PRI volvería a la presidencia de México, según encuestas

El candidato del partido, Enrique Peña Nieto, es el favorito para las elecciones de mañana.

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junio 29 de 2012 - 11:09 p.m.
2012-06-29

Los mexicanos podrían devolver la presidencia mañana al PRI, un partido que gobernó por siete décadas con mano dura y que, pese a su mala imagen, muchos creen es la mejor opción para lidiar con la violencia del narcotráfico, y generar crecimiento económico y empleo.

El candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Peña Nieto, lideró las encuestas durante toda la campaña electoral con una amplia ventaja sobre sus rivales más cercanos, el izquierdista Andrés Manuel López Obrador y la oficialista Josefina Vázquez Mota.

Montado sobre una ola de popularidad, el abogado de 45 años pudo remontar revelaciones de su vida privada como infidelidades o hijos fuera del matrimonio, así como casos de supuesta corrupción cometidos por exgobernadores de su partido.

Viudo y casado en segundas nupcias con una famosa actriz, se volvió popular firmando sus compromisos con notarios cuando era gobernador del Estado de México en 2005-2011, pero muchos observadores creen que su imagen tomó vuelo por el apoyo decidido de la gigante mexicana de medios Televisa.

Según analistas, el PRI retornaría a la presidencia aún sin haberse sacudido las mañas del viejo partido que controló la vida política de México por 71 años seguidos, a menudo con prácticas corruptas y persecución de opositores.

Pero su atildado candidato ha intentado despejar los temores de quienes temen el regreso de su fuerza, que aún controla los principales sindicatos y organizaciones campesinas, y ha sido acusada de abuso de poder en varios estados que gobierna.

“Si México ya no es como antes, ¿por qué tendríamos que gobernarlo como antes?", dijo Peña en uno de sus últimos mensajes de campaña intentando disipar los miedos sobre el PRI.

Para las elecciones más grandes en la historia de México, cerca de 80 millones de mexicanos están habilitados para votar el domingo cuando estarán en disputa 2,127 cargos, entre ellos el de presidente y los senadores y diputados del Congreso bicameral, y seis gobernadores de estado.

LA SOMBRA DEL FRAUDE

Por su parte, el izquierdista López Obrador, que en el 2006 perdió por un puñado de votos la presidencia frente a Calderón, llega a la elección con unos 15 puntos detrás de Peña sin haber logrado recuperar la popularidad de hace seis años, cuando encarnaba las esperanzas de cambio sobre todo entre los pobres.

“El triunfo de Peña Nieto es moralmente imposible (...) Votar por el PRI, votar por Peña Nieto es votar por la corrupción”, dijo López Obrador en uno de sus últimos actos de campaña el lunes en el occidental estado de Colima.

El político, que en el 2006 impugnó la elección, exigiendo recuento de votos, y desató protestas en la capital que dejaron al país en una crisis política, ha hecho llamados en los últimos días a cuidar los votos y desconocido las encuestas, agitando así los fantasmas de la inestabilidad.

Es probable que su partido, que gobierna en la capital desde 1997, le complique la vida a Peña en el Congreso, donde quedará como segunda fuerza política en la Cámara de Diputados e intentará evitar que pasen reformas como una mayor apertura a privados en la petrolera estatal Pemex.

Esto obligará al PRI, que necesitará mayorías especiales para reformas como la petrolera, a negociar con el PAN, más proclive a las reformas.

MUJER EN CONTIENDA

Josefina Vázquez Mota buscaba convertirse en la primera presidenta de México, pero una errática campaña y el descontento por los yerros de su partido en 12 años de gobierno están alejando a la economista de esa meta.

Desde un comienzo, el panorama no pintaba fácil para la candidata del gobernante Partido Acción Nacional (PAN) de 51 años, que ensayó distintos tonos en su campaña, desde el conciliador hasta el ataque frontal contra sus contrincantes.

En tres meses, tenía que acortar la abismal ventaja que le llevaba en los sondeos de intención de voto para las elecciones de mañana el favorito Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Pero la falta de respaldo del propio presidente Felipe Calderón y la ausencia de un espaldarazo unificado de las corrientes del PAN le pasaron factura.

MEXICO DF/REUTERS

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