¿Qué son Derechos Especiales de Giro y por qué los necesita la región?

Debido a la crisis, este instrumento del FMI sería clave para el apalancamiento de las economías.

Coronavirus

Se trata de atender la salud y la economía como facetas de un fenómeno que requiere de atención urgente. 

EFE

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Portafolio
julio 30 de 2020 - 04:53 p. m.
2020-07-30

Solamente para quienes no perciben o ignoran los hechos y dinámicas fundamentales, no es claro que un requerimiento de política económica que demanda esta pandemia es un apalancamiento financiero en los países. Se trata de una medida urgente y oportuna que debe estimular la productividad, las fuerzas del mercado, buscando superar este doble choque -por el lado de oferta y demanda- que tienen las economías en la pandemia.

(Covid-19 en la frontera del olvido). 

En ese contexto y en función de los países emergentes conviene aclarar lo que son los derechos especiales de giro (DEG). En lo fundamental, se trata de un activo de reserva que se crea mediante acuerdos políticos internacionales. Se toma en cuenta para esta situación, que los países que conforman el Fondo Monetario Internacional son miembros de Naciones Unidas, teniendo los mismos, una mayoría de cerca de 85 por ciento de los votos.

(¿Cómo afecta la crisis a las principales economías de Latinoamérica?). 


La creación de los DEG se basa en una canasta de monedas principalmente dólar, euro, yen, yuan y libra esterlina. En muchas ocasiones los DEG son reconocidos como “oro de papel”. Se trata de instrumentos que ahora podrían contribuir al apalancamiento de la productividad y estímulo consecuente de la demanda efectiva, sin que esta último se desembocara en inflación al no ser un medio efectivo de la reactivación en la oferta. Incluso esta relación está ya identificada en la teoría cuantitativa del dinero.

El requerimiento de este apalancamiento se fundamenta no sólo en la generalidad del doble choque que han tenido los países emergentes, sino muy en particular en el caso latinoamericano, en el estrecho margen de maniobra fiscal que muestran los países. A esto debe agregarse que los créditos disponibles en función del Covid-19, están resultando no sólo atrasados sino insuficientes.

(Competitividad en las ciudades y su importancia en los retos actuales). 


Varios países, incluso antes de la pandemia presentaban problemas fiscales, tales los casos de Argentina, la psiquiátrica situación de Venezuela, además de Bolivia, Brasil, Costa Rica y Ecuador. En ellos, el déficit fiscal estuvo por encima del promedio de la región, el cual fue identificado en -2.9 por ciento del producto interno bruto (PIB) para 2019, según lo ha documentado la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Se trata de atender la salud y la economía como facetas de un fenómeno que requiere de atención urgente. No obstante, con el fin de tener una solución sostenible, es preciso, de nuevo se reitera, que el estímulo inmediato de la demanda efectiva, repercuta en una mayor producción, productividad y elevación de los niveles de empleo productivo.

Giovanni E. Reyes
Ph.D. University of Pittsburgh/Harvard
Profesor Titular y Director Académico de Pregrados de Administración de la Universidad del Rosario.


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