Economía británica, al vaivén de la negociación comercial

La salud del PIB de Reino Unido dependerá de que logre un acuerdo con la UE y de que consiga condiciones favorables con EE.UU. 

Reino Unido

Boris Johson y Mike Pompeo se reunieron ayer para discutir las negociaciones.

EFE/ Neil Hall

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enero 31 de 2020 - 08:42 p.m.
2020-01-31

Los sectores empresarial y financiero del Reino Unido asistieron este viernes a la salida formal de la Unión Europea (UE) con la vista y sus esperanzas puestas en los acuerdos comerciales que negociará el Gobierno de Boris Johnson con Estados Unidos y los Veintisiete.

(El Reino Unido pone fin a su historia en la Unión Europea). 

La evolución de la economía británica, que según el Banco de Inglaterra crecerá menos de lo previsto en los próximos tres años, dependerá de esos y otros pactos, y también de la política fiscal y de inversiones que anuncie el Ejecutivo, que el 11 de marzo presenta su primer presupuesto general después del Brexit.

Johnson, que despidió los 47 años de pertenencia en la UE, ha indicado que quiere conseguir un tratado comercial con el bloque “al estilo del de Canadá” antes del 31 de diciembre, cuando acaba el periodo de transición -que no contempla extender-.

De acuerdo con Financial Times, planea negociar “en paralelo” un pacto con EE. UU., cuyo secretario de Estado, Mike Pompeo, aseguró que Reino Unido está “al frente de la cola” de las conversaciones comerciales -si bien cualquier trato con la primera potencia mundial se anticipa polémico y complicado-.

En otra muestra de que el Gobierno británico planea divergir del mercado único comunitario, el ministro Michael Gove declaró que su “referencia” será el Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA) entre la UE y Canadá, que permite el comercio de muchos bienes sin aranceles pero apenas cubre los servicios y mantiene los controles aduaneros.

(El Brexit inicia su recta final). 

Como ya hiciera el titular de Economía, Sajid Javid, Gove ha advertido que las empresas deben estar preparadas para un aumento “de los procesos burocráticos” y “de la fricción” en las transacciones con el bloque europeo, lo que afectará sobre todo a sectores como el manufacturero y automovilístico, dependientes de la armonización normativa para ser competitivos.

RETOS PARA LA CITY

El sector financiero británico, que contribuye un 7% al PIB y con el Brexit perderá el derecho de “pasaporte” o acceso directo al mercado comunitario, espera con ansía conocer cómo el Ejecutivo de Johnson planea defender sus intereses.

La City quiere que el Reino Unido negocie con la UE un estatus de “equivalencia” normativa que permita operar sin restricciones, pero basado no en la idea de que ambas partes deben tener las mismas reglas, sino en que conduzcan a los mismos resultados.

El sector aspira a obtener un acuerdo de equivalencia hecho a medida, pues considera que el proceso de reconocimiento legal que actualmente aplica la UE a países terceros puede ser largo, complicado y en última instancia insatisfactorio.

¿RALENTIZACIÓN?


Los efectos económicos del Brexit dependerán, según los expertos, de cómo evolucionen las negociaciones con EE. UU. y la UE y su impacto en la libra, la inversión empresarial y la confianza del consumidor.

Algunos economistas, como Julian Jessop, del Instituto de Asuntos Económicos, creen que, a corto plazo, puede producirse un efecto “rebote” de recuperación económica provocado por la certidumbre que aporta la amplia mayoría parlamentaria de Johnson.

John Springford, del Centro para la Reforma Europea, predice en cambio que la economía se ralentizará, ya que la única certeza que ofrece el líder es “la de un desenlace duro”, más aún si se llegara al 31 de diciembre sin un pacto.

El Banco de Inglaterra rebajó este viernes del 1,2% al 0,8% su previsión de crecimiento del PIB en 2020, del 1,8% al 1,4% en 2021 y del 2% al 1,7% en 2022.

LA AMENAZA ESCOCESA 

La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, intensificó su demanda de un referéndum de independencia este año, el cual dijo que es posible, como resultado de la oposición de Escocia al Brexit, pese a constatar, hace tan solo unos días, la negativa del Gobierno británico.

“Hoy es un momento de verdadera y profunda tristeza para muchos de nosotros. Esta tristeza está llena de ira”, aseguró Sturgeon, al asegurar que Escocia volverá en el futuro al corazón de la UE.

EFE

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