Chávez pide fin a dictadura del dólar, por crisis de EE. UU.

El presidente de Venezuela catalogó rebaja de calificación de EE. UU. como ‘grave para capitalistas’

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Hugo Chávez, presidente de Venezuela

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agosto 06 de 2011 - 12:52 a.m.
2011-08-06

“Eso indica que debe reorientarse el mundo y librarse de la dictadura del dólar, ir más allá de la dictadura del imperio yanqui; tenemos que liberarnos", dijo el mandatario venezolano antes de viajar a Cuba para iniciar un segundo ciclo de quimioterapia contra el cáncer que padece.

Chávez, que ha estatizado sectores clave de la economía como el petróleo o las telecomunicaciones, ha dicho estos días que el sistema capitalista "está quebrado" y el socialismo es la mejor alternativa para los países.

El jefe de Estado admitió que la crisis económica de Estados Unidos puede "impactar" a Venezuela, uno de sus principales proveedores de petróleo, pero consideró que los vínculos establecidos con otras naciones, como China, Brasil y Rusia permiten que la economía venezolana sea menos dependiente de Washington.

Estados Unidos es el principal destino del petróleo venezolano, con alrededor de un millón de barriles diarios. El primer impacto "es la caída de los precios del petróleo, que ya comenzó, sin embargo, tenemos una buena reserva y capacidad para garantizar la estabilidad económica, social y política del país", indicó el gobernante en una transmisión por el canal oficial VTV.

“Venezuela se ha venido preparando desde hace varios años para desengancharse del sistema capitalista hegemónico mundial, no es nada fácil", añadió Chávez, recordando que el gobierno tiene "un financiamiento asegurado con varios países del mundo. Con China hay un financiamiento pesado".

Pekín ha otorgado a Caracas en los últimos años al menos 24.000 millones de dólares en créditos, que el país sudamericano paga con suministro de crudo. Además mantienen un fondo conjunto de 12.000 millones de dólares para el desarrollo de proyectos de electricidad, agricultura, minería, aviación, entre otros.

UN TEMA DE REFLEXIÓN

Este sábado, EE. UU. se interrogaba sobre las consecuencias de la baja de la nota de su deuda, entre la negación y la toma de conciencia de sus dificultades luego de la degradación de la nota del crédito del país, reflexionando sobre las consecuencias de la decisión para sus economías y sus empleos.

El impacto de la reducción, el viernes, de la calificación atribuida a la deuda pública nacional por la agencia Standard and Poor's (S&P) continúa siendo difícil de evaluar y todas las miradas se vuelcan hacia los mercados asiáticos, que el lunes darán una idea de la magnitud del desastre.

Por lo general, una rebaja en la calificación de la deuda, y en consecuencia un aumento del riesgo de las inversiones, conduce a un encarecimiento del crédito para particulares y empresas.

Los temores de una recaída de la primera economía mundial en la recesión han vuelto a alimentarse. Al destacar la incapacidad de demócratas y republicanos para llegar a acuerdos, la agencia de evaluación financiera puso en duda que el país esté en condiciones de tomar las medidas presupuestarias necesarias para contener una deuda pública de más de 14,5 billones de dólares.

El gobierno de Barack Obama rechaza con vehemencia la decisión de S&P y señala que las dos principales competidoras de esa calificadora, Fitch y Moody's, continúan otorgando una nota de ‘AAA’ a la deuda estadounidense.

"El anuncio de que S&P decidió finalmente accionar el gatillo va seguramente a sacudir a los mercados financieros cuando abran sus puertas el lunes", señaló Paul Dales, analista de Capital Economics, en Londres.

Hasta el momento, los bonos del Tesoro estadounidenses son la referencia mundial, un instrumento que sirve habitualmente como ‘colateral’ o garantía en una multitud de transacciones, y un refugio para los inversionistas en tiempos de dificultades.

Fáciles de vender en cualquier circunstancia, estas obligaciones tal vez no se vean demasiado afectadas por una ligera disminución de la nota de la deuda, simplemente porque no existe realmente para los inversionistas del mundo entero una alternativa a la deuda estadounidense.

El impacto sobre el curso del dólar, cuya cotización está orientada a la baja hace ya bastante tiempo, podría entonces no ser demasiado fuerte, sostiene Michael Hewson, analista de CMC Markets. "Bienvenido oficialmente a la crisis 2.0", anunció por su lado el economista Steen Jakobsen, del Saxo Bank. Tras la crisis de los activos inmobiliarios ‘tóxicos’, que estalló a finales del 2007, Estados Unidos ha vuelto a ingresar en el ojo de la tormenta, subrayó.

Varios países del G7, el club de las siete economías más industrializadas, manifestaron rápidamente, de todas maneras, su voluntad de socorrer a su socio.

El ministro de Economía francés, François Baroin, afirmó que París sigue teniendo "plena confianza en la solidez de la economía estadounidense, así como en la determinación de su gobierno para implementar el plan de reducción del déficit”. La degradación de la nota, "una consecuencia totalmente previsible del caos creado por el Congreso" durante los debates sobre el aumento del techo de la deuda, no quita ni agrega nada al hecho de que "la situación de Estados Unidos es bastante sólida", estimó por su lado el ministro de Comercio de Gran Bretaña, Vince Cable.

En Tokio, a su vez, altos funcionarios del gobierno japonés indicaron que seguían confiando en los bonos del Tesoro de Estados Unidos y dijeron que no cambiarán su estrategia de continuar adquiriéndolos.

Sólo China, primer comprador de bonos del Tesoro de Estados Unidos (por 1,15 billones de dólares), exhortó a Washington a dejar de vivir por encima de sus posibilidades. "Los tiempos en que el Tío Sam (...) podía fácilmente dilapidar cantidades infinitas de créditos tomados en el extranjero parecen estar llegando a su fin", comentó la agencia oficial de noticias China Nueva.

Quedan aún 16 países calificados con la nota ‘AAA’ por Standard and Poor's. Cuatro de ellos pertenecen al G7: Alemania, Canadá, Francia y Gran Bretaña. Para el ‘Wall Street Journal’, el diario de mayor difusión en Estados Unidos, "la piedra angular del sistema financiero mundial se vio afectada el viernes", pero la consecuencia práctica de la degradación podría ser, a corto plazo, "más sicológica que práctica".

El fantasma de la decadencia relativa del imperio estadounidense resurge de todas maneras en un país empantanado en dos conflictos (Irak y Afganistán), de los que no le resulta fácil salir, y enfrentado al ascenso de nuevos competidores, como China.

De una cosa no existe duda alguna, dice Francis Lun, analista de Lyncean Holdings Limited de Hong-Kong: cualesquiera sean los efectos de la degradación de la nota de su deuda, "Estados Unidos recibió una terrible bofetada pública. Para la imagen del país más poderoso del mundo es un golpe, y para su presidente, una humillación", dijo Lun.

Los opositores republicanos de Barack Obama aprovecharon la ocasión para criticar al presidente. Según Mitt Romney, precandidato presidencial de ese partido, la degradación de la nota de la deuda fue "la última víctima del fracaso del presidente Obama en materia económica".

Michelle Bachmann, referente del Tea Party, no dudó a su vez en afirmar que "este presidente destruyó la calificación del crédito de Estados Unidos". Para uno de los responsables de la bancada demócrata en el Congreso, Steny Hoyer, se está, en cambio, "ante la señal de que se debe dejar la política de lado para poder ordenar la situación presupuestal de la nación".

En el estado de Texas, el gobernador republicano Rick Perry prefirió por su lado remitirse a la Providencia al organizar el sábado una "jornada de oración cristiana" en un estadio de Houston, a la que concurrieron 8.000 personas. "Con una economía problemática, comunidades en crisis y una población a la deriva en medio de un océano de relativismo moral, necesitamos la ayuda de Dios", dijo.

INGLATERRA Y FRANCIA CONVERSARON

El primer ministro británico David Cameron, habló con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, la noche del sábado para discutir la situación financiera después de la rebaja de calificación de crédito de Estados Unidos, dijo el despacho de Cameron. 

“El primer ministro esta noche habló por teléfono con el Presidente Sarkozy, de Francia”, dijo un portavoz de Cameron, quien agregó: “Discutieron de la zona del euro y la rebaja de deuda de Estados Unidos. Ambos coincidieron en la importancia de trabajar juntos, monitoreando de cerca la situación y manteniendo el contacto durante los próximos días”, comentó. El portavoz dijo que no había mayores detalles sobre las discusiones.

LOS 'COLETAZOS'

Para el director de estudios Económicos de Interbolsa, José Fernando Restrepo, el temor que tienen los inversionistas hoy se debe a que perciben un fuerte grado de debilidad en la economía de Europa, crecimientos más lentos en países asiáticos como China, Japón, India, situaciones que se agravarían con una recesión de Estados Unidos.

“Si se va Estados Unidos, Europa no es capaz de aguantar…, además, porque hay rumores frente a una crisis más fuerte, lo cual perjudica a mercados que están muy aporreados por lo que ha pasado en los últimos años”, explica. “Los inversionistas ven que los mercados en el mundo están en rojo, la aversión al riesgo crece, entonces la decisión es salirse mientras el tema se aclara”, dice el analista.

PETROLERAS, LAS ACCIONES MÁS GOLPEADAS

En la mala racha de las acciones, las más golpeadas en la bolsa colombiana son las de las compañías petroleras, como Pacific Rubiales, Canacol Energy y Petrominerales.

Otro título que acumuló pérdidas por encima del promedio fue Bancolombia (ver gráfico).

Hoy, las acciones de las compañías petroleras representan más del 45 por ciento en el Igbc y 36 por ciento del Colcap.

De esta manera, la situación externa que antes era un poco más ajena en términos de mercado, hoy toca más directamente, llevando a que el Igbc caiga en las proporciones que lo ha hecho esta semana, -6,05 por ciento, con lo cual un inversionista no muy experto en acciones, sale a vender y traslada ese “nerviosismo” a otras acciones del mercado.

Para los analistas, esta situación de bajos precios en las acciones también se puede convertir en una oportunidad de comprar títulos baratos, lo cual se traduciría en “un rebote técnico”, el cual puede hacer que la próxima semana haya un escenario más positivo y tranquilo, muy similar a lo que se observó en Wall Street con su leve recuperación.

Como siempre en estos casos, los expertos les recomiendan a los accionistas no salir a vender en los días de mala racha, pues probablemente luego los precios se recuperan.

MIEDO LE DA RESPIRO AL DÓLAR EN EL PAÍS

Ayer, la divisa subió 10 pesos con respecto al jueves

Ayer, los inversionistas salieron a comprar más dólares que de costumbre, impulsados en gran parte por el clima de incertidumbre internacional. La ‘sed’ de divisas llevó a muchos a pagar ayer por un solo dólar en el mercado local hasta un máximo de 1.802,75 pesos, necesarios, según los analistas, para cubrirse de posibles riesgos generados por la situación externa.

Durante la última jornada se negociaron 1.296 millones de dólares, un monto que superó el promedio diario de 1.000 millones. En promedio, el dólar se negoció en 1.793 pesos, 12 pesos por encima del jueves, cuando el promedio estuvo alrededor de los 1.781 pesos.

Con información de AFP

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