Columnista

Más colombiano, menos importado

Hay que fortalecer la oferta y la demanda colombiana de alimentos de calidad, favoreciendo a los agricultores y a
sus familias.

Adriana Senior
POR:
Adriana Senior
septiembre 09 de 2020
2020-09-09 09:08 p. m.

La pandemia evidenció la crisis por la que atraviesan la mayoría de los países en términos de infraestructura sanitaria, ausencia de esquemas de prevención de riesgos, débil conectividad, falta de reacción frente al cambio climático, limitadas alertas tempranas para lograr desarrollos en ciencia y tecnología entre otros factores, demostrando la imperiosa necesidad de priorizar la innovación en las actividades socioeconómicas.

Hemos reaccionado con estrategias de corto y largo plazo, demostrando que es clave ejecutar planes que garanticen la seguridad alimentaria.

Por eso, la emergencia sanitaria que hemos vivido durante lo corrido del año 2020 ha traído consigo una oportunidad para fortalecer el sector agropecuario y agroindustrial a nivel mundial, buscando suplir la demanda de alimentos de la población.

Por ello, Colombia, decidió fortalecer las iniciativas productivas de la canasta familiar mediante la creación de incentivos para nuevas siembras con líneas de crédito blandas, destinación presupuestal para proveer materias primas e insumos a los pequeños productores, subsidios para la movilización de cosechas, fortalecer la conectividad interveredal, apoyar con asistencia técnica y fortalecer la comercialización con fórmulas de acercamiento de la oferta y la demanda disminuyendo la intermediación, y así varias fórmulas que se han implementado en favor de los productores nacionales como proveedores del mercado local e internacional, faltando camino por recorrer para alcanzar las 24 millones de hectáreas aptas para sembrar y ser motor prioritario del desarrollo económico y social del país.

Es el momento para dar paso al fortalecimiento de los actores de los encadenamientos productivos locales, los cuales requieren estrategias para aumentar el área de siembra, tecnificar el campo, fortalecer la formación y el acompañamiento técnico, implementar desarrollos tecnológicos comprobados y eficientes, involucrar a la mujer y al joven rural como actores fundamentales del relevo generacional en el campo colombiano y garantizar así el abastecimiento local y aumentar la oferta exportable.

Es claro que las importaciones de algunos alimentos son mandatorios para complementar la demanda de alimentos de los colombianos con aquellos que no producimos, dadas nuestras condiciones tropicales no estacionales, otros productos son convenientes por la oportunidad de ventanas comerciales y otros son más competitivos que la producción local.

También es cierta la necesidad de sustituir importaciones por productos locales que dinamicen la economía nacional y generen empleo, y de esta manera revitalizar el interés de los empresarios a invertir en agricultura y agroindustria.

Quiero hacer un llamado a posicionar el campo colombiano como punto fundamental en la agenda nacional, proyectándose como una de las apuestas hacia la competitividad, sostenibilidad y seguridad alimentaria en el país. Hay que fortalecer la oferta y demanda local de alimentos de calidad favoreciendo a agricultores y a sus familias.

Esta situación ha permtido que la Corporación Colombia internacional sea un actor fundamental en alianza con el gobierno nacional para fortalecer la seguridad alimentaria con una variedad de productos frescos y procesados que provienen de millones de campesinos que han trabajado incansablemente para alimentar al país en medio de la contingencia sanitaria.

Adriana Senior
Presidente de la Corporación Colombia Internacional, CCI.

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