‘En esta crisis, los bancos son parte de la solución’

Según Claudio Borio, del BIS, la estabilidad fiscal será clave para evitar situaciones insostenibles.

Claudio Borio

Claudio Borio, jefe del Departamento Monetario y Económico del BIS.

Cortesía

POR:
Rubén López Pérez
julio 02 de 2020 - 10:00 p.m.
2020-07-02

En momentos en los que muchos países, como Colombia, se han desviado de sus metas fiscales para impulsar las economías, volver a esa estabilidad será fundamental para mantener la sostenibilidad.

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Así lo afirma Claudio Borio, jefe del Departamento Monetario y Económico del Banco de Pagos Internacionales (BIS), considerado el emisor de emisores, quien asegura que la gran diferencia con la crisis del 2008 es que los bancos han pasado de ser el problema a volverse parte de la solución.

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¿Cómo ve esta crisis frente a la de 2008, que afectó más al sector financiero?

Esta crisis es única, pues es el resultado de un conjunto de medidas para hacer frente a la emergencia, y si se comparan los impactos, no es el sector financiero el que amenaza a la economía real, sino al revés.

Dicho esto, es cierto que las vulnerabilidades que se habían acumulado han hecho que la economía sea más sensible, amplificando la reacción. La gran diferencia con la crisis financiera es que esta encontró a los bancos en una posición mucho más fuerte tras las reformas, tanto que los gobiernos los ven como parte de la solución, no del problema.

¿La estabilidad mundial está en riesgo?

Si hay algo cierto de esta crisis es que es particularmente incierta. ¿Existe el riesgo de consecuencias y problemas financieros? Si nos fijamos en las pruebas de resistencia (stress tests) para los bancos, la posición es bastante alentadora y deberían poder absorber las pérdidas. Pero no sabemos cuánto durará esta crisis, qué tan grave será, si va a haber nuevas olas, y todo eso podría generar problemas y estrés para las entidades.

¿Les preocupan los altos niveles de deuda?

A menos que tengan cuentas fiscales sostenibles, las economías van a sufrir, pues no será posible tener estabilidad financiera, macroeconómica y de precios si las variables están descontroladas.

El margen de maniobra difiere entre países, y hay algunos que tienen menos espacio, especialmente los emergentes, en los que la tolerancia a la deuda de los mercados es menor. Es especialmente en ellos donde la posición fiscal es una fuente de preocupación.

La crisis ha resultado en un aumento de la deuda pública y generará un alza adicional. Por esto, es crítico que cuando las condiciones lo permitan, los gobiernos consoliden sus posiciones fiscales para evitar que se vuelvan insostenibles.

¿Cree que los emisores deben hacer más?

En el lado fiscal el espacio difiere, mientras que en el de política monetaria, los bancos centrales han sido innovadores al utilizar sus balances. El principal apoyo que han brindado se ha dirigido a garantizar que el sistema financiero y los mercados funcionen bien y no desestabilicen la economía. Incluso, han extendido su papel tradicional de prestamistas de último recurso para actuar como compradores.

Reducir la tasa de interés puede ayudar a mejorar la confianza, pero como la gente está encerrada, el efecto no es tan grande. Por último, en el futuro, si la recuperación lo requiere, podrán brindar un mayor apoyo, aunque esperemos que no sea necesario.

¿Hay otras herramientas que se puedan usar?

Quizás, es difícil de imaginar, pero nunca se debe decir nunca. En gama de herramientas, han desplegado casi todos los tipos posibles: han reducido las tasas hasta, en algunos casos, terreno negativo. También han usado muy activamente sus balances para prestar a bancos y para comprar activos públicos y privados, e incluso algunos de ellos están adquiriendo acciones.

Además, se han bajado los requerimientos de calidad crediticia para proporcionar backstops y comprar títulos de empresas con calificaciones bajas. Esta es la gama de cosas que pueden hacer. Eso sí, no todos los han usado todos estos instrumentos, por lo que hay muchos disponibles.

El problema no es la gama, sino qué tan lejos los llevarás, y siempre hay espacio para hacer más, pero tiene que haber un equilibrio de costos y beneficios.

¿Cómo valora la respuesta de Latinoamérica?

Una de las grandes cosas que ha demostrado la crisis es que como resultado de la mayor credibilidad de sus marcos macroeconómicos y, particularmente en Latinoamérica, sus credenciales anti-inflacionaria, los bancos centrales han sido capaces de responder a pesar de las salidas de grandes flujos de capital; pudieron reducir las tasas e intervinieron en los mercados de bonos para estabilizar la situación y evitar malos funcionamientos. Esto, en previas crisis, habría sido impensable y es un voto de confianza para estos marcos.

¿Cómo valora el golpe económico de la región?

Los exportadores de productos básicos como Colombia se han visto particularmente afectados, tanto que hablamos de una tormenta perfecta por las cuarentenas, las salidas de capital, la caída de los precios, lo que si se combina a un sistema de salud no tan sólido y un sector informal difícil de llegar, la situación es más compleja.

¿Cómo va el desarrollo de las criptomonedas de los bancos centrales?

La tecnología ha evolucionado y creo que en la era digital en la que estamos, se van a dar otros grandes cambios en el sistema de pagos. Los bancos centrales han estado a la vanguardia, y las CBDC son ejemplo de eso.

Hay dos tipos: uno es el nivel mayorista, que tiene que ver los pagos interbancarios, y el CBDC minorista, mucho más importante, ya que puede tener grandes consecuencias económicas como resultado de que son los bancos centrales los que prestan servicios de pago directamente al público.

Los emisores se han vuelto más favorables hacia el CBDC, han tenido más tiempo para pensar en el diseño y sentirse cómodos. Eso sí, creo que el efectivo como medio de pago, no como reserva de valor, sigue cayendo y la crisis ha dado un gran impulso a los pagos sin contacto.

Y luego tenemos esquemas como la Libra, que fueron una llamada de atención para los bancos centrales, porque mostraron que hay una demanda de medios de pago más efectivos.

Dicho esto, si un CBDC minorista está bien diseñado, puede ofrecer otro nuevo medio de pago seguro y confiable, que creo que mejoraría también la eficiencia de los pagos en general. Y como saben, algo que replica el efectivo en la era digital es especialmente importante porque el efectivo termina siendo una forma muy simple pero muy efectiva de realizar pagos.

¿Cómo ve entonces el futuro del efectivo?

Esto depende de qué tan lejos se mire. En varios países se ha decidido que el efectivo se use junto con el dinero electrónico, en parte por razones de inclusión financiera. Ahora bien, en el futuro es concebible que así como los depósitos bancarios reemplazaron a las notas emitidas por los bancos, se podría ver que el efectivo fuera puramente electrónico y reemplazara al papel, es muy interesante el trabajo que se está haciendo hacia esa dirección.

Rubén López Pérez
En Twitter: @rloprezper

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