DOMINGO, 03 DE MARZO DE 2024

Noticias económicas de Colombia y el mundo

Carlos

Nuestra Política de Tratamiento de Datos Personales ha cambiado. Conócela haciendo clic aquí.

close

Emprendimiento

09 nov 2023 - 7:51 p. m.

Museo del Fracaso: las enseñanzas que ha dejado a los emprendedores

Samuel West, fundador del museo, habló sobre cómo nació la idea de exponer productos fallidos, para conocer y aprender del lado “oscuro” de innovar.

Samuel West, cofundador del Museo del Fracaso

Samuel West, cofundador del Museo del Fracaso

Sergio Acero Yate / CEET

POR:
johana lorduy

Con una propuesta disruptiva enfocada en el aprendizaje y sobre todo en el papel de las derrotas al momento de innovar, nació el Museo del Fracaso (Museum of Failure), una exposición itinerante que reúne tanto productos como servicios fallidos.

(Únase aquí a nuestro canal de WhatsApp y reciba toda la información económica de Colombia y el mundo).

Esta muestra estuvo recientemente en Colombia y Portafolio habló con su fundador Samuel West, quien destacó el valor que tiene fallar.

(Más: Los mejores lugares para trabajar en Colombia, en 2023).

¿Cómo nace el museo?

Es una historia bastante interesante. Estando en el contexto empresarial, me sentí frustrado por toda la obsesión que hay entorno al éxito. Especialmente en el campo de la innovación, las historias son positivas y hermosas, pero la realidad es que existe un lado oscuro y triste llamado fracaso.

Según las estadísticas, el 90% de las startups fracasan, entonces dónde queda ese aprendizaje, porqué nadie habla de los fracasos. Ante esto, decido crear una atmósfera en donde el fracaso fuera el protagonista y se aprenda de él. Recuerdo que empecé comprando por eBay productos innovadores que fracasaron, ya que las empresas no estaban abiertas a trabajar conmigo porque tenían miedo al estigma del fracaso. En 2017, cuando el museo llamó la atención de los medios globales, las empresas sí se abrieron a trabajar con la propuesta del museo.

¿Qué objetos hacen parte de esta exposición?

Cada objeto en el museo ha pasado por una rigurosa curaduría. Sin duda, lo más importante es que los objetos se hayan lanzado como una propuesta innovadora y que su historia de fracaso sea interesante y atractiva. Al final, buscamos evidenciar todo tipo de historias en donde, por ejemplo, la arrogancia corporativa, o el no escuchar a los empleados haya sido un factor determinante.

(Lea: Aerolínea 'low cost' Spirit suspende ruta Bucaramanga-Fort Lauderdale).

¿Qué historias puede destacar?

Tenemos muchos objetos interesantes como por ejemplo la pequeña hermana de la Barbie, lanzada en los años 70. Esta muñeca no tuvo tanto éxito por que cuando se giraba el brazo izquierdo hacia adelante ella crecía una pulgada y desarrollaba senos. Sin duda un gran escándalo para la época. Tenemos el caso de la cámara digital DC40 de Kodak lanzada en 1975, la respuesta de la gerencia de la compañía sobre el objeto fue: “es lindo, pero no se lo cuentes a nadie”. Y al final se abandonó la idea por temor a que se amenazara la rentabilidad del negocio.

La marca Bic, enfocada en lapiceros, desarrolló un bolígrafo especialmente para mujeres y era un producto normal, pero rosado. La verdad esto no fue bien recibido por los consumidores. Y así tenemos más productos de marcas como Colgate, P&G, entre otras.

¿Cuál es el mayor aprendizaje de estas historias?

El mensaje es muy claro para aquellas empresas que están buscando innovar: hay que experimentar, explorar y dejar de lado el miedo a fallar. Hay que tener presente que se deben invertir recursos y tiempo en hacer cosas que no serán inmediatamente rentables. Y eso lo tiene la innovación, no sabemos si va a funcionar o no.

(Más información: Cómo les fue a los negocios del Grupo Argos en el tercer trimestre).

Creo que lo más emocionante es correr riesgos, ahí es donde ocurre la verdadera innovación. Ese ha sido el éxito de muchas startups que se han aventurado a saltar. Sin duda eso no pasa, en todo los casos, con las grandes corporaciones, ellos no se aventuran. Lo cierto es que cuando las empresas se mantienen en la zona de confort se arriesgan a morir.

¿Correr riesgos no es sencillo hoy, qué deberían hacer las grandes empresas para seguir innovando?

La experimentación es la clave y hay que estar abiertos a ello. Las empresas claramente no buscan fallar en algún proyecto, pero para lograr el éxito hay que traspasar los límites. No se tiene que invertir todo el capital de una empresa en un proyecto, lo más importante es intentarlo. Pienso que las compañías deben quitarse esa idea de que se debe castigar a las personas o a los equipos que fallan, no podemos mantener esa cultura del castigo. Pero cuidado, hay que identificar porqué se falla, y tener las razones justas y claras.

Esto también tiene un impacto en las posiciones de liderazgo porque muchas empresas buscan líderes que quieran “jugar seguro”. Y creo que ese tipo de personas no son tan innovadoras porque se mantienen en una posición en donde nunca pasa nada y, bueno, estamos en un mundo que constantemente está cambiando.

(Le recomendamos: Hamburguesas de famoso 'influencer' MrBeast ya se consiguen en el país).

¿A nivel empresarial qué se debe hacer para motivar a los equipos?

Quizás se pueden implementar muchas estrategias dentro de las organizaciones, pero creo que lo más importante es que se tengan espacios enfocados en hablar abiertamente sobre los errores, las fallas y se trabaje por mejorar.

¿Cree que los emprendedores pierden credibilidad cuando fracasan?

Por supuesto que no. Hay un dicho en Silicon Valley: “Nadie quiere escucharte, a menos que hayas tenido dos quiebras”. Quizás sea cierto o no, pero el punto es que debe tener cierta credibilidad haber emprendido y luego haber fallado. Lo más importante es aprender de los errores para luego volver a intentarlo. Y creo que eso es muy saludable. Hay una buena razón por la que Silicon Valley tiene tanto éxito, y una de esas razones es porque si usted, como emprendedor o fundador de una startup, fracasa está bien, se vuelve a levantar. Quizás reciba una pequeña bofetada (risas), pero sabe que todavía habrá inversores.

JOHANA LORDUY
Periodista de Portafolio

Destacados

Más Portales

cerrar pauta