VIERNES, 01 DE MARZO DE 2024

Noticias económicas de Colombia y el mundo

Carlos

Nuestra Política de Tratamiento de Datos Personales ha cambiado. Conócela haciendo clic aquí.

close
Mario Hernández Zambrano

La reforma laboral es una necesidad

Las características del mercado laboral son muy distintas a las de hace 30 años y las limitaciones que trajo la pandemia que trajo la virtualidad.

Mario Hernández Zambrano
POR:
Mario Hernández Zambrano

El Gobierno, a través de su ministra de Trabajo, Gloria Ramírez, está promocionando un anteproyecto de reforma laboral, que como ya es costumbre en las reformas, su texto no se conoce sino unas ideas generales que impiden hacer una evaluación seria sobre el tema que sin duda es importante y necesario actualizar.

El país necesita cambios en las normas laborales, luego de más de 30 años de su vigencia, pero como en otros asuntos es un tema que debe hacer parte de la ‘agenda país’, esto es, no debe estar sujeto a las vanidades políticas del momento, debe ser discutido y concertado ampliamente entre los distintos agentes que tienen que ver con el asunto, comenzando por empresarios y trabajadores.

Sin embargo, la reforma que el país necesita trasciende ajustes puntuales que se han expuesto, como las horas extras, pagos y bonificaciones especiales, recargos por dominicales y festivos y otros asuntos meramente reivindicativos. Estos no se deben excluir pero no puede ser el centro de los cambios.

Los propósitos deben ir más allá y detenerse en aspectos que lleguen a la estructura del mercado laboral, como la informalidad que ha adquirido visos estructurales y las nuevas formas de contratación en función de los adelantos tecnológicos y temas de presencialidad y localización de los trabajadores.

Enfrentar la informalidad laboral es una prioridad que no da espera, porque además de afectar la calidad del trabajo es una medida de inequidad anacrónica, es una señal de baja productividad y de distorsión del mercado. La oportunidad de la reforma no puede pasar por alto el tema en el entendido que una reforma no se hace cada rato.

Aunque la informalidad es una constante de muchas actividades, merece especial atención en el agro por las características propias de su estacionalidad en la ocupación y las dificultades para adoptar controles y manejar la información. No es secreto que la seguridad social (contribuciones a la salud y pensiones) debe tener un modelo particular para garantizar su cobertura. Un esquema mixto de aportes Gobierno-empresas puede ser la salida.

En este mismo sentido debe ser el tratamiento laboral en el caso de las pequeñas y de las microempresas, al menos en las primeras etapas de funcionamiento. La tarifa de aportes no puede ser la misma para emprendedores que comienzan que para empresas ya constituidas, e incluso entre distintas actividades. Un pago parcial o un subsidio del presupuesto público para compensar la diferencia podría ser el camino de solución con carácter económico y solución a un problema social.

Las características del mercado laboral hoy son muy distintas a las de hace 30 años y en particular las limitaciones que trajo la pandemia introdujeron cambios en la presencialidad y abrió paso a la virtualidad. Una reforma laboral no puede dejar de lado esta realidad. La laboral es importante y necesaria, pero no debe ser objeto del afán que está distinguiendo al Gobierno para introducir reformas con criterios poco claros. Dios quiera que prevalezca la seriedad y responsabilidad en esta oportunidad.

MARIO HERNÁNDEZ
​Empresario exportador

Destacados

Más Portales

cerrar pauta

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes