Presidente de Perú intenta dejar el cargo antes de lo previsto

Como Vizcarra realmente no ha podido impulsar reformas para el país, en estos momentos la economía está empezando a sufrir. 

Martín Vizcarra, presidente de Perú

El presidente de Perú, Martín Vizcarra.

EFE

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agosto 30 de 2019 - 08:27 p.m.
2019-08-30

En una región donde los presidentes a menudo se aferran al poder el mayor tiempo posible, Martín Vizcarra tiene una idea bastante distinta.

Vizcarra, quien lleva un año y medio en el cargo, anunció el mes pasado que intentaría terminar su mandato un año antes, lo cual le pondría fin también al mandato del Congreso. Dijo que los peruanos merecían la oportunidad de renovar su clase política contaminada por la corrupción y embarcarse en “una nueva era”.

(Nuevo presidente de Perú promete lucha contra corrupción y “tiempos mejores”).

En un país con un historial de corrupción endémica y tres ex presidentes bajo investigación por presunto soborno, la medida del mandatario fue ampliamente aceptada entre los votantes. Podría conducir a elecciones en abril para elegir a un nuevo líder y a un nuevo Congreso.

“Así puede retirarse entre los aplausos de la multitud”, aseguró Alicia del Águila, politóloga de la Pontificia Universidad Católica del Perú. “Y quizás incluso buscar la reelección dentro de cinco años”.

Es probable que Vizcarra presente su propuesta al Congreso en las próximas semanas. Si se aprueba, irá a un referéndum, donde los peruanos seguramente la respaldarán. Una reciente encuesta de opinión sugirió que esto es lo que quieren tres cuartas partes de los votantes.

Si se rechaza su propuesta, Vizcarra podría solicitar un voto de confianza en su gobierno, lo cual podría conducir a la disolución del Congreso. Alternativamente, sus oponentes podrían intentar someterlo a juicio político para salvarse ellos mismos.

Desde su improbable elección como presidente en marzo de 2018, cuando su predecesor, Pedro Pablo Kuczynski, se vio obligado a renunciar, Vizcarra, relativamente desconocido en Lima, ha hecho de la lucha contra la corrupción su prioridad política. Al público le ha gustado: los índices de aprobación del presidente son del 60% y aumentan cada vez que le suelta otra andanada verbal al congreso y al poder judicial.

Los partidarios de Vizcarra dicen que él está realmente convencido de que Perú necesita reformar sus instituciones corruptas, “incluso aunque eso signifique que todos tengamos que irnos”, como él asegura. Según las reglas que dictó el año pasado, ni él ni los miembros del congreso pueden buscar la reelección inmediata.

La medida de Vizcarra también puede reflejar el hecho de que su poder político es limitado. No tiene partido político, y el Congreso intenta bloquearlo a cada paso.

Ante esa realidad, Vizcarra puede haber calculado que es mejor renunciar ahora que llegar al final de su mandato en 2021 enfrentando hostilidades y obstáculos, dijeron los analistas.

La iniciativa para buscar elecciones anticipadas se produce mientras aún se sienten las consecuencias del escándalo de corrupción de Odebrecht en Perú. Los últimos cuatro presidentes del país - los Sres. Kuczynski, Ollanta Humala, Alan García y Alejandro Toledo - han sido investigados por presuntos vínculos con la desprestigiada empresa constructora brasileña, que admitió haber pagado enormes sobornos en toda América Latina.

El principal líder opositor, Keiko Fujimori, está bajo custodia preventiva, acusado de recibir sobornos de Odebrecht, mientras que su padre, Alberto Fujimori, el autoritario presidente del país de la década de 1990, está en prisión cumpliendo una condena por corrupción y abuso de los derechos humanos.

Como Vizcarra quedará excluido de la contienda y su principal rival está tras las rejas, el terreno electoral está abierto si Perú celebra elecciones el próximo año.

El Presidente aún no ha indicado a quién apoyaría.

Durante años, la inestabilidad política de Perú tuvo poco impacto en la economía, la cual promedió un crecimiento anual del 4,4% durante la última década.

Pero como Vizcarra realmente no ha podido impulsar reformas de peso para el país, en estos momentos la economía está empezando a sufrir. El banco central redujo su pronóstico de crecimiento para este año en 0,6 puntos porcentuales, hasta dejarlo en el 3,4%, y también redujo las tasas de interés al nivel más bajo en nueve años para impulsar la economía. 

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