que cuenta con solo el 8 por ciento de la población mundial.

(Lea: Riesgos en alza, la nota que caracteriza a Davos

El otro es más reciente, por lo menos en la escala observada. Se trata de los millones de venezolanos salidos de su país, cuyo número supera con creces los que Europa recibió, provenientes de Siria. La tragedia humanitaria que se vive en el país vecino muestra que quedan mucho por arreglar en esta parte del mundo, así se insista en que acaba de comenzar otra jornada.

Así se podría resumir el mensaje que quiso enviar Jair Bolsonaro, cuya primera salida de Brasil, después de recibir la banda presidencial el primero de enero, lo llevó a los Alpes Suizos. El mandatario auriverde también tuvo problemas con el reloj, aunque de otro tipo. Su discurso en el salón principal, frente a centenares de personas, no pasó de los diez minutos. Y la sesión de preguntas duró otro tanto, con lo cual el acto acabó antes de que se cumpliera la media hora asignada.

Aunque no faltaron críticas por la superficialidad de los planteamientos, algunos de los presentes resaltaron el mensaje de que la economía más grande de América Latina vuelve a colgar en su puerta el signo de “abierto”. Ahora queda pendiente el cumplimiento de las promesas de reforma anunciadas, pues aparte de los que le dan al inquilino del palacio de Planalto el beneficio de la duda, otros preferirían aplicar el refrán de “ver para creer”.

Es en medio de ese ambiente ambivalente hacia la región que Iván Duque hará presencia en Davos, a partir de la mañana de hoy. Todo indica que la agenda presidencial estará al tope no solo por cuenta de los compromisos públicos que incluyen participación en varios paneles y al menos una rueda de prensa, sino por las citas solicitadas por varios inversionistas. Como señaló un banquero con intereses en el país “poner la cara es importante y más después de lo ocurrido en Bogotá la semana pasada”.

Ricardo Ávila Pinto
Enviado especial / Davos

Siga bajando para encontrar más contenido