Vientos de recesión avivan una tormenta perfecta en economía

La curva de rendimiento en bonos de EE. UU. muestra la cercanía de la contracción, al tiempo que las principales economías se estancan. 

Wall Street

Dow Jones tuvo su peor día del año.

EFE

POR:
Portafolio
agosto 15 de 2019 - 12:12 a.m.
2019-08-15

El temor a que esté llegando una recesión en la economía internacional lleva pesando varios días sobre los mercados del planeta, llevando los niveles de incertidumbre al máximo. Sin embargo, nuevas señales que apuntan más en esa dirección, junto con varios factores negativos en distintas partes, fueron los ingredientes que generaron ayer una tormenta perfecta mundial.

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La parte más visible fue, de nuevo, el desplome en los mercados, empezando por Wall Street, donde el índice Dow Jones registró su peor jornada de todo este 2019. Este indicador presentó un fuerte descenso de 3,05%, lo que supone recortar 800,49 puntos y acabar en 25.479,42 unidades, cada vez más lejos de los récords de más de 27.000 de hace apenas un mes.

El S&P500 siguió la misma senda y finalizó con una caída de 2,93% a 2.840,6 enteros, al tiempo que el tecnológico Nasdaq bajó 3,02% y se situó en 7.773,94 unidades. Pero no solo a este lado del Atlántico se vieron las pérdidas.

En Europa, preocupada por sus propias cifras, todos los índices bursátiles acabaron con fuertes pérdidas, llevando la mayoría de ellos a sus menores registros en seis meses.

Entre ellos, la bolsa de Alemania cayó un 2,19%, la de Francia un 2,08%, la de Italia un 2,53% y la de España 1,98%, lo que generó número rojos por todo el Viejo Continente.
Por otro lado, el mercado del petróleo también acusó el golpe y el precio volvió a desplomarse. En esta ocasión, el indicador Brent presentó un descenso de 2,97% hasta un precio de US$59,48 por cada unidad. El WTI, por su lado, perdió incluso más, cayendo 3,3% a US$55,23.

Cabe resaltar que al otro lado de la moneda, entre los activos que se consideran refugio para los inversionistas y que repuntan en momentos de incertidumbre, el oro sigue firme en su revalorización, llegando ayer a los US$1.519 por cada onza, mientras que el euro se reforzó. El dólar, por ejemplo, repuntó $42 frente a la divisa local.

Las razones detrás de esta nueva jornada negra para los mercados locales son diversas, pero la que más resonó fue el movimiento de la rentabilidad de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años, el cual es tomado como una referencia y que estuvo por debajo de la de los títulos a dos años, algo que no pasaba desde antes de la crisis financiera de 2008.

En este sentido, como explican los expertos, este movimiento en los títulos de deuda estadounidenses siempre ha precedido a varias recesiones a lo largo de la historia, lo que prendió las alarmas.

Como explica el experto en bolsa, Julián Villamizar, “las curvas de rendimiento se mueven con base a dos factores: las tasas de la Fed y las expectativas de crecimiento. En el caso de los bonos a 10 años, esa curva atiende sobre todo a esos pronósticos. Por esto, si los agentes creen que habrá una desaceleración y las tasas de interés bajarían, eso hace que el movimiento vaya a la baja. Y eso es lo que ha pasado en esta ocasión, cuando el panorama es de temor, la rentabilidad de los papeles a largo plazo baja con más fuerza que los de corto vencimiento y se invierte. Siempre que ha pasado esto es un anticipo, al menos, de desaceleración”.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprovechó la situación para volver a atacar a la Reserva Federal, al asegurar en Twitter: “Locura de curva de rendimientos invertida. Deberíamos estar fácilmente recogiendo grandes recompensas y ganancias, pero la Fed nos lo impide”.

OTROS FACTORES

Pero el comportamiento de los bonos como premonición de una recesión mundial no fue lo único que cayó mal en los inversionistas. Desde Europa también llegaron noticias negativas.

Por un lado, ayer se publicó el crecimiento para la zona del euro en el segundo trimestre de este año, lo que mostró un avance de tan solo 0,2%, que se traduce en prácticamente un estancamiento de la dinámica económica en esa región. En los tres primeros meses, el alza fue de 0,4%.

Pero, más allá de esto, en la economía europea fue Alemania, principal motor de la región, la que marcó la noticia más negativa. Según el mismo reporte, se confirmó que el PIB de ese país presentó una contracción de 0,1% en el segundo trimestre, lo que hace que ‘coquetee’ de nuevo con entrar en recesión. Entre junio y septiembre de 2018 también presentó datos negativos.

Y, al mirar más al oriente, China se sumó a la batería de cifras negativas, pues el gigante asiático informó sobre su dato de actividad industrial, uno de los indicadores clave de ese país, el cual cayó hasta su nivel más bajo en 17 años.

Todos estos factores se unieron y crearon esa tormenta perfecta que golpeó de nuevo a los mercados. Y además, como resaltan los analistas, sería un aspecto clave para que la Fed mantenga sus recortes en el indicador de referencia.

Ante esto, Carolina Monzón, jefe de Análisis Económico de Itaú Colombia, apuesta por estos movimientos. “En un escenario en el que se acentúan las tensiones comerciales, estimamos mayor incertidumbre en materia de crecimiento y volatilidad, aunque no contemplamos un panorama de crisis en la medida que los bancos centrales asuman posturas más laxas en cuanto a política monetaria, en particular la FED y el BCE. Los emisores en la región también empiezan a considerar escenarios de recortes en tasas de interés”, aseguró.

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