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Elecciones 2022

Abstención en jornada electoral se mantuvo por encima de 50%

Menos de la mitad de personas aptas para votar acudió a las urnas. Así fue la participación de los colombianos este domingo.

Puestos de votación

Hubo una participación de al menos 45,87 por ciento en las elecciones del Senado de la República.

César Melgarejo

POR:
BERNARDO BEJARANO
marzo 14 de 2022 - 06:02 p. m.
2022-03-14

Como en las últimas tres elecciones legislativas, en las de ayer hubo una participación inferior al 50 por ciento. En otras palabras, Colombia sigue siendo un país en el que más de la mitad de los ciudadanos no ejercen el derecho político de elegir a sus representantes.

(Elecciones 2022: así quedaría conformado el Senado). 

Con base en la información del 98,14 por ciento de las de 110.758 mesas de votación dispuestas en todo el territorio nacional (2,5 % más que hace cuatro años), se puede hablar de una participación de al menos 45,87 por ciento en las elecciones del Senado de la República.

Así las cosas, las de 2018 siguen siendo las elecciones legislativas más votadas durante la vigencia de la Constitución de 1991, con 48,82 por ciento. Y las de ayer, las segundas.

Desde la promulgación de la Carta Política, las legislativas han sido las elecciones con el promedio de participación más bajo (44,5 % en los últimos seis comicios), según los análisis de la Misión de Observación Electoral (MOE).

(El efecto de las elecciones sobre los mercados). 

Una triste excepción fue el plebiscito por la paz (2016), que registró una participación de apenas 37,44 por ciento y en el cual se superó por primera vez la barrera de los 20 millones de personas que se abstuvieron de votar, algo que no ha vuelto a ocurrir.

Si se toman como referencia los comicios de ayer para la Cámara de Representantes, los sufragios nulos y los no marcados se redujeron. Los primeros, del 9,2 por ciento en 2018 a 4,8 este año. Y los segundos, del 3,04 por ciento al 2,03.

En contraste, el voto en blanco se incrementó del 4,51 al 6,38 por ciento, la cifra más alta de las últimas cuatro elecciones.

“Si bien subió el voto en blanco, bajó el voto nulo (y muchísimo). Puede haber un mayor entendimiento del valor del voto en blanco, sobre el cual se creía que se le otorgaba al ganador. Antes, el voto nulo representaba rechazo, pero ahora el rechazo se representa mejor con el voto en blanco. Esto también se da porque los tarjetones de esta ocasión estuvieron mucho mejor ordenados gráficamente, lo que no dio tanto pie a confusiones”, comenta el analista político Jaime Duarte, profesor del área de Gobierno de la Universidad Externado de Colombia.

Los votos no marcados y los nulos en la elección del Senado sumaron esta vez más de 1,2 millones, más de la mitad de todos los que obtuvo la consulta de la coalición Centro Esperanza.

CONSULTAS DE PARTIDOS

Las consultas de las coaliciones interpartidistas registraron una mejoría significativa en términos de participación. De los casi 9,7 millones de votantes en las dos que hubo en 2018 –cuyos ganadores fueron Iván Duque y Gustavo Petro– se pasó a más de 12,2 millones en las tres de este año, 2,5 millones más. Así, de una abstención del 73,5 por ciento en 2018 se pasó a una de 68,57 esta vez.

“Hace cuatro años nos debatíamos entre la continuidad de un proyecto político y la propuesta alternativa de Gustavo Petro. En cambio, este año había muchísima más representación, con tres consultas que incluyen movimientos y partidos de todo el espectro político y de varias regiones –señala Luisa Fernanda Buitrago, docente e investigadora del Departamento de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Manizales–. La participación en las consultas también aumentó por el hecho de que se involucró a las comunidades desfavorecidas, antes muy olvidadas. Por ejemplo, aun sin ganar su consulta, Francia Márquez solo fue superada por Federico Gutiérrez entre los precandidatos de otras consultas”.

No sobra anotar que el caudal electoral de las consultas interpartidistas no es comparable con el del Congreso. La principal razón es que, en teoría, esas votaciones no tienen por qué interesar a los ciudadanos de vertientes políticas distintas a las que están en disputa.

Por ejemplo, alguien que ya sabe que su voto para la presidencia será para Rodolfo Hernández no tendría por qué participar en las consultas de ayer.

Por supuesto, eso no se cumple en todos los casos. Es bastante probable que, por citar solo una de las opciones, un ciudadano que rechaza las ideas de Gustavo Petro haya votado por Francia Márquez con el fin de intentar frenar la aspiración del senador.

EL TIEMPO 

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