Facebook: más de dos años bajo una amenaza continua

Desde el escándalo de Cambridge Analytica, ha acumulado problemas que ponen en riesgo su negocio, pese a su evolución bursátil. 

Zuckerberg

Mark Zuckerberg, fundador y presidente de Facebook.

Bloomberg

POR:
Portafolio
julio 03 de 2020 - 08:00 p.m.
2020-07-03

Ya han pasado más de dos años desde que a inicios de 2018 estalló el escándalo de Cambridge Analytica, a través del cual se conoció el mal manejo que Facebook hizo de los datos personales de más de 87 millones de personas. No obstante, pese al tiempo transcurrido, la red social no ha logrado en este tiempo dejar atrás continuas amenazas en contra de su negocios.

(Lea: La presión que ejerce sobre Facebook el boicot publicitario)

El último desafío que se le ha presentado a la compañía es el boicot publicitario que, desde hace una semana, cientos de marcas internacionales hacen a la empresa. Facebook mantiene que no será un ‘árbitro’ que controle los contenidos de internet, mientras que estas compañías presionan para que la red social implemente controles que eviten los discursos que inciten al odio y a la violencia.

(Lea: Donald Trump y Twitter se lanzan a una guerra abierta)

Así, en concreto, se sumaron ya más de 650 empresas a la iniciativa #StopHateForProfit, entre las que se encuentran algunas multinacionales como Adidas, Coca-Cola, PlayStation, Verizon, Starbucks o Unilever, a las que se suman firmas de prácticamente todos los sectores.

Esto, como explican los expertos, supone un golpe para el negocio mismo de la red social, pues de acuerdo con los datos que publicó la firma Pathmatics, tan solo las 100 empresas que más pautan suponen el 6% de los ingresos totales, cifrados en más de US$70.000.

No obstante, el mismo CEO y fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, aseguró que el boicot no durará mucho, y aceptó reunirse con los organizadores de la iniciativa.
De acuerdo con Pablo Márquez, profesor de la Universidad Javeriana, “detrás del boicot a Facebook hay dos intereses que coinciden.

El primero es un interés político asociado a la política de control de contenidos que ha venido manejando Facebook, en el que su rol como plataforma privilegia la libertad de expresión. Y dos, uno económico que se ha venido manifestando por algunas autoridades de competencia que ven en Facebook a un actor preponderante en el mercado de la publicidad.

Además de la posible pérdida de ingresos, otro de los golpes que sintió Facebook fue en el lado bursátil, pues en la jornada en la que se anunció el boicot, las acciones de la compañía se desplomaron más de 8%.

Cabe decir que aunque Facebook ha sido la parte más visible de la iniciativa para presionar en contra de los contenidos de odio, otras redes sociales como Twitter e Instagram también se verán afectadas por ese retiro de la publicidad.

Con esto, aunque el problema del boicot es el más llamativo de la actualidad, ayer mismo se conoció otra noticia referente al manejo de la información, pues más de 5.000 desarrolladores de aplicaciones tuvieron acceso a información de usuarios como la direcciones de correo electrónico, fechas de cumpleaños, género e idioma.

Facebook, como en veces anteriores, admitió el error y aseguró que implementará nuevas políticas de protección de datos, pero, como apuntan los analistas, esto se suma a problemas anteriores en esta misma línea y eso vuelve a afectar la confianza.

Frente a todo lo anterior, vale la pena decir que las acciones de Facebook encadenan una subida casi ininterrumpida, por lo que a pesar de la caída registrada al lanzarse el boicot, sus títulos están de nuevo cerca de los máximos históricos que registraron el pasado 24 de junio, cuando cada papel valía US$244, 19. La capitalización bursátil de la red social es de US$665.037 millones, prácticamente el doble del PIB de Colombia, lo que le ubica entre las firmas más valiosas del mundo.

DISTINTOS PROBLEMAS

Las nuevas situaciones que en las últimas semanas amenazan a Facebook son tan solo las últimas en una larga lista de dificultades que se han presentado en el camino de la compañía durante los últimos años.

Entre estas, el escándalo de Cambridge Analytica fue el más llamativo, lo que llevó a Zuckerberg incluso a tener que declarar ante legislativos como el de Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Europea, así que promesas de cambios en sus políticas de protección.

Pero la firma sufrió un golpe en la confianza, lo que se tradujo, en los meses siguientes, a una reducción en el crecimiento en el número de los usuarios en algunas partes del mundo: pasó de 2.320 millones a inicios de 2019, a 2.449 en enero de 2020.

Facebook también enfrentó una multa de US$5.000 millones por parte de las autoridades de Estados Unidos por el escándalo de la privacidad.

“Los problemas que ha venido enfrentando Facebook en diferentes jurisdicciones han sido particularmente derivados de la preponderancia y posición de dominio de la plataforma en el mercado de redes sociales y las adquisiciones de compañías que públicamente se han evidenciado”, explica Márquez.

Por esto, como agrega el experto, a pesar de la fortaleza de la firma, las amenazas son muy reales. “No cabe duda que Facebook es el actor más importante en el mercado, pero eso no implica que su posición esté garantizada. Tanto asuntos de privacidad como de competencia han venido incrementando la preocupación de muchos reguladores a nivel mundial, y ahora el mercado de pagos digitales no es la excepción.

Y es natural que se tomen decisiones adversas a sus intereses en vista de los múltiples frentes. Por ejemplo, la reciente decisión de la autoridad alemana deja en evidencia que la protección de datos es relevante. Lo mismo para Brasil, que impuso una medida cautelar en este sentido”.

Para compensar estos golpes, Facebook ha ido ingresando en nuevos negocios y fuentes de ingresos como el e-commerce o el mercado de los pagos digitales.

En Twitter: @rlopezper

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