La virtualización en la proposición de valor de las empresas

Esta les ofrece la posibilidad de manejar más eficientemente sus recursos y la oportunidad de optimizar sus procesos con el apoyo de la tecnología.

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junio 02 de 2020
2020-06-02 09:43 a.m.

La crisis relacionada con el coronavirus obligó, en menos de un mes, a que organizaciones con diversas características y capacidades tecnológicas tuvieran que adaptarse a realizar procesos por medio de virtualización.

La infraestructura de virtualización comprende un conjunto de tecnologías que permiten acceder a aplicaciones, almacenamiento, salas virtuales, redes, plataformas de desarrollo de software, videoconferencias, o plataformas de colaboración. En este entorno virtual, sin compartir un espacio físico, un individuo o una organización pueden utilizar sus recursos computacionales como “máquinas virtuales” que acceden remotamente a servicios e infraestructura.

En general, las posibilidades de cualquier organización en cuanto a la implantación de procesos de virtualización dependen de factores como recursos financieros, know-how tecnológico o acceso a tecnologías de punta. Sin embargo, lo más importante en la consideración de esta posibilidad está relacionado con un entendimiento claro del rol que juega esta tecnología respecto a la proposición de valor de la organización, así como de las actividades, productos y servicios que hacen parte de esa proposición de valor.

Hay sectores donde los procesos de negocio son intensivos en información
(por ejemplo, el sector financiero) o sus productos o servicios son digitalizables (por ejemplo, software, juegos) y por ello, son candidatos para virtualizarse. Hay otros en donde hay una mezcla de componentes físicos y digitales (por ejemplo, industria automotriz, sector salud, educación) en donde las empresas han tenido qué decidir cuáles de sus procesos siguen manejando de forma física y cuáles virtualizan.

Finalmente, hay sectores cuyos productos o servicios son principalmente físicos (por ejemplo, agricultura, minería, productos industriales) y allí, sólo algunos aspectos de la operación son opciones para virtualizar.

La virtualización de procesos hace que la gerencia se enfrente a dos asuntos muy complejos: un replanteamiento de modelo de organización y la definición de una infraestructura tecnológica que soporte esta nueva organización.

Con respecto al modelo de organización, la concepción de nuevos modelos de negocio, productos, servicios y procesos orientados a proveer nuevas propuestas de valor agregado se convierte en un imperativo para sobrevivir y competir en un entorno incierto, en donde las necesidades de los consumidores han cambiado y no se prevé un retorno cercano a la normalidad conocida por las empresas.

Con respecto a la definición de infraestructura, la gerencia enfrenta la siguiente decisión: ¿Se define primero la organización y luego la infraestructura tecnológica que la soporta? O ¿se entienden primero las posibilidades tecnológicas del contexto en que se opera y luego se replantea la organización para sacar provecho de estas nuevas realidades tecnológicas? Estas alternativas no deben verse como mutuamente excluyentes, sino como procesos circulares que tienen en cuenta consideraciones expertas en ambos sentidos, que pueden afectar la relación Organización/Infraestructura Tecnológica.

Adicionalmente, es posible ver cómo las empresas establecidas pueden seguir la primera aproximación, mientras que los emprendimientos enfocados en la cuarta revolución industrial se enfocan en la segunda alternativa.

El as bajo la manga que permite la creación de nuevos emprendimientos y servicios con alto componente tecnológico es el mismo que ha reducido las barreras de acceso a tecnología para las empresas y que permitió una reacción rápida de las empresas para mantener su operación en estos momentos de crisis: Cloud Computing. La consolidación de este modelo de computación permite a cualquier empresa el acceso virtual a infraestructura (por ejemplo, almacenamiento), software (por ejemplo, sistemas para relacionamiento con clientes) y plataformas de desarrollo como un servicio al cual se accede de acuerdo con las necesidades de la empresa. Con Cloud Computing, una empresa tiene la opción de contratar tecnología, manteniendo flexibilidad y eficiencia en el uso de recursos.

La virtualización de procesos les ofrece a las organizaciones la posibilidad de manejar de una forma más eficiente sus recursos y les brinda la oportunidad de rediseñar y optimizar sus procesos con el apoyo de la tecnología. A pesar de que algunas de ellas se vieron obligadas a dar el paso hacia la virtualización debido a la crisis, será interesante evaluar el resultado de esta nueva forma de operación una vez se supere la misma. Con esta evaluación, las empresas deberán decidir el grado de la transformación hacia la virtualización que van a emprender o mantener, lo cual definirá el tipo de infraestructura de virtualización requerida.

Autores: 

- Mauricio Ruiz Valdivieso, Profesor Asociado, facultad de Administración universidad de los Andes
- Sonia Camacho, Profesor Asistente, facultad de Administración
universidad de los Andes

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