¿Pasarán EE. UU. y China de la tensión comercial a la militar?

Hay una competencia estratégica en curso entre las dos potencias que probablemente se manifieste de muchas maneras, algunas de ellas inesperadas.

Trump y Xi

Las relaciones entre ambas naciones se han ido enfriando tras la imposición recíproca de aranceles a las exportaciones por más de US$200.000 millones.

Reuters

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octubre 07 de 2018 - 08:04 p.m.
2018-10-07

El riesgo de que China y Estados Unidos protagonicen un importante incremento en la tensión militar entre ambos es muy real.

Las dos principales potencias económicas del mundo llevan meses inmersos en una guerra comercial que ya supone la imposición de aranceles recíprocos por un gran porcentaje de sus exportaciones, pero en las últimas semanas ha cobrado fuerza la posibilidad de que lleven su disputa hacia otro ámbito y el militar parece ser el próximo en el listado.

“Dado lo ocurrido en el Mar de China Meridional esta semana, es justo decir que la tensión militar es real”, asegura Bonnie S. Glaser, consejera sénior para Asia del Centro del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (Csis, por sus siglas en inglés).

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Y ella no es la única que comparte esta idea, sino que se ha vuelto una preocupación real para los expertos del tema. De acuerdo con Timothy R. Heath, analista de investigación de defensa internacional de Rand Corporation, “las tensiones son reales y crecientes. De hecho, existe un riesgo cada vez mayor de errores de cálculo que puedan resultar en algún tipo de crisis militar entre chinos y estadounidenses, especialmente en el Mar de China Meridional”.

Precisamente, la tensión militar llegó en estos días a su punto máximo cuando China denunció la “entrada ilegal” de un buque de guerra de la Marina de EE. UU. en aguas del Mar del Sur del país asiático. El Gobierno de Trump contestó que las embarcaciones chinas fueron las que se acercaron a su buque y añadieron que “EE. UU. no cederá a intimidaciones”, lo que para los expertos fue la confirmación de la tensión militar.

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El resultado: Estados Unidos canceló una reunión bilateral sobre seguridad y diplomacia.

Como explica Glaser, todos los hechos que han tenido lugar en la última semana muestran que “hay una competencia estratégica en curso entre los Estados Unidos y China que probablemente se manifieste de muchas maneras, algunas de ellas inesperadas”, refiriéndose a que la disputa entre ambos no se quedará tan solo en el tema comercial.

No obstante, los expertos afirman que es necesario separar entre la actual tensión comercial, y la posibilidad de que esta situación desemboque en una guerra entre ambos. “El riesgo general de guerra sigue siendo bajo, ya que ninguna de las partes está interesada en librar un conflicto tan importante contra la otra”, dice Heath.

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Pero aunque ambos gobiernos tendrían clara esa postura, los expertos también destacan que se podrían estar preparando. Como señala Julian Ku, profesor de la Universidad de Hofstra y experto en resolución de disputas internacionales, “pienso que un conflicto militar entre es poco probable dado que ambos países tienen un fuerte incentivo para evitarlo. Pero, dicho esto, la probabilidad es más alta de lo que ha sido durante muchas décadas, con la posibilidad de que se desencadenara en el Mar del Sur o sobre Taiwán. China es militarmente más fuerte que nunca, y es poco probable que retroceda en busca de sus reclamos soberanos en esas regiones”.

Sea como sea, parece que de momento los dos países seguirán mostrando sus “credenciales”. Así lo considera Carlyle A. Thayer, profesor emérito de la Universidad de New South Wales, ubicada en Sídney. “La acción imprudente del destructor chino fue el incidente más grave de la Administración de Trump, pero China ya estaba manifestando su descontento por una serie de desarrollos recientes, como la venta de armas a Taiwán y las sanciones a empresas. La situación actual es un ‘tira y afloja’ y EE. UU. ha puesto la pelota en la cancha de Pekín, ¿quieren desafiar agresivamente a las patrullas y correr el riesgo de una posible respuesta?

EJERCICIOS MILITARES

De forma paralela al conflicto entre China y Estados Unidos, los principales bloques militares del mundo están realizando los mayores ejercicios de tropas que se han visto desde la Guerra Fría, lo que también ha supuesto un motivo de preocupación.

Por un lado, Rusia organizó recientemente unos movimientos en Siberia en los que involucró a 300.000 efectivos, a los que sumó a otros 3.000 de China. “El ejercicio ruso-chino señala una asociación más estrecha, diseñada en parte para oponerse a los Estados Unidos. Esta cooperación se puede ver en temas como Irán, el ciberespacio y en Siria. Ese movimiento fue diseñado para intimidar a la Otan, aunque el mundo es consciente de que los militares rusos están en malas condiciones y no pueden permitirse una guerra importante con la Otan”, apunta Heath.

Esto tuvo su efecto y la Otan esta semana movilizó 45.000 efectivos de 19 países cerca de la frontera rusa, lo que volvió a revivir el conflicto por Crimea. “Está claro que están aumentando las tensiones en Europa entre la Otan y Rusia tras la anexión de Crimea por Moscú y la intervención en Ucrania. La realización de ejercicios a gran escala es prueba de ello. Tanto China como Rusia están en el extremo receptor de aranceles y sanciones, respectivamente. Si bien estos ejercicios aumentan las tensiones, están diseñados principalmente para aplicar presión político-militar sobre la Otan”, dice Thayer.

Con todo, los expertos resaltan que las partes saben que deben evitar que se intensifique cualquier conflicto, pues podría ascender rápidamente y conducir al uso de armas nucleares.

Rubén López Pérez

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