Beethoven Herrera Valencia

Donald Trump gana, ¿alguien pierde?

Aún si el Presidente no se reeligiera se puede suponer que los bancos aprovecharán la desregulación para hacer lo que ya han hecho antes.

Beethoven Herrera Valencia
POR:
Beethoven Herrera Valencia
febrero 16 de 2020
2020-02-16 05:32 p.m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/23/56ccbf720e655.png

La decisión de la mayoría republicana del senado de Estados Unidos de impedir el testimonio del exasesor de Seguridad Nacional John Bolton permitió la rápida absolución del presidente Donald Trump, aunque el excandidato presidencial Mitt Romney no votó con su partido. Bolton sostiene en su libro que el presidente sí retuvo la ayuda militar a Ucrania para forzarla a investigar los negocios del hijo de Joe Biden. Esa conducta de Trump era el centro de la acusación aprobada por la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes.

A las pocas horas de su posesión Trump se retiró de la negociación del Tratado Transpacífico de Asociación, se retiró del acuerdo de París contra el cambio climático y utilizando las amenazas contra los inmigrantes impuso a México la renegociación del Tratado de Libre Comercio, que incluye ahora la inspección concertada a las plantas que exportan a Estados Unidos para asegurar el componente regional. Ahora amenaza con más aranceles a Europa.

Además flexibilizó los controles que la Ley Dood Frank había introducido a los bancos para evitar los abusos que condujeron a la burbuja y crisis hipotecaria, limitando la supervisión a los bancos mas grandes. ¡ Está sembrada la semilla de futuros abusos, crisis y rescates!.

La guerra comercial con China ha llevado a un primer acuerdo que reduce parcialmente los aranceles a cambio de que el gigante oriental aumente las compras de productos agrícolas estadounidenses, los cuales se producen mayormente en regiones donde Trump ha tenido mas apoyo y están afectadas por este conflicto.

Pero el mayor pasivo de Estados Unidos frente a China son los bonos del tesoro americanos que China acumula, de los cuales en marzo pasado vendió US$20.000 millones: pero si China decidiera suspender la compra de dichos bonos o venderlos masivamente en el mercado, se haría un severo daño por la desvalorización de esos títulos; pero haría insostenible el manejo fiscal de Estados Unidos. Trump, al mismo tiempo que reduce impuestos a empresas y grandes fortunas mantiene las costosas ofensivas militares que conducen a una proyección de déficit fiscal por los próximos 15 años.

Esa tendencia nacionalista expresada en la preferencia por los acuerdos bilaterales y la imposición de medidas de presión en la negociación ha afectado severamente el sistema multilateral de comercio. La Organización Mundial de Comercio fue diseñada al gusto de Estados Unidos de modo que se impuso la protección de las inversiones y de la propiedad intelectual de los países desarrollados al tiempo que se exigía la apertura económica de los países en desarrollo y se rechazaba la inclusión en la agenda de la eliminación de los subsidios, sobre todo agrícolas, en los países desarrollados. Y cuando hubo fallos adversos a EE. UU., co- mo en el caso de la demanda de Brasil contra el subsidio estadounidense al algodón, en vez de cumplir el fallo eliminando dicho subsidio, el presidente George W Bush lo aumentó, en un claro desafío al sistema de arbitraje multilateral.

Ahora Trump se niega a nombrar los árbitros para conformar el panel de la OMC haciéndola prácticamente infuncional, lo cual ha llevado a un grupo de países incluido Colombia, a acordar un esquema de arbitraje voluntario, sin la fuerza del sistema multilateral de la OMC, y sobre todo no aplicable a los países que no lo acepten.
Este ataque se extiende a la OTAN considerada por Trump muy costosa y ha obligado a los países europeos a aumentar su gasto en defensa y a costearse su propia seguridad frente al terrorismo y frente a Rusia. Esa argumentación de Trump desconoce que el desarme de Alemania fue la condición para garantizar la paz después de múltiples guerras que habían desangrado a Europa. Ahora el viejo continente estará en la libertad y en el derecho de defender su seguridad: Y Estados Unidos pierde presencia en esa región, como también ha ocurrido en América Latina y Africa.

La renuncia a cumplir el tratado firmado con Irán, las intempestivas e inútiles cumbres con el líder Kim Jon Un de Corea del Norte, la reversión del acuerdo de Obama con Cuba y el retiro de tropas de Siria dejando expuestos frente a Turquía a los kurdos, quienes mayor aporte hicieron a la contención del Estado Islámico, son rasgos de una política internacional incoherente que ha traído inestabilidad. Y su propuesta de paz para el Medio Oriente incluye la legitimación de la ocupación por Israel de territorios de Cisjordania, hecho condenado históricamente por la ONU.

El elogio a figuras dictatoriales como Putin y Duterte, negarse a publicar su declaración de impuestos o atribuir su riqueza a la inteligencia para evadir los tributos, la aplicación de apodos a los contrincantes y la posición retadora frente a Hillary Clinton en los debates presidenciales al abandonar su pódium para confrontarla agresivamente, expresan en su conjunto un estilo de accionar político inaceptable en el pasado.
Resulta posible que Trump se reelija, pero ha afectado la seguridad mundial, el sistema multilateral de comercio y las formas civilizadas de actuación en política. En el tratamiento a las minorías étnicas y a los inmigrantes, ha marcado una ruta que ya se extiende con figuras como Jair Bolsonaro y Victor Orban en Hungría.

Ha regresado la influencia medieval de la religión en el Estado y aún si Trump no se reeligiera se puede suponer que los bancos aprovecharan la desregulación para hacer de nuevo lo que ya han hecho antes.

¡Y sufrirá el medio ambiente!.

Recomendados

  • INTERNACIONAL
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • OPINIÓN

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes