Venezolanos no regresarían a su país, según experiencia internacional

Estudio advierte de los desafíos que deben superar la comunidad internacional y los países para manejar de manera exitosa la migración.

Venezolanos

La crisis solamente se solucionará cuando los venezolanos no sientan que deben salir de su país en masa.

EFE

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febrero 13 de 2019 - 03:44 p.m.
2019-02-13

Enfrentar el éxodo venezolano en los meses y años que siguen exigirá más creatividad y mayores esfuerzos. Ese esa es una de las principales conclusiones de ‘Hermanos en la frontera, responsabilidad colectiva y la respuesta regional a la crisis migratoria venezolana’ producido conjuntamente por el Consejo Mundial para los Refugiados, el Centre for International Governance Innovation (CIGI) y el Diálogo Interamericano en consulta con su Grupo de Trabajo sobre Venezuela.

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El estudio es un análisis de los esfuerzos que deben realizar mancomunadamente los países y la comunidad internacional para responder a las necesidades humanitarias y de protección que requieren las personas que se han dado a la fuga en el país vecino.

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Advierte el documento además que, aunque los desafíos serán tremendos, estos pueden ser enfrentados de forma exitosa si se tiene suficiente voluntad política y se comparte la responsabilidad.

De acuerdo con el análisis, la crisis migratoria debe ser abordada desde cinco aristas. La primera sugerencia está enfocada en la respuesta y asistencia para los refugiados y migrantes, un esfuerzo que debe darse desde la comunidad internacional para maximizar las oportunidades para brindar todo el apoyo que pueda.

“A pesar de dichos esfuerzos, sigue existiendo la posibilidad que en un futuro previsible millones de venezolanos se establecerán en el extranjero cada año. La mayor parte de ellos requerirán acceso a los servicios sociales tales como educación y salud”, indica el documento.

En ese contexto, el estudio advierte que todos los esfuerzos requieren dinero y las agencias de las Naciones Unidas, incluyendo ACNUR, la OIM, el Programa Mundial de Alimentos, la Organización Mundial para la Salud y la Organización Panamericana para la Salud, así como las organizaciones locales e internacionales de asistencia, desarrollo y religiosas, carecen de recursos suficientes para responder a las necesidades humanitarias inmediatas de los venezolanos.

Para financiar estos esfuerzos, según el documento, se podría recurrir a una conferencia de donantes para ayudar a enfrentar los faltantes presupuestales de las agencias humanitarias de la ONU así como de los programas nacionales y locales.


La financiación por parte del sector privado estaría también entre las posibilidades, que incluiría valores como bonos municipales para atraer al sector financiero y aprovechar el interés de inversionistas en las economías de Colombia, Perú y Ecuador, así como de otros países de destino prioritario.

También estaría en la baraja de opciones perseguir con fuerza las ganancias ilícitas por la corrupción y la criminalidad venezolana, que pueden sumar varias decenas de miles de millones de dólares o el decomiso de bienes obtenidos por la criminalidad.

La entidad propone como segunda línea de acción mejores marcos normativos e infraestructuras institucionales para la protección de migrantes y refugiados, en otras palabras, optimizar, simplificar y codificar las condiciones para obtener el estatus legal.

La tercera línea de acción en este panorama está enfocada en la armonización y responsabilidad compartida, este foco de acción sugiere como tema fundamental no cerrar las fronteras, de tal modo que los migrantes se vean limitados a uno o pocos países.

Este componente también estipula estándares mínimos para procesar refugiados así como mecanismos alternativos de estadía legal.

Un cuarto aspecto sugerido por el estudio para enfrentar la crisis migratoria está sustentado en que buena parte de los refugiados deciden instalarse de manera definitiva en los países a los que migraron.

Para ello, se sugiere facilitar la entrada al mercado laboral y expedir permisos de trabajo a quienes esperan las decisiones acerca del estatus de refugiados o que tienen visas de estadía legal alternativa. Igualmente, implementar estrategias dirigidas especialmente a impedir y detectar la explotación de mujeres y niñas, eliminar obstáculos al acceso de educación y prevenir y combatir la xenofobia.

Finalmente, la entidad señala que es clave un cambio de postura del gobierno de Nicolás Maduro, dado que sin importar cuán eficientes sean las comunidades regionales e internacionales en el manejo de la crisis de desplazamiento desde Venezuela, esta solamente se solucionará cuando los venezolanos no sientan que deben salir de su país en masa.

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