La amenaza de un ‘Brexit duro’ vuelve a planear sobre Europa

Boris Johnson advirtió que terminará la negociación en octubre si no hay avances y cambiará el acuerdo. 

Boris Johnson

El primer ministró británico, Boris Johnson, amenazó con modificar algunas de las partes del acuerdo que firmaron en 2019.

EFE

POR:
Rubén López Pérez
septiembre 07 de 2020 - 10:00 p. m.
2020-09-07

Se podría pensar que con la histórica crisis que atraviesa el mundo por la pandemia, y otros factores como la mayor tensión entre EE. UU. y China, el 2020 no podía empeorar.

(Lea: Pandemia entorpece la negociación del Brexit)

Pero ayer se sumó de nuevo una gran nueva incertidumbre a la lista: la posibilidad de que haya un Brexit sin acuerdo entre la Unión Europea y Reino Unido, lo que supondría un duro golpe no solo para Europa, sino para la economía mundial.

(Lea: La UE tras el Brexit: una agenda de amenazas y oportunidades)

Desde el inicio de la crisis sanitaria, la negociación entre ambas partes para definir la relación tras la ruptura se estancó, por lo que a pocos meses de que se acabe el periodo de transición a final de año, los avances son nulos.

Y, ante esto, el primer ministro británico, Boris Johnson, volvió a dinamitar el proceso, al asegurar que se levantará de la mesa en octubre si no hay avances y que anulará algunos aspectos del pacto ratificado.

La amenaza volvió a enfriar la relación con la UE, que apuntó a través de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que Reino Unido está obligado a cumplir lo acordado, y que esperan que la negociación siga.

Sin embargo, la posibilidad de que termine 2020 y tenga lugar un ‘Brexit duro’ vuelve a preocupar a la economía mundial, tras cuatro años desde que se aprobó el referéndum para la salida.

Para los expertos, hay varias formas de ver las acciones de Johnson. Según Stephen Chan, profesor de políticas y estudios internacionales en el centro Soas de la Universidad de Londres, “hay dos formas de ver esta bravuconada. Que sea solo de una estrategia arriesgada y torpe, o que haya una verdadera contemplación de un ‘Brexit duro’. Esta opción puede significar dificultades económicas, y más con la pandemia”.

Huw Edwards, profesor de economía de la Universidad Loughborough, apunta a que Johnson miente, o quiere provocar un gran daño. “Ha crecido la idea del ‘Clean Brexit’, que no tiene nada de limpio, pues si intenta eludir sus compromisos sobre el Ulster es, al menos, una violación del derecho internacional.

Y lo mismo con la pesca, quiere revocar los derechos que los pesqueros de la UE compraron, lo que llevaría a sanciones ante la OMC contra Reino Unido. La única opción lógica es que esté presionando para lograr concesiones, pero es algo muy arriesgado, especialmente si Joe Biden gana las elecciones, pues perderá el respaldo de EE. UU. en su pelea en contra de la UE”.

Pero, más allá de la amenaza, Edwards sigue creyendo que no habrá un Brexit sin acuerdo. “Creo que la pandemia les dará una excusa para hacer una prórroga de última hora del período de implementación y las negociaciones”.

GRAN GOLPE ECONÓMICO

Más allá de las implicaciones políticas que puedan tener las amenazas y la posibilidad de que se materialice una ruptura sin acuerdo, la economía se establece nuevamente como el gran riesgo, pues si antes de la pandemia presentaba grandes riesgos, ahora mucho más.

Como afirma Jannike Wachowiak, analista del European Policy Centre (EPC), “la covid-19 ha cambiado el contexto. Reino Unido está abandonando el mercado único de la UE en medio de una recesión mundial, y el Brexit exacerbará aún más la situación económica de ambos, aunque se espera que la UE esté en mejores condiciones para absorber el golpe.

El bloque quiere llegar a un acuerdo, pero no lo hará a cualquier precio, por lo que existe un alto potencial para un resultado sin acuerdo por accidente o por defecto”.

Chan también comparte la idea de que Reino Unido sería el más perjudicado por no lograr el acuerdo, un país cuyo PIB en el segundo trimestre cayó 20,4%.

“La perspectiva es un aumento del costo de vida, con posibles retrasos en la disponibilidad de importaciones. Si eso se combina con más impuestos para pagar los gastos de la covid-19, el efecto general será muy negativo. La opción de una recesión larga es muy real”.

Por su parte, Rafael Pampillón, profesor de economía del IE Business School, pone de relieve el golpe que supondría para todo el mundo. “Con un ‘Brexit duro’ el entorno internacional se complicaría más. A los riesgos derivados de la guerra comercial, la amenaza velada de ‘japonización’ de la economía europea, con altos niveles de deuda en buena parte de las naciones y todavía lejos de alcanzar los niveles de producción de 2019’ se une también esta posibilidad”.

En cuanto al panorama de esta opción desde el lado Europeo, Pampillón indica que “la UE podrá salir de la crisis siempre y cuando seamos capaces de mantener en marcha los motores del crecimiento. Uno de ellos es el aumento de las exportaciones, pero desgraciadamente vender es más complicado por la propia pandemia, la guerra comercial y el posible ‘Brexit duro’. Si ocurre, la economía británica podría colapsar y este desastre arrastraría en parte a la UE”.

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