Trump se empieza a jugar su futuro político de cara a 2020

La guerra comercial, un posible nuevo cierre de gobierno y la trama rusa podrían dejar al Presidente sin opciones de ganar la reelección.

Donald Trump

La aprobación del Presidente está por debajo de 40%. 

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febrero 03 de 2019 - 08:18 p.m.
2019-02-03

Hace menos de un mes que Donald Trump inició su tercer año de mandato presidencial en Estados Unidos y prácticamente con él inició la nueva carrera electoral de cara al 2020. Pero, más allá de eso, los retos que enfrentará el mandatario durante las próximas semanas podrían poner en el aire su futuro político.

Y es que mientras que los demócratas están poniendo sus cartas sobre la mesa, con las recientes candidaturas de los senadores Cory Booker o Elizabeth Warren, y la posible presencia del exvicepresidente Joe Biden, están surgiendo mayores rumores sobre unas primarias republicanas, lo que puede amenazar a Trump de no solo perder las elecciones, sino, quizá, ni siquiera poder presentarse.

(Cierre de Gobierno le costó a EE.UU. US$11.000 millones). 


Las cifras de los sondeos, desde luego, de momento no juegan a su favor. En estos momentos la aprobación de Trump alcanza tan solo el 39,5% del total de estadounidenses, al tiempo que casi el 56% desaprueba su labor al frente del país.

Además, esto, al compararlo con su predecesores en el cargo de los que se tienen datos, supone que el mandatario cuenta hoy en día con la aprobación más baja de toda la historia del país, muy por debajo de la que tuvieron Barack Obama o George Bush durante toda su legislatura, y también inferior a la de Bill Clinton o Richard Nixon, que enfrentaron escándalos.

De acuerdo con los datos recopilados por FiveThirtyEight, casi el 50% de estadounidenses asegura que no votará a Trump de ningún modo, mientras que en los sondeos los demócratas están a la cabeza por un 43% de intención de voto, por un 36% que lograría el Partido Republicano.

Incluso las casas de apuestas le dan ventaja a los demócratas, pues en estos momentos lo que se pagaría una victoria republicana es de US$2,7 por dólar, por US$1,75 de sus rivales.

Con todo esto, las próximas semanas empezarán a definir si ese futuro político de Trump se verá más o menos propicio. Por ejemplo, esta misma semana será la audiencia de su exasesor Michael Cohen, una pieza clave en la investigación por la injerencia rusa, que sigue siendo una de las principales amenazas que enfrenta su mandato.

Pero no solo eso. En dos semanas se cumplirá el plazo dado para llegar a un acuerdo para el presupuesto de Estados Unidos y así evitar un nuevo cierre de su Gobierno, proceso que por el momento tiene pocas probabilidades de ser exitoso pues Trump ha dicho que no llegará a un acuerdo sin el dinero para el muro con México. No hay que olvidar que una gran mayoría de estadounidenses culpó a la casa blanca del ‘shutdown’ que afectó a más de 800.000 empleados del sector público.

(Trump llegó a un acuerdo para reabrir el gobierno). 


Sumado a esto, el próximo 1 de marzo también se cumplirá la fecha límite para alcanzar un acuerdo entre Estados Unidos y China por la guerra comercial, un proceso en el que aunque la semana pasada se lograron avances, todavía faltarían aspectos por cerrar.

ECONOMÍA, SU ALIADA 

Como explica el analista político, Robert Valencia, “la semana pasada salieron los resultados de empleo, que mostraron que la economía ha tenido un rendimiento sobresaliente y, regularmente, la fórmula electoral es que si este aspecto marcha bien, es que el Presidente está haciendo las cosas bien, y por eso se podría pensar que tiene altas posibilidades de ser reelegido si eso sigue así”.

En este sentido, como agrega Valencia, “un ‘cisne negro’ para que eso no ocurriera es que antes de 2020 Estados Unidos entrara en recesión, algo que no se espera que pueda pasar al menos hasta final de ese año, cuando ya se habría hecho la votación. La otra posibilidad es que la investigación de Mueller demuestre que Trump efectivamente facilitó una injerencia rusa o que el país se involucrara en un conflicto bélico”.

Sin embargo, como aseguró la Reserva Federal durante su última reunión, un nuevo cierre de Gobierno podría acelerar la desaceleración económica, al igual que un recrudecimiento en la guerra comercial. No hay que olvidar que el anterior ‘shutdown’ ya le va a quitar un 0,2% al crecimiento para todo el 2019.

POSIBILIDADES DE GANAR

Con todo lo anterior, son diversas las opiniones acerca de las posibilidades reales que tendrá Trump de cara a las próximas elecciones del 2020.

Según afirma Barry Eidlin, profesor de sociología política de la Universidad McGill, en Montreal, “es ciertamente posible que Trump pierda las próximas elecciones. Sus índices de popularidad han permanecido cerca o por debajo del 40%, por lo que hay muchos que preferirían un presidente diferente. La pregunta es si los demócratas organizarán una campaña que articule una visión de justicia económica y racial que pueda movilizar a muchos de los votantes que se quedaron en casa en 2016”.

(Trump tumba las acciones mundiales). 

Lo que sí parece claro es que, al menos la nominación, la obtendría. David Schultz, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Hamline, en Minnesota, indica que “ahora mismo es poco probable que Trump no obtuviera la nominación de los republicanos, pues ha tenido un gran éxito en rehacer el partido a su imagen y las encuestas sugieren que la gran mayoría de los republicanos todavía lo apoyan. Por supuesto, es posible que los resultados de la investigación de Muller, así como un segundo cierre del Gobierno, pueda cambiar eso. Si los demócratas pueden unirse detrás de un candidato y movilizar a los votantes, Trump perderá”.

La pregunta finalmente podría ser que qué podría golpear los últimos dos años de gobierno de Trump. Según Eidlin, “la verdadera clave es qué tipo de movimiento no solo pueda oponerse a él, sino también presentar una poderosa visión alternativa. Hemos visto indicios de ello en las protestas que han estallado, incluidas las marchas de las mujeres, la marcha por nuestras vidas y la ola de huelgas de maestros. Una ola de protesta laboral resurgida probablemente sería el desafío más efectivo para Trump, ya que socavaría su narrativa populista, y podría ser el mejor movimiento que lograra bloquear su agenda”.

Rubén López Pérez

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