Trump y los talibanes, listos para firmar la paz

Los expertos dudan del proceso, que sacaría a los 13.000 militares estadounidenses de Afganistán.

Talibanes

El conflicto le ha costado a los contribuyentes de Estados Unidos un billón de dólares.

EFE

POR:
Portafolio
febrero 28 de 2020 - 07:58 p.m.
2020-02-28

Washington y los talibanes prevén firmar en Doha un acuerdo histórico para preparar la salida de las tropas de Estados Unidos de la guerra más larga de su historia e iniciar negociaciones de paz entre las diferentes partes en Afganistán.

(Trump consigue una nueva victoria en política exterior). 


El acuerdo será presentado como el inicio de una nueva era en Afganistán, un país pobre devastado por la guerra desde hace más de 40 años, y augura el fin de la intervención estadounidense lanzada el 7 de octubre de 2001 en respuesta a los atentados del 11 de septiembre.

Más de 100.000 civiles afganos resultaron muertos o heridos en la última década, según la ONU, y el conflicto le ha costado a los contribuyentes de Estados Unidos un billón de dólares (914.000 millones de euros) en gastos militares y de reconstrucción desde 2001.

Las negociaciones entre talibanes y Estados Unidos, con la intermediación catarí, han fracasado varias veces debido a la violencia que aún impera en las zonas de Afganistán.

Ante esto, no ha sido revelado el contenido que presenta el acuerdo, que se anunció hace ya una semana, pero se espera que el Pentágono empiece a retirar tropas de Afganistán, actualmente entre 12.000 y 13.000. Una primera retirada podría situar el número de efectivos en 8.600. Ello dependerá de los progresos de las negociaciones de paz entre el gobierno del presidente Ashraf Ghani y los talibanes, que de momento consideran a este ejecutivo como una marioneta de Washington.

OPORTUNIDAD HISTÓRICA 

Los insurgentes deben también garantizar que Afganistán no será más utilizado por grupos yihadistas como Al Qaeda y el grupo Estado islámico (EI), para lanzar ataques en el extranjero.

De hecho, esto es porque la implantación de Al-Qaeda en territorio afgano con la bendición de los talibanes fue la razón principal de la intervención de Estados Unidos en el país.

La firma del acuerdo programada para hoy se produce tras una tregua parcial de una semana en Afganistán, destinada a instaurar la confianza entre los beligerantes y a mostrar que los talibanes pueden controlar a sus fuerzas.

“Estamos en los albores de una oportunidad histórica para la paz”, dijo esta semana el secretario de Estado norteamericano Mike Pompeo.

Unos 30 países estarán representados en la firma del acuerdo en Doha pero el gobierno afgano no enviará delegados, al “no tener confianza en los talibanes” y “no haber participado en las negociaciones”, según indicó un responsable del ejecutivo.

La falta de confianza entre gobierno afgano y talibanes alimenta un clima de crisis política en el país que los analistas consideran muy peligroso. Además Washington rehúsa reconocer plenamente la reelección de Ashraf Ghani, meses después de unas elecciones enturbiadas por alegaciones de fraude.

CANSADO DE LA GUERRA 

Donald Trump ha prometido varias veces traer de vuelta a sus tropas y poner fin a las guerras “estúpidas” de Estados Unidos. Pero los analistas temen para después una situación muy difícil. Washington “va a declarar la victoria” y si luego hay problemas en el país dirá que la “culpa” es de los afganos, opina Colin Clarke, investigador del centro de reflexión Soufan Center. “Y ¿qué interés tienen los talibanes en respetar el acuerdo si han conseguido lo que quieren, que es la retirada de Estados Unidos?”, se interroga el experto.

Las negociaciones en Doha vivieron días difíciles, en particular cuando en septiembre de 2019 el presidente estadounidense Donald Trump dinamitó la novena ronda de diálogo con varios tuits.

Primero decidió anular las negociaciones, furioso por la muerte de un soldado estadounidenses en un atentado con bomba en Kabul, pero finalmente se reanudaron.

El 21 de febrero los insurgentes y Estados Unidos anunciaron una semana de reducción de sus operaciones militares y el domingo Trump dijo que firmará personalmente un acuerdo de paz con las talibanes si la tregua parcial se continúa respetando en Afganistán.

Por su lado, el jefe adjunto de los talibanes, Sirajuddin Haqqani, escribió en el New York Times la semana pasada que “todo el mundo está cansado de la guerra”. 

AFP

Recomendados

  • INTERNACIONAL
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • OPINIÓN
Siga bajando para encontrar más contenido