Argentinos sienten el ‘apretón’ mientras cae su calidad de vida

La aprobación de Macri se desvanece a medida que empeora la economía.

Mauricio Macri

Mauricio Macri ganó las elecciones con promesas de mejorar la economía, pero no se ha visto realmente ese cambio.

Reuters

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Portafolio
noviembre 30 de 2018 - 08:20 p.m.
2018-11-30

Florencia Bulacios dice que ha pasado demasiado tiempo desde la última vez que pudo comprar la famosa carne de su país, mientras camina a su casa con un par de bolsas del supermercado que contienen el mínimo indispensable que necesita para alimentar a su familia esta semana.

“No podemos darnos muchos gustos. Dependo de las ofertas y promociones”, aseguró la cajera y madre soltera de 45 años, explicando que su sueldo no se ha emparejado con la inflación, que se espera que alcance cerca de 50% este año. “Solía pensar que este Gobierno iba a poder arreglar la economía. Ahora no estoy tan segura”.

Conforme el presidente Mauricio Macri es anfitrión de la cumbre anual del G20 en Buenos Aires, que inició ayer y terminará hoy, cerca de 10.000 visitantes ya han experimentado los efectos de la desmesurada inflación argentina - los precios de los hoteles se han disparado - y la reputación favorable que el Presidente reformista todavía disfruta entre los líderes mundiales se está evaporando en casa.

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Cuando Macri llegó al poder hace tres años, prometiendo poner fin a décadas de volatilidad económica, la mayoría de los argentinos se mostraron optimistas sobre su futuro. Pero este año, el optimismo comenzó a desvanecerse en medio de una crisis monetaria que hizo que el peso perdiera aproximadamente la mitad de su valor, lo que obligó un rescate de US$56.000 millones del Fondo Monetario Internacional.

Hay muchos ejemplos de los obstáculos que ha enfrentado la coalición ‘Cambiemos’ de Macri conforme ha intentado implementar las reformas en el país. Los sindicatos siguen siendo tan poderosos como siempre: el lunes, la aerolínea estatal inició una huelga, que provocó la cancelación de 371 vuelos, en protesta por la suspensión de 367 empleados a principios de este mes.

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Las altas tasas de interés, que hasta hace poco habían alcanzado más de 70%, han afectado a las pequeñas y medianas empresas y a la clase media baja en particular debido a la continua volatilidad económica.

La alta inflación indica que se espera que los salarios reales bajen 11% en los últimos cuatro meses de 2018, según Ecolatina, una consultora económica.

Como resultado de toda esta situación, los índices de aprobación de Macri de alrededor de 30% son semejantes a los de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien dejó el poder con el país al borde de una crisis económica.

“Nuestro negocio no estaba en buen estado antes de que Macri llegara al poder, pero ciertamente no ha mejorado desde entonces. Nuestros cálculos simplemente no han funcionado, y no podemos pedir prestado para rellenar las grietas. Estamos a punto de cerrar”, consideró el gerente de una tienda de ropa en una avenida ruidosa en el centro de Buenos Aires, que solicitó mantener el anonimato.

El FMI predice que la economía de Argentina se contraerá 2,6% en 2018, y 1,6% en 2019. Eso ha puesto en duda la capacidad de Macri para ganar en las elecciones presidenciales del próximo año, cuando se postule para la reelección.

Mucho dependerá de qué tan pronto la economía comience a recuperarse de la situación de caída actual, ya que la mayoría de los economistas esperan que la actividad se recuperará en el segundo trimestre de 2019, aunque también se espera que la recuperación sea irregular en los diferentes sectores de la diversa economía de Argentina.

“Es bastante probable que la economía vaya al alza el año que viene”, señaló Enrique Cristofani, presidente ejecutivo de Santander Río en Argentina, el mayor banco del sector privado del país, argumentando que la recuperación llegará más pronto de lo que se espera.

Cristofani explica que a pesar de la volatilidad económica de este año, hay tres factores subyacentes que son positivos para la economía a mediano plazo: Argentina ahora tiene un tipo de cambio competitivo; el impulso de austeridad respaldado por el FMI conducirá al equilibrio fiscal el próximo año; y las tasas de interés reales positivas fortalecerán el sistema financiero.

“Lo que sabemos sobre la opinión pública muestra que los últimos 100 días antes de las elecciones son mucho más importantes que los 1.000 días anteriores”,
explicó Juan Germano, director de Isonomia, un encuestador en Buenos Aires. “La incertidumbre sobre quién ganará continuará hasta la segunda ronda de las elecciones presidenciales en noviembre de 2019”.

Él dice además que es poco probable que la primera ronda de elecciones en octubre produzca un ganador, lo que obligará una impredecible votación de segunda vuelta.

El gran problema para Macri es que muchos argentinos no saben hasta qué punto su coalición ‘Cambiemos’ realmente ha cambiado el país. A pesar de su rectitud fiscal - que ha sido percibido por los argentinos comunes como la austeridad que ha impulsado la recesión actual - en muchos aspectos Argentina parece ser el mismo país de siempre.

“Argentina siempre será Argentina, a través de los buenos y malos tiempos”, apuntó Gregorio Muñoz, un carnicero, quien agregó que aunque su negocio ha bajado debido a la recesión, la mayoría de sus clientes mueven cielo y tierra para obtener su suministro semanal de carne de vaca. “Dios me ayude si eso alguna vez cambia. Me quedaré sin trabajo”.

Benedict Mander

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