Internacional

Extender o retirar estímulos, debate que enfrenta la región

Mientras varios países van agotando el espacio para seguir dando apoyos, entidades y expertos alertan de los efectos de quitarlos pronto o muy tarde.

Dólares

Archivo Portafolio

POR:
Rubén López Pérez
febrero 14 de 2021 - 07:00 p. m.
2021-02-14

Colombia está hoy en día diseñando la reforma fiscal (o tributaria) que le permita obtener los recursos necesarios para volver a la sostenibilidad y tapar el hueco de alrededor de 2% del PIB.

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No obstante, no es el único país de la región que enfrenta esa dificultad, pues otros como Brasil o México están discutiendo legislaciones para recuperarse tras el golpe de la pandemia.

Esto es porque el esfuerzo que tuvo que hacer la región para mitigar el impacto de la covid-19 derivó en altos niveles de deuda y de déficit fiscal, lo que abre un debate sobre el espacio con el que cuentan los países para seguir apoyando la actividad y, con base en eso, si retirar o cuánto extender los estímulos a la economía.

Esta ha sido una de las principales alertas de organismos como el Fondo Monetario Internacional o la Ocde, que han alertado de los efectos de retirar demasiado pronto las ayudas, pero también mantenerlas más de lo sostenible.

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Según Jaime Reusche, vicepresidente sénior de Moody’s, “la magnitud de las medidas fue algo sin precedentes, ya que la capacidad para adoptar semejante estímulo sin alterar los frágiles equilibrios macroeconómicos no existía en el pasado. Si bien se ha desarrollado nueva musculatura en herramientas fiscales y monetarias, el abusar de ellas podría empezar a generar desequilibrios peligrosos”.

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Y es que, como indica Reusche, la deuda pública en la región ha aumentado unos 10 puntos porcentuales. Según el FMI, al cierre de 2021 Latinoamérica registraría un indicador de 79% respecto al PIB, y un déficit fiscal de 5,29%. Esto sería de 68,1% y 6,2% respectivamente en Colombia, e incluso las acreencias subirían a más del 100% en el caso de Brasil, por ejemplo.

Es por estas cifras que el margen es limitado. De acuerdo con Richard Francis, líder de la calificación de Colombia en Fitch Ratings, “vemos poco espacio para extender el estímulo más allá de 2021 para muchos países. Casi la mitad tienen perspectiva negativa.

Por esto, estamos monitoreando los planes fiscales a mediano plazo para estabilizar o reducir de manera creíble la carga de la deuda para resolver ese ‘outlook’. Por el lado monetario sí hay espacio para extender las tasas bajas más tiempo”.

En este sentido, Daniel Velandia, director de estudios económicos de Credicorp Capital, coincide en que el espacio es reducido. “El margen fiscal y monetario es muy limitado, especialmente en algunos países como Brasil, Colombia y México. Otros, como Chile y Perú, con endeudamientos más bajos, están más holgados. Eso sí, en todos se está creando la necesidad de incrementar los ingresos, y lo que está claro es que el endeudamiento no puede seguir subiendo”.

Esta es, por ejemplo, la situación que vive Colombia, pues si como indica el FMI el país termina el año con un endeudamiento alrededor del 68%, estaría en una situación límite.

Camilo Pérez, gerente de estudios económicos de Banco de Bogotá, resalta que “es claro que entre más deuda se tenga, menos espacio hay, con los gobiernos pasa lo mismo que con la situación de las personas.

En Colombia, el Minhacienda dijo que entre 65% y 70% es el límite máximo sostenible, y estamos cerca de esa cifra. Otros, como Chile y Perú tienen más espacio”.

¿Antes o después?

Ante esta situación general, el dilema para los países de la región es cuándo iniciar el retiro de los estímulos, pues hacerlo muy pronto podría tener efectos muy negativos para las economías nacionales, pero hacerlo demasiado tarde podría ser incluso peor.

Según Reusche, “retirar el estímulo de manera prematura podría producir un shock a las economías que todavía no han agarrado fuerza para sostener la recuperación, creando un riesgo de estancamiento a largo plazo. También impactaría las finanzas, ya que los ingresos fiscales no se recuperarían y los déficits se mantendrían anchos”.

Mientras, por el otro lado, el experto de Moody’s apunta a que “no retirar el estímulo de manera cauta generaría una dependencia del gasto público que engendre desequilibrios nocivos para el crecimiento potencial y de largo plazo, y se daría una acumulación de deuda pública. Los países deben ser muy juiciosos”.

Ante esto, Velandia apunta a que la clave está en la gradualidad. Según el analista de Credicorp Capital, “es un dilema, y por eso toca hacer algo intermedio como dijo el FMI, hacer las cosas gradualmente, sin reformas radicales. Aquí lo importante es dar credibilidad y emitir la sensación de que se quieren hacer cosas. Definitivamente Colombia tiene que hacer ese ajuste. En el estímulo, veo más riesgo de quitarlo muy tarde que muy pronto”.

Por último, también hay aspectos positivos de la situación global que facilitan la decisión para países como Colombia, pues como explica Pérez, las condiciones favorables de bajas tasas y de liquidez hacen que gastar sea más fácil. “Eso sí, si la situación externa cambia, eso podría generar más problemas en países como Colombia”.

Rubén López Pérez

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