La economía de Brasil se desacelera

Este país sufre por cuenta de la crisis europea. Según analistas, en 2013 vendrá el repunte.

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julio 30 de 2012 - 12:31 p.m.
2012-07-30

Brasil, que en los últimos 15 años se convirtió en una de las siete economías más grandes del mundo y, después de Estados Unidos, es la potencia del continente, registra, según varios analistas, un estancamiento por cuenta de factores internos y externos que, incluso, pueden hacer que se revise su modelo de crecimiento basado en sus recursos naturales.

Y no es que el gigante suramericano esté en declive. En lo que coinciden economistas consultados es en que las escasas décimas de crecimiento que registrará en el 2012 y el 2013 son malas noticias para un país que había mostrado ser un 'alumno aventajado' en relación con lo que venía pasando con las crisis hipotecaria y financiera en Estados Unidos y luego con la de varios países europeos.

Sebastián Briozzo, director de calificaciones soberanas de la firma Standard and Poor's, le dijo a EL TIEMPO que la economía brasileña "nunca fue lo extraordinariamente buena como se afirmaba, pero tampoco ha sido tan mala como se quiere hacer ver en los últimos meses".

El analista consideró que con crecimientos en torno al 3 por ciento en los últimos 10 años y un repunte del 7,6 por ciento en el 2010, "el aterrizaje brasileño se ha dado en un entorno de desaceleración de socios como China, pero también por ajustes acelerados de sus autoridades económicas.

Al respecto, Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moody's Analytics, le dijo a este diario que el "estancamiento de Brasil en los dos primeros trimestres del 2012 se explica en buena parte por la agresividad de la política monetaria en la primera mitad del 2011", con fuertes alzas de las tasas del banco central, sumadas a condiciones monetarias restrictivas, que afectaron la industria y el crédito.

Por eso dice que, por el momento, "hay que aliviar el enfermo y luego generar ahorro e inversión" para darle rumbo a la economía, lo que puede durar varios meses.

Y es que Brasil, luego de ser la niña bonita en materia económica, hoy no tiene muchos motivos para sonreír: menos generación de empleo, expresada en la creación de 1,04 millones de puestos en el primer semestre, 25,9 por ciento menos que en el mismo período del año pasado; una caída de la utilización de la capacidad instalada en torno al 70 por ciento en promedio en los cuatro primeros meses del año, un crecimiento del Producto Interno Bruto de apenas 0,2 por ciento en los primeros tres meses del año respecto al trimestre anterior, y una caída del 0,2 por ciento de la producción industrial hasta abril pasado.

Sin embargo, uno de los indicadores más preocupantes de la economía brasileña es el deterioro de su cartera de créditos, pues el número de deudas sin pagar creció el 19,1 por ciento en el primer semestre, frente al mismo período del 2011.

Por lo pronto, el reciente anuncio de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, de reducir los impuestos y mantener las inversiones y los subsidios para los más pobres abre la esperanza de que, a diferencia de la receta de austeridad aplicada en Europa, permita que el gigante regional vuelva a retomar su rumbo.

Baja la confianza de la industria: informe

Empresas consideran 'débil' la situación actual

El Índice de Confianza de la Industria (ICI) de Brasil cayó 0,5 por ciento en julio, en relación con el mes anterior, a 102,7 puntos, desde 103,2, según un informe de la Fundación Getúlio Vargas (FGV).

El retroceso de la confianza se debió principalmente a una peor valoración del momento económico actual, dijo la fundación en su informe.
El porcentaje de empresas que consideran la situación actual débil aumentó de un 6,3 por ciento en junio a 15,3 por ciento este mes.

HOLMAN RODRÍGUEZ M.
Redacción Internacional

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