Nuevo avance en la región del FMI sigue despertando temor

Conforme el organismo vuelve a cobrar mayor protagonismo en América Latina, las experiencias de sus políticas en el pasado están generando oposición.

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La asistencia del FMI a Argentina es uno de los temas más criticados en la región.

Reuters

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junio 06 de 2019 - 10:11 p.m.
2019-06-06

La imagen del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Latinoamérica sigue siendo negativa, pues a medida que la institución está siendo, de nuevo, cada vez más activo en los países de la región, son mayores las críticas y temores que despierta.

Y esta semana ha estado llena de comentarios. Este jueves, el presidente de Bolivia, Evo Morales, afirmó que “el FMI debería cambiar el chip, pues si no, va a haber rebelión de los pueblos”. Asimismo, el candidato a las elecciones de Argentina, Alberto Fernández, apuntó que: “Vamos a tener que sentarnos a discutir con la señora Lagarde acerca de los errores, subestimaciones y sobreestimaciones del FMI”. Y todo esto acompañado de las críticas que despertó la semana pasada en México la reunión entre su presidente, Andrés Manuel López Obrador, y Christine Lagarde.

Hoy en día, Latinoamérica está viviendo un resurgir de la presencia del FMI en la región. Unido al plan de rescate de más de US$56.000 millones que aprobó en Argentina y los US$4.200 millones recientemente en Ecuador, la visita de su directora gerente a México o el crédito en stand by a Honduras confirman esta tendencia.

Cabe recordar que muchas otras economías de América Latina, entre ellos Colombia, tiene actualmente concedidos este tipo de líneas, aunque como es el caso nacional, no se han hecho uso de ellas.

“Hay dos factores que explican el retorno del FMI. Primero, el fin del boom de los commodities afectó las economías que siguen dependiendo de las exportaciones de materias primas. En este contexto, Latinoamérica presenta un crecimiento limitado y unos problemas de balanza de pagos. Segundo, la llegada al poder de gobiernos conservadores provocó un giro hacia la ortodoxia económica y los préstamos del FMI volvieron a ser una opción para los gobiernos”, explica Jean-Marie Chenou, profesor de economía política internacional de la Universidad de lo Andes.

En este sentido, el nombre del fondo ha estado ligado a grandes crisis en el pasado, y ese es uno de los aspectos que genera hoy las críticas a la institución. “Las reacciones en Argentina ilustran el temor que provocan las políticas del FMI. Las experiencias del pasado tuvieron consecuencias catastróficas para la región”, apunta Chenou.

Aunque ese recuerdo no es el único factor. “Por supuesto que esos acontecimientos históricos son un motivo de temor en América Latina, pues dejó una marca. Pero lo cierto es que el FMI es un recurso de última instancia; un país no acude al organismo cuando le va bien, sino cuando necesita una ayuda de emergencia. Así que genera temor porque es sinónimo de que todo lo demás en la economía falló”, señala Ignacio Carballo, profesor e investigador de la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Católica Argentina.

Para muchos, la pregunta es si el FMI sigue siendo el mismo organismo que era en ese entonces.
Precisamente, Lagarde trató recientemente de mostrar lo contrario al asegurar que “no somos ese monstruo que a veces es descrito de hace dos décadas. Estamos tratando de ayudar”.

AYUDA BAJO PETICIÓN 

Un aspecto que resaltan los expertos es que, pese a los temores, a final de cuentas, este organismo no interviene a no ser que el país lo solicite. Tal como explica Mónica DeBolle, economista del Peterson Institute de Washington y profesora la Universidad Johns Hopkins, “el mandato del FMI es ayudar a los países miembros a enfrentar las dificultades macroeconómicas externas e internas, pero no se involucra a menos que el Gobierno solicite asistencia. Cuando recibe una solicitud formal, brinda apoyo financiero pero también solicita ajustes, los cuales pueden ser muy dolorosos, especialmente en países con alta desigualdad, como la de América Latina”.

Por último, en relación a los problemas de décadas pasadas en Latinoamérica, DeBolle resalta que suele haber dos resultados de los controles que exige el FMI en los países: “O bien ha cumplido las condiciones acordadas, en cuyo caso la relación se desarrolla sin problemas, o el país está incumpliendo algún aspecto del acuerdo (muy comunes), en el cual pueden surgir problemas entre el fondo y las autoridades”.

JAIR BOLSONARO Y MAURICIO MACRI SE REUNIERON

El presidente argentino, Mauricio Macri, mantuvo este jueves una reunión con su par de Brasil, Jair Bolsonaro, en la que abordaron diversos acuerdos bilaterales y tocaron temas como las negociaciones del Mercosur y la UE y la situación de Venezuela.

En este sentido, entre las conclusiones del encuentro se encuentra un frente común para evitar que haya “más Venezuelas” en América Latina y aumentar la presión contra Nicolás Maduro, así como ratificar la voluntad de los países del Mercosur para fortalecer y modernizar el bloque regional priorizando su reforma institucional y el intercambio comercial interno, entre otros.

En este contexto, el ministro de finanzas de Brasil también se refirió al tema y aseguró que en las próximas tres o cuatro semanas se llegaría a un acuerdo final para firmar un TLC entre la Unión Europea y Mercosur.

Rubén López Pérez

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