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Hernando José Gómez

Los peligros del exceso

Castigar el progreso que ha mostrado el sector financiero en beneficio de sus usuarios con cargas tributarias excesivas impactará en la inclusión.

Hernando José Gómez
POR:
Hernando José Gómez
septiembre 14 de 2022
2022-09-14 09:02 p. m.
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El sector financiero desempeña un papel fundamental en el crecimiento de la economía y está comprometido para que millones de hogares y empresas puedan cumplir sus anhelos. En la última década ese compromiso ha sido muy importante. Mientras en 2010 el número de personas que contaba con un crédito de vivienda bordeaba las 692 mil, en 2021 esta cifra alcanzó los 1,2 millones. En este periodo se duplicó el número de personas con microcrédito, pasando de 1,17 millones a 2,3 millones y hoy cerca de 8 millones de personas cuentan con tarjeta de crédito (3 millones más que hace una década).

La banca se ha propuesto caminos para seguir avanzando como país en (i) la financiación de la adaptación a la crisis climática, (ii) la continua evolución hacia una banca digital más conectada, accesible y amigable, (iii) la mayor presencia de la banca en cada rincón del país, (iv) la atención con enfoque diferencial que proteja y reconozca la diversidad y (v) la generación de más oportunidades para que los colombianos puedan financiar su educación y vivienda, y atender el financiamiento de Mipymes y de población rural.

El compromiso del sector va mucho más allá del crédito. A pesar de ser ya uno de los sectores que más contribuye al recaudo de impuestos, el sector financiero aceptó cumplir con una sobretasa temporal sobre el impuesto de renta de 3 puntos, que ahora se plantea permanente en el proyecto de reforma tributaria, entendiendo las ingentes necesidades de financiamiento para apoyar programas sociales del Gobierno.

Todo este progreso y compromiso enfrenta hoy el peligroso obstáculo de ideas de algunos congresistas de incrementos adicionales a la sobretasa, cuando ya la tasa de impuesto de renta del sector es 38%, la más elevada del país y de todos los países de la Ocde. Avanzar en esa dirección es el camino más expedito para que el acelerado progreso observado del financiamiento formal se paralice para mucha gente y se acote el puente de movilidad social que todos deseamos. Además, terminaría limitando, (i) el desarrollo de tecnologías y capacidades para llegar a poblaciones subatendidas y a zonas apartadas del país y (ii) menor competencia, pues mayores impuestos desincentivan la entrada de nuevos jugadores al mercado y afectan negativamente a todo el sector y desproporcionadamente a las pequeñas y medianas entidades bancarias. Esta iniciativa resultaría aún más perjudicial en un contexto como el actual, en el que se prevé una importante desaceleración de la economía en 2023 que afectará la calidad de la cartera, lo que supondrá mayores niveles de provisiones por parte de los establecimientos de crédito.

No podemos equivocarnos. Castigar el progreso que ha mostrado el sector financiero en beneficio de sus usuarios a través de cargas tributarias excesivas terminará por introducir peligrosos palos en la rueda en el camino hacia ese mayor nivel de inclusión financiera y desarrollo sostenible que todos anhelamos.

HERNANDO JOSÉ GÓMEZ 
​presidenciaasobancaria@asobancaria.com

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