Emisores: una crisis para tomar medidas inéditas

Han ido más lejos que en otros episodios, y se espera que sean clave en la reactivación.

Jerome Powell

El presidente de la Fed, Jerome Powell,.

AFP

POR:
@rlopezper
agosto 27 de 2020 - 10:00 p. m.
2020-08-27

Ayer inició el simposio de Jackson Hole, que reúne a los banqueros centrales de todo el mundo, esta vez de forma virtual, en el cual se empezó a hacer el balance de las actuaciones que han tenido que ejecutar en la presente crisis y lo que viene hacia delante.

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Y parece que a los bancos centrales todavía les quedan más medidas inéditas para ejecutar, como es el caso de la Reserva Federal de EE. UU. Ayer su presidente, Jerome Powell, anunció el cambio de su política sobre inflación, pues permitirá que vaya a más de 2% para ayudar al empleo. También se dio a entender que mantendría su tasa de interés en torno a 0% por unos cinco años más para fomentar el crecimiento.

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Estas nuevas medidas se engloban en un conjunto de acciones que han tomado los emisores, que o bien son las que adoptaron en crisis anteriores pero con mayor alcance, o medidas nunca vistas. Como ejemplos están la ‘barra libre’ de compra de activos tanto públicos como privados de los principales bancos centrales, tasas negativas, e incluso la adquisición de acciones, entre otras.

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Y estas no son exclusivas de los emisores más grandes del mundo, sino que las entidades de América Latina y Colombia también ha adoptado algunas de ellas.

Sin ir más lejos, con la propuesta que hizo esta semana la Andi de fondo, de que sea el Banco de la República el que financie el salvamento de las empresas del país con un crédito a muy largo plazo, la entidad nacional ha lanzado varias medidas nunca antes vistas como la adquisición de títulos privados.

Como ha explicado el Emisor, el objetivo de sus medidas ha sido reducir la carga financiera de los hogares y las empresas, proteger el sistema de pagos, preservar la oferta de crédito, estabilizar los mercados clave y estimular la actividad, para lo que ha otorgado liquidez en pesos y en dólares, una medida en la que también amplió el espectro de entidades que pueden acudir a esos recursos, y bajó la tasa hasta 2,25%, entre otras.

Para los expertos, está claro que la actuación de los emisores ha sido mayor que en episodios anteriores y clave para que el impacto de la crisis no fuera mayor.

Según José Antonio Ocampo, excodirector del Banco de la República, “la agresividad de las políticas ha sido mayor que en 2008, y por eso los mercados financieros se han estabilizado mucho más rápido. En la crisis de deuda de la región tardamos ocho años en normalizarnos, en la asiática del 97 unos cinco años, tras Lehman Brothers alrededor de 13 meses y, en esta, apenas dos meses”.

De igual forma, José Darío Uribe, exgerente del Banco de la República, apunta que “la respuesta frente a la crisis del covid ha sido en general más rápida y más fuerte que en crisis anteriores. Esto es natural debido a la magnitud y velocidad del choque. Esto ha llevado a que muchos hayan sido innovadores y han empleado instrumentos nunca antes usados”.

CLAVES A FUTURO

Uno de los aspectos importantes de las medidas que han tomado los bancos centrales es que no solo fueron importantes para estabilizar el mercado, sino que también lo serán en la recuperación económica.

De acuerdo con Ocampo, “teniendo en cuenta lo que han hecho hasta ahora los banco centrales de todo el mundo, es cierto que es poco lo adicional que se puede ejecutar. Con lo hecho hasta el momento se han facilitado las condiciones para la recuperación y se van evitado muchas quiebras. Pero eso no hace que no vayan a ser claves en la reactivación, y lo serán manteniendo por más tiempo sus medidas”.

Por su parte, Uribe señala que “un gran reto que tiene la política macroeconómica en los próximos meses y años es evitar que pasemos a una fase en que los países enfrenten quiebras masivas en los negocios y se les cierre el acceso a los mercados financieros internacionales.

Los bancos centrales pueden contribuir a enfrentar este enorme reto velando por la estabilidad de precios y manteniendo un flujo adecuado de liquidez interna e internacional. El resto de la tarea la tendrá que hacer la política fiscal, la supervisión y regulación financiera, y las tantas reformas estructurales aplazadas por años”.

En Twitter@rlopezper

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