Bancos chipriotas siguen cerrados, empiezan a rodar cabezas

No abrieron por undécimo día consecutivo por temor a una salida masiva de capitales.

Protestas en Chipre

EFE

Protestas en Chipre

POR:
marzo 26 de 2013 - 11:29 a.m.
2013-03-26

 

La crisis ha provocado la dimisión del presidente del Bank of Cyprus, mayor entidad del país. Andreas Artemis, presidente del Bank of Cyprus, el más importante del país, dimitió el martes.
Según varias web locales, renunció a sus funciones en protesta por las modalidades de absorción por el Bank of Cyprus del Laiki Bank, la segunda entidad del país que será liquidada. La tensión es alta en Nicosia donde se ven agentes de seguridad delante algunos bancos.
Al punto que el ministro chipriota de Finanzas, Michael Sarris, decidió el lunes por la noche atrasar hasta el jueves la apertura de los bancos, cerrados desde el 16 de marzo. "Estamos ante una emergencia, realmente nos enfrentamos a una experiencia sin precedentes", explicó el martes a la BBC.
Chipre teme una salida masiva de capitales, en particular extranjeros, en cuanto se abra el corralito. Los clientes de Bank of Cyprus y de Laiki Bank sólo pueden sacar 100 euros diarios en los cajeros, y a partir del jueves se instaurarán otros controles durante "algunas semanas", según el ministro.
Los chipriotas, resignados, renunciaron el martes por la mañana a volver a los bancos.
"Uno acaba por habituarse", bromeó Paris, gerente de una peluquería, antes de reconocer que la afluencia de clientes a su negocio ha caído al menos un tercio en los últimos diez días.

"Cuando la gente no tiene suficiente dinero líquido, se concentran en lo esencial", subrayó. No obstante, los chipriotas empiezan a preocuparse. "Tengo cheques en casa pero no los quiero depositar en el banco. ¿Cómo puedo estar seguro de que los van a depositar en mi cuenta?", se pregunta el propietario de una pequeña imprenta.
La crisis es un verdadero dolor de cabeza para las numerosas pequeñas empresas rusas que hacen transitar sus fondos a Chipre por razones fiscales y tienen dificultades de tesorería por el corralito bancario.
Unos 1.500 estudiantes protestaron este martes en el centro de Nicosia contra el plan de rescate aprobado este fin de semana por las autoridades del país, la eurozona y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Chipre recibirá una ayuda de 10.000 millones de euros de ayuda, pero a cambio, la isla mediterránea tendrá que reducir drásticamente su sistema financiero y dejar de ser un paraíso fiscal, imponiendo enormes pérdidas a los ahorradores con más de 100.000 euros en los dos principales bancos de la isla. Estos dos bancos, que han atraído capitales extranjeros, en particular rusos, muchos de los cuales de dudosa procedencia y de ahorradores europeos atraídos por los elevados intereses que pagaban, sufrieron grandes pérdidas por su fuerte exposición a la deuda griega.
El plan de rescate, que ha permitido permanecer a Chipre en el euro, fue relativamente bien recibido por los mercados, pero unas declaraciones del presidente del Eurogrupo, el club de los ministros de Finanzas del euro, Joeren Dijsselbloem, llenaron de incertidumbre los ánimos.
El ministro holandés de Finanzas dio a entender que la solución para  Chipre podría aplicarse para otros países de la zona euro en dificultades.
Poco después dio marcha atrás y dijo que el de  Chipre es un caso único. No obsante, las principales bolsas europeas, con excepción de Madrid y Atenas, parecían encontrar un poco de serenidad y volvían a operar en verde.
El Banco del Pireo griego compró tres filiales griegas de los bancos chipriotas. El euro se mantenía por su parte, relativamente estable a 1,2870 dólares, después de haber caído la víspera a 1,2830, su nivel más bajo desde noviembre.
"Djisselbloem no tenía que haber dicho lo que dijo", comentó Benoit Coeuré, miembro del directorio del BCE. "La experiencia de Chipre no es un modelo para el resto de la zona euro, porque la situación había alcanzado un nivel que no es comparable con ningún otro país", zanjó.
AFP

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