Otra votación, la posible salvación para el Brexit

Esta idea cobra más fuerza como la alternativa para salir del ‘punto muerto’ actual. Hasta el 54% de británicos decidiría seguir en la UE.

Brexit

¿Es otro referéndum la salida al punto muerto del Brexit y la salvación de Theresa May?

Bloomberg

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diciembre 16 de 2018 - 08:24 p.m.
2018-12-16

En los pasillos del Parlamento del Reino Unido, una idea que hace cuatro meses parecía ridícula, ahora se está discutiendo con seriedad. ¿Es otro referéndum la salida al punto muerto del Brexit y la salvación de Theresa May?

(Theresa May sobrevivió a moción de censura). 

En privado, algunos ministros lo conversan en forma espontánea. En una conferencia de prensa el martes, los líderes de los partidos de oposición más pequeños instaron al Gobierno a que lo considere como una contingencia por la que vale la pena prepararse.

Aún más importante, la primera ministra británica, Theresa May, lo ha planteado como un resultado posible. La premier dice que se opone a la idea y que eso reduciría la confianza en el proceso político; sin embargo, ya es un cambio el hecho de que lo mencione.

Aunque esa no es la única idea que May señaló la semana pasada y que antes era impensable. En la lucha contra la moción de confianza sobre su liderazgo de parte de los miembros conservadores del Parlamento que favorecen el Brexit, la primera ministra advirtió que su destitución retrasaría la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea. Esa no es una afirmación que ella admitió como posibilidad el mes pasado.

El argumento a favor de un segundo referéndum presentado por un ministro era simple: si nada puede pasar por el Parlamento -y, al parecer, nada- la pregunta debe remitirse a los votantes. Si bien los activistas de una segunda votación han sido principalmente aquellos que quieren revertir el resultado del último referéndum y mantener a Gran Bretaña dentro de la UE, esa no es la razón por la que muchos partidarios nuevos se están aproximando a la idea.

(Un Brexit sin acuerdo costaría 9,3% del PIB al Reino Unido en 15 años). 


Un ministro del gabinete afirmó que quería un segundo referéndum para dejar en claro a los partidarios del Brexit en el Partido Conservador que la alternativa al acuerdo de May no es el Brexit en absoluto. Poner presión sobre los partidarios del ‘divorcio’ es también el motivo por el cual se habla más de retrasar la salida del Reino Unido.

En este momento, muchos partidarios del Brexit están hablando abiertamente de llegar a marzo para poder obtener la salida que desean. Si se extiende el proceso -que es más fácil de lo que muchos aprecian- esa estrategia queda descartada.

En el pasado, se consideraba que un segundo referéndum sería un desastre para May. Pero bien estructurado, podría sacarla del agujero. Una votación de dos etapas -donde primero se les pregunta a las personas si quieren permanecer o irse de la UE y luego si prefieren el acuerdo de May o un Brexit sin acuerdo- podría dejar a su proyecto como un éxito por el compromiso entre los dos extremos.

UNA SEMANA 'NEGRA PARA' THERESA MAY

Theresa May inició la semana pasada a punto de votar el acuerdo del Brexit en el Parlamento. Cinco días después, había tenido que posponer ese voto más de un mes, enfrentó una moción de censura y volvió de Bruselas sin ninguna ayuda de sus socios europeos.

Y, frente a lo que se preveía, esto último fue lo más doloroso, pues esperaba volver a Londres con esas ‘garantías’ que convencerían a los británicos.

El guión estaba claro y los europeos estaban dispuestos a “ayudar”. Pero la imagen es la tensa discusión entre May y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, que reavivó el recuerdo de la cumbre fallida en Salzburgo tres meses atrás.

El jueves, el titular de la Comisión se mostró “molesto” por las nuevas garantías solicitadas por May y lamentó incluso un debate “nebuloso” en torno al Brexit. Esta palabra no le gustó a la mandataria británica.

El ambiente fue “muy malo” durante la discusión a puerta cerrada con sus 27 homólogos, según una fuente diplomática. “Theresa May era incapaz de expresar lo que quería” y Angela Merkel la interrumpía regularmente para preguntarle qué esperaba exactamente, explicó esta fuente.

Para otro, la británica estaba “fuera de lugar. “Habló del espíritu navideño para conseguir apoyo” en el Parlamento británico, “pero sin poder decir cómo, ni cuantificarlo”. Los 27 estaban “incrédulos”, según un participante.

Ante la “confusión” de May, según una fuente, sus pares renunciaron a añadir un punto, presente en borradores, sobre su disposición a otorgar “nuevas garantías” más adelante. “¿De qué sirve hacer promesas de ese tipo si no estamos seguros de que esto sirva para convencer al parlamento británico?”

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