‘Es hora de trabajar unidos por la defensa de las abejas’

Es clave que la protección de estos animales deje de ser algo exclusivo de apicultores e investigadores y que pase también a todos los colombianos.

El trabajo de polinización de las abejas es fundamental para un enorme número de cultivos.

Agencias

POR:
Portafolio
febrero 10 de 2019 - 07:40 p.m.
2019-02-10

Para quienes trabajamos en ciencia es un placer que nuestros temas cobren vida en la opinión y el debate público, como es el caso de la salud de las abejas en Colombia. Me alegra que la protección de estos insectos deje de ser algo exclusivo de apicultores e investigadores, y que pase también a las manos de cualquier colombiano de la calle.

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En este debate hay mucha información por analizar. Por ejemplo se dice que sin abejas moriremos de hambre; no estoy segura de eso, pero sí tendremos problemas de nutrición porque gracias a la polinización tenemos aguacate, maracuyá y otro centenar de frutas y vegetales.

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La principal causa de mortandad, según los reportes a la cadena apícola, son intoxicaciones por agroquímicos. No es claro si se trata de una combinación de malas prácticas, excesos de dosis en aplicaciones agrícolas, productos no autorizados o incluso posibles actos criminales, pues no existen investigaciones detalladas en el país al respecto. En los Llanos Orientales algunos apicultores han visto envenenamientos ocasionados con agua jabonosa, además de agroquímicos. Hay reportes en algunos lugares en el Huila, donde hay malos manejos de esas sustancias, donde se ha comenzado hacer polinización manual porque la productividad de cultivos de pasifloras se ha vuelto muy baja.

A este primer factor, que afecta la salud de las abejas, se deben sumar la deforestación, el cambio climático, los virus y enfermedades y los malos manejos apícolas. Para ponerles un ejemplo, en los países donde no hay estaciones (Colombia), las abejas adaptan sus ciclos a las épocas húmedas y secas. Hace un tiempo estuve en Miraflores –zona cafetera en Boyacá– conversando con un apicultor y nos contaba que sus abejas se estaban muriendo de frío por el cambio climático. Las abejas son insectos exotérmicos o de sangre fría, que no pueden producir su propio calor, así que una semana de bajas temperaturas y humedad constantes puede matarlas por la incapacidad de movilizarse para buscar alimento. Las altas temperaturas y la resequedad tampoco son condiciones ideales para su supervivencia. Pero como dije, los cambios de ciclos del clima no solo las afectan, también impactan a las plantas.

En Miraflores por ejemplo, el apicultor con el que conversé me comentaba que el árbol de cafeto que es su principal soporte y fuente de alimento no había florecido ese año. ¿Por qué no hubo floración? Porque había llovido mucho. Si la lluvia no se detiene, las abejas no pueden salir y no tienen qué comer.

Sin duda, y teniendo en cuenta que muchos factores como el clima no son controlables, es fundamental lograr mayor conciencia en el manejo de los agroquímicos por parte de los agricultores, técnicos y asesores agrícolas y apícolas, los vendedores de estos insumos en campo y por parte de las universidades y de las carreras de agronomía –muchas de las cuales no tienen una cátedra de plaguicidas o de polinización–, pues lo que afecta a las abejas puede impactar también la productividad de los cultivos. Existen muchas maneras en que el agricultor puede proteger a las abejas.

En primer lugar conversando con los apicultores vecinos y avisándoles sobre los momentos de fumigaciones, realizando aplicaciones controladas, evitando realizar aplicaciones que no necesita el cultivo mediante el Manejo Integrado de Plagas.

Muchas veces, los agricultores no conocen los beneficios de la polinización, porque no todos los cultivos la requieren: la avena, el trigo, la cebada, el maíz y la soya son polinizados por el viento. Nuestros estudios en la U. Nacional muestran que la mayor productividad de cultivos de frutales como maracuyá, granadilla y demás pasifloras se alcanza cuando las abejas y los polinizadores silvestres acuden y polinizan. La gulupa sin polinización no forma el fruto, en otros cultivos de pasifloras se forma solo el 10% del fruto.

Me preocupa la potencial pérdida de abejas pero creo que el foco se está centrando exclusivamente en la especie Apis mellifera, la abeja más emblemática y la que está relacionada con la productividad de apicultura y producción de miel. La Apis mellifera es un polinizador eficiente de muchos cultivos pero no lo es para todos, se necesita una labor complementaria de los polinizadores nativos de la región. Se calcula que hay más de 20.000 especies de abejas en el mundo, 1.000 en Colombia, pero hoy solo tenemos información de unas 600 en el país. No sabemos cuáles se están perdiendo, qué las ataca, si sufren los mismos problemas las abejas del apicultor.

CIFRAS

En el último reporte de la Cadena Productiva de Abejas y Apicultura del Ministerio de Agricultura se presentan simultáneamente las alertas del colectivo Abejas Vivas sobre pérdidas de 16.000 colmenas en el año 2017, y el aumento del número de colmenas de 88.111 a 110.689 entre 2012 y 2017. Los beneficios de la polinización en términos de aumento de productividad pueden ser del 40 al 100% de acuerdo con la especie del cultivo y la zona, según datos de Procultivos de la Andi.

Uno de los últimos estudios, el realizado por la Sociedad Latinoamericana de Investigación en Abejas (Solatina), estudió condiciones y causas de mortalidad tanto en abejas melíferas como en abejas sin aguijón.

Para Colombia se analizaron respuestas de 139 apicultores sobre pérdidas de colonias entre 2014 a 2016. Con los demás países que hacen parte del estudio –Brasil, México, Uruguay y Chile– se consolidaron cerca de 1.000 encuestas. El artículo producto del estudio, publicado en el Journal Apicultural Research (2018), muestra una mortandad de abejas en todo el continente, pero se necesita aumentar la muestra para obtener más claridad y mayor representatividad. Por eso me complace unirme a las voces que se alzan y que están pidiendo que trabajemos “Unidos por las abejas”.


Guiomar Nates Parra
Bióloga experta en abejas. Laboratorio de Investigaciones U. Nacional.
Especial para Portafolio

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