El crédito mundial, en el peor año desde la crisis del 2008

La mala coyuntura internacional ha generado que los inversionistas se estén concentrando más en evitar las pérdidas que en la rentabilidad.

Banco Central Europeo

Los bancos centrales podrían aportar apoyo si las malas noticias económicas imponen una revisión de
la política. 

POR:
Portafolio
noviembre 20 de 2018 - 10:13 p.m.
2018-11-20

Los mercados de crédito van rumbo a tener el peor año desde la crisis financiera mundial conforme los inversores abandonan las esperanzas de una mejora a fines de 2018.

Los bonos de alta rentabilidad y con grado de inversión se encaminan hacia bajas tanto en euros como en dólares, la primera vez que las cuatro clases de activos registran retornos totales negativos desde 2008, sobre la base de los índices Bloomberg Barclays.

Este ha sido un mes excepcionalmente volátil, en tanto los titulares referidos a diversas compañías provocaron el mayor salto semanal en los diferenciales del crédito de alta rentabilidad en euros en casi siete años, mientras que los diferenciales del crédito con grado de inversión en dólares se hallan en un máximo de dos años en un contexto de la liquidación desatada por los infortunios de General Electric Co.

“La mayoría ya perdió las esperanzas de una recuperación a fin de año”, dijo Marco Stoeckle, responsable de estrategia de crédito de Commerzbank AG. “La mentalidad defensiva está bastante arraigada”.

Noviembre también se caracterizó por una seguidilla de tormentas, como la detención del responsable de Renault-Nissan, Carlos Ghosn, y la caída de los bonos de Vallourec, y la amenaza del fin de las medidas de estímulo del Banco Central Europeo.

Los inversionistas se concentran más en evitar pérdidas que en buscar rendimiento, en tanto los gestores de fondos de alta calificación prestan más atención a la salud financiera de las compañías que a los bonos de mayor riesgo que contribuyeron a impulsar los retornos el año pasado.

“Los inversores tienen que volver a casa eliminando parte del dinero viajero”, señaló Mohammed Kazmi, gerente de cartera de Union Bancaire Privee SA en Ginebra. “Eso está teniendo un gran impacto en el mercado, sobre todo porque la liquidez se está secando más cerca de fin de año”.

La caída del crédito, que se extiende a los bonos en libras y a los bonos bancarios de capital contingente de cupón alto, afectó de manera particular a los inversores en dólares dado que sufrieron los diferenciales más amplios y los rendimientos más elevados de los bonos del Tesoro estadounidense.

Los bonos estadounidenses con grado de inversión han registrado retornos negativos totales de 3,71% en 2018, en comparación con una baja de 2,9% en la libra y 1,2% en el euro, según los índices Bloomberg Barclays.

Los bancos centrales podrían aportar cierto apoyo si las malas noticias económicas imponen una revisión de la política. El vicepresidente de la Reserva Federal estadounidense, Richard Clarida, ha señalado “ciertas evidencias” de una desaceleración del crecimiento mundial, lo que indica que no está a favor de alzas agresivas de las tasas.

En el Reino Unido, las tasas de interés podrían depender de cómo maneja el país su salida de la Unión Europea. El BCE también debería seguir siendo muy “pragmático” y tener la capacidad de adaptar su política monetaria a los datos económicos, dijo el gobernador de Banque de France, Francois Villeroy de Galhau.

De todos modos, en vista de la probabilidad de que las compras de activos terminen, los bonistas y los deudores se centraran más en nombres individuales que en anticiparse a los banqueros centrales y buscar alzas en todo el mercado.

Siga bajando para encontrar más contenido