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Internacional

Estados Unidos, el primer pulso entre los dos presidentes venezolanos

Nicolás Maduro y Juan Guaidó ofician como primeros mandatarios de la nación suramericana. Entrevista con Michael Shifter para analizar la situación. 

Juan Guaidó y Nicolás Maduro

En estos momentos hay dos presidentes en Venezuela, Maduro que rompe relaciones diplomáticas con Estados Unidos y Guaidó que minutos después les dice que pueden quedarse.

AFP y Reuters

POR:
Portafolio
enero 23 de 2019 - 07:25 p. m.
2019-01-23

Un día para recordar el 23 de enero de 2019, Juan Guaidó, el presidente de la Asamblea Nacional, se autoproclamó presidente de Venezuela, desconociendo a Nicolás Maduro, quien a su vez se había posesionado como presidente el pasado 10 enero. Guaidó fue reconocido por Estados Unidos y el resto de naciones del Grupo de Lima, incluida Colombia. 

En estos momentos hay dos presidentes en Venezuela, Maduro que rompe relaciones diplomáticas con Estados Unidos y les da 72 horas para salir del país y Guaidó que minutos después les dice que pueden quedarse. 

Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano con sede en Washington DC,  da su opinión sobre los últimos sucesos ocurridos en Venezuela y lo que puede suceder en adelante.

Lea: (¿Qué está ocurriendo en Venezuela?)

¿Cuál es su visión de lo que pasó hoy en Venezuela?

Yo creo que ha sido un día extraordinario y que hay avances alentadores pero todavía hay interrogantes sobre cómo vamos a cruzar este río de un lado a otro. Hay que ver si ese nuevo gobierno va a tener poder real y todo este proceso no será fácil. Dependerá mucho del papel de la oposición y de las Fuerzas Armadas del país.

El gobierno de Maduro obviamente tiene el monopolio y el control del poder en Venezuela. Hay muchas fracturas y descontento, pero hasta ahora no hemos visto una ruptura del gobierno de Maduro, entonces me parece que es un momento muy interesante.

Creo que la oposición está muy bien, que Estados Unidos y toda la comunidad internacional, incluyendo el Grupo Lima, tienen una posición muy clara frente a esto, pero la gran sorpresa fue la sentencia de la oposición del 10 de enero de elegir a Guaidó como presidente de la Asamblea Nacional.

Lea: (Maduro rompe relaciones con Estados Unidos)

¿Qué opina de Guaidó?

Él es una cara y una voz nueva y lo mejor es que ha mandado muy buenos mensajes a la oposición, a los chavistas y a las Fuerzas Armadas. Realmente es una cuestión de que Guaidó ha encontrado su momento. Un momento sumamente alentador, pero no estamos todavía en un nuevo gobierno democrático, porque si bien el gobierno de Maduro no es legítimo todavía parece que tiene el apoyo de las Fuerzas Armadas y ahí está su poder.

Lea: (Guaidó dice que mantendrá relaciones diplomáticas con EE.UU.)

Muchos analistas sostienen que las sanciones internacionales sirven de poco si un gobierno autoritario como el de Maduro se quiere mantener en el poder. ¿Eso también se da en estos momentos?

Yo he sido escéptico de las sanciones y su eficacia. Todavía no creo que las sanciones hayan sido determinantes. Lo que ha sido determinante es el resurgimiento de una oposición unida, con liderazgo y estrategia, que no lo hubo antes.

Todas las sanciones en el mundo pueden tener un impacto pero no serán decisivas. Lo que sí es fundamental es lo que pase dentro del país, y allí se ve una crisis profunda del gobierno. Yo creo que lo que pasó con la detención y liberación de Guaidó revela problemas dentro del gobierno.

Ahora se ve que la oposición tiene una estrategia que comenzó con la decisión de no reconocer a Maduro como nuevo presidente el 10 de enero.

Maduro ordenó la salida de los diplomáticos estadounidenses y Guaidó les dijo que no se fueran. Hay dos presidentes en la práctica, ¿a quién le hace caso Estados Unidos?

Obviamente yo creo que Estados Unidos ya está comprometido a seguir los pasos de Guaidó. Están aliados con él, lo apoyan, lo reconocen y es un una prueba cuando hay una diferencia entre dos gobiernos paralelos. Entonces es una prueba si Guaidó puede implementar esa política en ese contexto donde todavía hay un presidente que tiene las Fuerzas Armadas a su lado.

Es una prueba, pero ya Estados Unidos se ha comprometido de a acompañar a Guaidó.

¿Entonces, los diplomáticos estadounidenses no saldrían de Venezuela?

Supongo que no, lo lógico es que Estados Unidos no salga porque van a seguir apoyando a Guaidó y esto va a ser una prueba para saber si el gobierno de Maduro toma medidas de fuerza para sacar a los diplomáticos del país, eso es una parte del drama.

