Beethoven Herrera Valencia

Del Nafta al T-MEC, supervisión laboral internacional

No es improbable que los demás TLC de Estados Unidos suscritos con otras naciones sean sometidos a revisión.

Beethoven Herrera Valencia
POR:
Beethoven Herrera Valencia
diciembre 15 de 2019
2019-12-15 07:09 p.m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/23/56ccbf720e655.png

Pese a haber sido firmado con el presidente Trump en Buenos Aires el 30 de noviembre del pasado año, último día del presidente Peña Nieto en el cargo, los demócratas coincidieron con la Casa Blanca en nuevas exigencias y lograron modificar ese acuerdo. Por el control demócrata de la Cámara de representantes y la presión de los empresarios y sindicatos de Estados Unidos se ha producido una convergencia de intereses entre la Casa Blanca y los demócratas, enfrentados en los demás temas.

Por petición de la central sindical estadounidense AFL-CIO, el partido demócrata exigió que se permitiera realizar inspecciones a los procesos internos de los sindicatos mexicanos para garantizar su democratización, por las quejas acumuladas de control por parte de las empresas. Ante la negativa de todos los partidos mexicanos a permitir dicha inspección, se abrió paso la formula de crear paneles binacionales para solucionar posibles controversias laborales derivadas de elecciones sindicales.

La delegación estadounidense estuvo presidida por el yerno de Trump, Jared Kushner, para garantizar que lo acordado quedara a satisfacción del presidente, acompañado del encargado de comercio Robert Lighthizer y de la viceprimera ministra canadiense Chrystia Freeland.

En la coyuntura de recesión que vive la economía mexicana, la ratificación en el congreso de Estados Unidos del T-MEC y su ulterior implementación podría sacar a ese país de la recesión y “claramente sería un estimulo increíble” dijo el secretario de Hacienda Arturo Herrera, (Reforma 9/12/19). El senado mexicano lo aprobó por 155 votos a favor y uno en contra, al día siguiente a la firma por los delegados de los gobiernos y el líder republicano del senado de EE. UU., Mitch McConell ha previsto que la ratificación ocurrirá allí hacia enero de 2020.

Las modificaciones establecen que entre 40 y 45% de las partes de los vehículos sean fabricados en países que pagan a sus empleados por los menos US$16 la hora, lo cual se cumple claramente en Estados Unidos y en Canadá.

El líder la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Carlos Aceves del Olmo criticó los cambios al texto firmado en 2018. Además, dijo que el nuevo tratado pretenda limitar el outsourcing, argumentando que no puede desaparecer pues 85% de las empresas mexicanas pequeñas y medianas lo utilizan.

Pelosi declaró que la nueva versión del tratado “es infinitamente mejor de lo que inicialmente propuso la administración, y es una victoria para los trabajadores de Estados Unidos” (Excelsior 11/12/19) en una expresión claramente dirigida a las bases de su partido. El gobierno de Canadá por su parte ha ofrecido apoyo de cooperación para ayudar a México a mejorar el cumplimiento de su normativa laboral.

El sector empresarial mexicano ha declarado que el nuevo tratado da certeza a las inversiones externas y el presidente del Consejo Coordinador Empresarial Carlos Salazar Lomelin reconoció que fueron consultados desde el inicio; y Antonio del Valle, presidente del Consejo Mexicano de Negocios declaró que el nuevo tratado “en general es benéfico para México”. (Excelsior 11/12/19).

El nuevo tratado eliminó el tiempo para liberar las patentes de biomedicamentos y estableció que no se podrán bloquear paneles de solución de controversias; y en el tema ambiental se firmaron compromisos de protección de especies en peligro de extinción.
En el caso del acero de la región se estableció un plazo de 7 años para que México actualice su industria y compita en igualdad de circunstancias y de 10 años para el aluminio.

En el tema laboral se hará una elección cruzada de modo que un integrante del panel será escogido por México de la lista propuesta por Estados Unidos, y viceversa; y el tercer miembro del panel será un experto independiente. México propone que ese tercer árbitro y presidente del panel sea un experto de la OIT.

Se trata pues de un sistema de paneles y no de visitas en físico a los centros de trabajo por parte de un extranjero. Y si se concluye que ese panel no ha actuado de buena fe, la parte afectada puede llevar el caso a un panel superior de cinco miembros ajenos a las dos naciones.

Carlos Serrano economista Jefe de BBVA en México dijo que “el evento que puede determinar la trayectoria del crecimiento del año que viene es lo que ocurra con el T-MEC pues si se ratifica habrá mayor ritmo de crecimiento y el clima de incertidumbre que existe se puede reducir” (Milenio 10/12/19)

A juicio del jefe de la oficina de la presidencia Alfonso Romo, la ratificación del nuevo tratado generará mas confianza y acabará con la incertidumbre que existe entre los inversionistas, de modo que se espera que las calificadoras comiencen a mejorar la calificación del país.

El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo por su parte, que es tiempo de que se apruebe el nuevo tratado, porque de lo contrario se puede afectar por los procesos electorales.

Así como el Nafta fue el primer TLC firmado por Estados Unidos con un gobierno de América Latina hace un cuarto de siglo, no es improbable que los demás TLCs sean sometidos a revisión; y aplicando el principio de ‘nación mas favorecida’ o ‘trato nacional igual’, lo que acaba de ocurrir con México parece un indicativo de lo que se ve venir.

Recomendados

  • INTERNACIONAL
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • OPINIÓN

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes