‘Corrupción en el sector público impulsó la crisis en Venezuela’

Mercedes de Freitas, de Transparencia por Venezuela, asegura que de las 576 firmas del Estado, solo 480 están operando.

Mercedes de Freitas

Mercedes de Freitas, de Transparencia Venezuela.

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noviembre 19 de 2018 - 08:59 p.m.
2018-11-19

Inmerso en una crisis económica que llevará a Venezuela a un nuevo año de recesión y a una inflación de más de 1.000.000% según los datos del FMI, la corrupción ha sido uno de los grandes detonantes de la mala situación, tal como afirma Mercedes de Freitas, directora ejecutiva de Transparencia Venezuela, institución que publicó recientemente un informe sobre los malos manejos del Estado.

(Lea: EE. UU. pondría a Venezuela entre países que patrocinan terrorismo)

¿Cuál es la principal conclusión del informe?
Una terrible noticia que no sorprende, y es que el manejo que se ha hecho de las empresas propiedad del Estado ha permitido y ha profundizado la crisis económica. En este sector se ha utilizado un modelo de corrupción para apropiarse de lo público en cada uno de los sectores.

¿Qué ha generado para el país es el mal manejo?
De las 576 empresas públicas actuales, solo 480 están operativas, pero eso no significa que estén produciendo. Y cuando revisamos todos los sectores, hay un año en el que se ve una caída de la producción, que es el 2008.

¿Qué es lo que ocurrió? El 2007 fue el año con la mayor cantidad de expropiaciones. Además, se aprobó el primer Plan Nacional Socialista, y con eso se formalizaron las estatizaciones. De las 160 empresas que revisamos más a fondo, el 74,4% tiene alguna denuncia de corrupción.

¿Cómo se produce esa corrupción en el sector?
En primer lugar, la opacidad se convierte en la regla de esas empresas, tanto así que solo del 40% de las 576 empresas públicas sabemos quién es el presidente o los miembros de la junta directiva; son empresas que deberían ser de todos los venezolanos, y no sabemos ni quién es el responsable.

Por otro lado, se sustituye la gerencia de estas empresas por personas allegadas al Gobierno, se premia la lealtad por encima del conocimiento. Asimismo, mediante la eliminación de la separación de poderes, es decir, que el árbitro no es independiente.

Esto es claro en la industria petrolera, en la que el ministro de energía era el presidente de Pdvsa. Sumado a esto, el órgano contralor en sus rendiciones de cuentas nunca presentó ese drama.

Todos estos elementos configuraron un modelo de corrupción en el que el secreto es la norma. Además, queda muy claro que estas empresas no tienen cómo objetivo real producir bienes y servicios, ni tampoco ser productivas para contribuir con la riqueza del país.

¿Cómo es posible que esta corrupción cree la crisis?
Porque no han proporcionado las bases necesarias para cualquier desarrollo industrial. Por ejemplo, se necesita un sistema eléctrico para que las empresas funcionen, pero no tenemos electricidad en el país; hay estados en los que se puede estar 24 o 48 horas sin electricidad y eso explica por qué han quebrado.

En este sentido, vemos que hay un sobreprecio en 40 proyectos que se adjudicaron a dedo por Hugo Chávez por la emergencia eléctrica, contratos que son los cómplices de la corrupción. De esos, solo 23 se instalaron y, de esos 23, muchos no funcionan en la actualidad. Esos 40 contratos tuvieron un sobreprecio de US$23.000 millones.
El informe muestra que

se compraron equipos que requieren gas, y el país no lo produce, ¿cómo es eso?
Es algo absurdo. De hecho, Venezuela va a tener la presidencia de la asociación mundial de los exportadores de gas, y el país no exporta gas hace muchos años. Conseguir una bombona de gas es un drama, y de las manifestaciones diarias, la mitad son para pedir acceso al gas, la gente pide porque no puede cocinar.

¿En qué otros sectores se ve esa corrupción?
En muchos. Por ejemplo, el agua: hay una red de tuberías que fue una obra millonaria, que se terminó, pero resulta que tuvo un problema de ingeniería y el embalse del que iba a sacar agua, no tiene agua porque es un pantano. O en las basuras, se compran cientos de camiones y todos están en los desguaces de carros.

¿Y en la alimentación?
Ahí está quizá la mayor perversidad, pues las empresas responsables de los alimentos, la mayoría han quebrado y no producen. Hoy la mayoría de alimentos que consumimos son importados; pasamos de tener una producción que cubría el 90% del consumo, a que tengamos que importar el 70%, compras que se hacen con total opacidad, lo que genera sobrecostos. Hace dos meses que no hay carne en Venezuela.

¿La escasez viene de ahí?
Claro, el Estado se hizo con las empresas productoras, distribuidoras y comercializadoras, mientras que los privados tienen que pedir permiso al Gobierno, para importar insumos o para cambiar bolívares, es decir, controla toda la cadena de suministro. Es el Gobierno el que ha destruido la producción y las personas cercanas se han aprovechado de las importaciones. El control del cambio es un incentivo perverso para la corrupción, pues este permite ganar más dinero que la droga.

¿Cuánto ha dejado de ganar Venezuela por este mal manejo?
Podemos garantizar que si estas empresas hubieran seguido funcionando como antes, el país estaría mucho mejor que Chile, que se puede considerar un referente económico. Primero porque Pdvsa no habría caído tanto, ahora estamos produciendo menos de 1,3 millones de barriles diarios; hemos caído más de 1,5 millones cada día.

¿Cuántas empresas de estas están produciendo más allá de Pdvsa?
La mayoría de las empresas no tiene ninguna producción, y en cuanto a la entrada de divisas, solo está Pdvsa y con un efecto minimizado. Las compañías públicas están quebradas y requieren auxilios del presupuesto, pues no solo no aportan a la tesorería, sino que le quitan. Venezuela pasó de entregar el 1,1% del presupuesto para la inversión a estas empresas, al 8,6% actual, que ni siquiera va a inversión, sino que el 95% de ese dinero va a gastos corrientes.

¿Queda algo de inversión extranjera directa?
No hay nadie que invierta en Venezuela. Quién va a traer dinero si para montar una empresa necesita agua y electricidad, y no la tiene; se necesita seguridad jurídica y personas cualificadas que no se quieran ir del país, y las tres cosas son escasas. Las empresas privadas apenas sobreviven y los números de las que han cerrado, se han ido o están bajo mínimos, son enormes. La inversión es negativa desde hace varios años.

¿Qué opina de las medidas económicas de Maduro?
Son las mismas que han venido quebrando al país, pues siguen siendo opacas y no rinden cuentas. Además, no se ha quitado el control de cambio y no se generan condiciones para que ninguna empresa se sostenga; siguen echándole la culpa al bloqueo internacional, que no existe, y a la guerra económica, que en realidad es la que ha generado este Gobierno al cerrar las puertas para que los venezolanos podamos vivir y usar el dinero público para incentivar la corrupción a unos niveles pocas veces vistos en el mundo.

¿Cómo funciona la amistad con China?
Todo con China es oculto, pero sabemos que no da dinero al Estado, sino que ofrece establecer empresas, aunque en los últimos meses los vemos muy cuidadosos. La verdad es que en Venezuela todo lo público es un misterio.

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