¿Hay peligro de un conflicto civil?

Está por un lado el gobierno de transición, pero para evitar que esa transición sea violenta y sangrienta hay que entrar en una negociación seria con los oficialistas y sobretodo con las Fuerzas Armadas.

Todos los que están en el poder no estarán muy dispuestos a cederlo si no hay garantías de protección para ellos, que como sabemos ha robado mucho, han estado involucrados en actividades ilícitas y han cometido violaciones de derechos humanos. No estarán dispuestos a ceder el poder si son vulnerables y pueden pasar el resto de sus vidas en la cárcel. Tendría que aplicarse una justicia transicional para que el desenlace no sea violento, o si no sería muy violento.

Ahora no se ve que las dos partes estén dispuestas a negociar…

Es un momento distinto, todo ha cambiado. Antes no sorprendía que no hubiera resultados en los diálogos porque el Gobierno tenía todo el poder. En este momento el gobierno tiene las Fuerzas Armadas, pero está enfrentado con una oposición muy distinta, no solamente con un liderazgo, nuevas ideas, nuevas estrategias sino también con el apoyo de algunos sectores que eran chavistas.

Hace poco se pedía negociar para un cambio, fuera de gobierno o de régimen, ¿En este momento es imposible pensar que siga el régimen chavista?

No es imposible. Creo que el régimen, que tiene el interés de perpetuarse en el poder, puede jugar la carta de un cambio de cara, que maduro ya no sea presidente y llegue otra figura del chavismo, pero dudo que esto sea aceptable para la oposición.

Para la oposición es fundamental la demanda de una transición al régimen democrático, no un cambio de una figura dentro del chavismo a otra persona, pero no descarto la posibilidad que el mismo gobierno puede intentar una movida así, para decir que Maduro ya no está y puede calmar las cosas tanto en lo interno como en lo externo.

Con lo ocurrido hoy, la gente ya está pensando en una solución inmediata a la crisis venezolana, ¿Usted qué piensa?

Tengo la impresión que es el inicio de una transición seria. No va a pasar mañana, pero en los próximos meses van a haber avances reales. Todo depende de las conversaciones y negociaciones entre oposición y gobierno para tratar de crear una confianza que hoy no existe.

¿Qué implicarían esas negociaciones?

Que los oficialistas estén seguros que la oposición va a cumplir con los acuerdos pactados, en los cuales debe haber garantías para que cedan el poder. No creo que vaya a ser fácil pero si es posible. Puede durar el tiempo que necesite. Es muy difícil predecir el tiempo que va a tomar, pero puede ser unos meses.

La oposición siempre ha estado dividida, ¿cuál es el reto ahora?

La gran prueba es mantenerse unida. Todos sabemos que la historia de la oposición en Venezuela no es de gran unidad, pero en estos momentos que se enfrenta a Maduro y el país está destruido ha generado mucha unidad.

Puede que hayan divisiones cuando se comiencen a negociar con el oficialismo temas sensibles como violaciones a los derechos humanos por parte de los militares o de corrupción del chavismo y no haya castigo.

El gran desafío es sostener esa unidad de la oposición. Va a requerir habilidad de la oposición cuando entre a escenarios más concretos y específicos.

¿En este momento es suficiente el apoyo de Rusia y China para que Maduro se mantenga en el poder?

No creo. Lo de Rusia con Venezuela es básicamente una proyección geopolítica. Con China es diferente, lo que está en juego es mucha inversión y préstamos. Lo que ellos dicen, cuando uno habla con ellos, es que hasta ahora se han mantenido apoyando totalmente a Maduro porque lo ven como un factor de mayor estabilidad y lo que temen es un escenario de completo caos.

Vuelvo al punto inicial de la entrevista, el nuevo ingrediente de toda la situación ahora es una oposición que genera respaldo más allá de la clase media en todo el país y que por fin tiene buen liderazgo, buena estrategia y esto podría hacer que China piense dos veces antes de seguir dando su apoyo total a Maduro. Hoy es una alternativa que antes no lo era.

El secretario de Estado estadounidense amenazo a Maduro, incluso con la fuerza, si empleaba la violencia contra la oposición. ¿Eso qué significa?

Que están dispuestos a usar instrumentos de fuerza. Si bien puede haber un fundamento legal para seguir ese camino por el hecho de que hay un gobierno legítimo y reconocido por Estados Unidos, creo que sería un gran error utilizar la fuerza, que ni el mismo Guaidó lo aceptaría.

Lo que hay que hacer es seguir intensificando la presión sobre Maduro y el régimen.


Pedro Vargas Núñez
Editor Portafolio.co

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