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Gustavo H. Cote Peña

Mensaje para el nuevo presidente

Por el bien de la patria, el nuevo mandatario está obligado a entender que el juramento el día de su posesión no está integrado por palabras vanas.

Gustavo H. Cote Peña
POR:
Gustavo H. Cote Peña
junio 13 de 2022
2022-06-13 02:23 a. m.
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El logro de los fines del Estado Social de Derecho vigente en Colombia, requiere del desempeño coordinado pero independiente de quienes encarnan las ramas del poder público y de su comportamiento respetuoso del orden jurídico. Cuando las máximas autoridades dejan de lado estos parámetros de conducta, desdicen de su grandeza, pierden el respeto de los administrados y comprometen la existencia misma de la democracia.

Algunos ejemplos en los últimos 4 años, indignos de seguir, de conductas al margen de tales deberes, son los siguientes: Empeño en destruir la JEP buscando evitar la divulgación de las atrocidades cometidas en el conflicto (más de 6.400 falsos positivos oficiales, secuestros, asesinatos etc.); imposición de un día sin IVA durante el 2020 sin autorización legal; descalificación de la Corte Constitucional; cambios mediante leyes ordinarias en plena época electoral cuando debían aprobarse con leyes estatutarias; participación en política al refutar propuestas de un candidato presidencial; aplicación selectiva de medidas cautelares de suspensión por participación en política y ‘vista gorda’ ante trinos del comandante del ejército con idéntico alcance; designación del reemplazo de un alcalde suspendido, desconociendo la exigencia legal de hacerlo a partir de la terna presentada por el movimiento político del investigado.

Afortunadamente para el país, la justicia, a pesar de sus limitaciones y defectos, mantiene la protección de la institucionalidad colombiana.

Evidencia de ello se encuentra en las Sentencias de la Corte Constitucional tumbando las leyes propuestas por el presidente y aprobadas por el Congreso, en contravía de la Constitución, así como en las Sentencias del Consejo de Estado suprimiendo del régimen normativo varios decretos reglamentarios proferidos por el primer magistrado de la Nación sin respetar la ley o conceptos de altos funcionarios tributarios expedidos de similar manera.

Igualmente, en el pronunciamiento del Tribunal Administrativo de Cundinamarca del pasado 27 de mayo ante una acción de cumplimiento, en el sentido de: “Exhortar al señor presidente de la República, … a continuar obrando con la mesura propia que como Jefe de Estado reclaman estos momentos en los que se define la conformación de un nuevo gobierno”. Sin importar la ideología política que posean, para los altos funcionarios del Estado es inexorable administrar lo público respetando la Constitución. La ley de leyes existe para garantizar el seguridad, la convivencia pacífica y la unidad nacional. El actuar de espaldas a sus preceptos solo genera su desprestigio y caos.

Por el bien de la patria, el nuevo presidente está obligado a entender que el juramento a prestar el día de su posesión no está integrado por palabras vanas. Por el contrario, entrañan el compromiso con un imperativo categórico que trasciende su voluntad en beneficio de todos los colombianos.

GUSTAVO HUMBERTO COTE PEÑA
Exdirector General de la Dian
gcote@globbal.co

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