¿Cómo endeudarse de manera inteligente?

No todas las deudas son malas, algunas pueden servir para generar más ingresos. Conozca cuáles son buenas y necesarias y de cuáles es mejor huir.

Dinero extra

Colombia es el cuarto país en la región con más tarjetas de crédito, después de Brasil, Argentina y México.

Foto:123rf

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Portafolio
marzo 13 de 2019 - 04:18 p.m.
2019-03-13

La educación financiera que recibimos casi siempre está centrada en el ahorro, en su importancia y en los diferentes métodos y productos que se encuentran en el mercado. Pero no es la única manera.

También es necesario conocer las diferentes alternativas de préstamo que existen, para poder administrar nuestras finanzas personales correctamente.

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Muchas personas aseguran que los créditos son algo que debemos evitar, pero la realidad es que depende en qué lo invirtamos, ya que podría convertirse en un gran aliado financiero.

En 2018 en Colombia circulaban 15 millones de tarjetas de crédito. El país es el cuarto en la región con más tarjetas, después de Brasil, Argentina y México.

Según datos de la Superintendencia Financiera a noviembre de 2018 se registraron movimientos de 67,5 billones de pesos con este producto. Y en la misma fecha el saldo de cartera de los establecimientos de crédito era de $$463,2 billones de pesos.

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“Es muy importante que las personas reciban una educación financiera completa, no solo entendiendo y poniendo en práctica la importancia del ahorro para tener un seguro ante cualquier eventualidad o para conseguir un sueño a mediano o largo plazo, sino también las opciones de crédito que hay en el mercado, para poder elegir así el que más se ajuste a sus necesidades, y por sobre todo que el crédito no se convierta en una pesadilla que perjudica a quienes lo toman”, afirma Fabio Chavarro, gerente corporativo Grupo Juriscoop.

Chavarro explica las variantes que hacen que un crédito sea bueno o malo o simplemente necesario:

1
Créditos buenos: Son aquellos créditos que se destinan para comprar activos productivos, que de alguna forma generen renta o ingresos que permitan al menos el pago del mismo crédito. Dentro de estos está, por ejemplo: el crédito de estudios, pues agregará valor a la formación y, de esta manera, podrá buscar un trabajo con salario más alto. Otra opción son los créditos para invertir en un negocio que genere un ingreso extra.

Dentro de este tipo de préstamo también podemos considerar buenos a los que usas para comprar máquinas, equipos y elementos que aumentan la productividad, siempre y cuando el plazo de pago no sea superior a la vida útil del objeto. Por ejemplo: cuando compra un computador que va a durar más de dos años y lo paga en 4 meses.
2
Créditos malos: Los créditos menos recomendados serían los de consumo, las compras con tarjeta de crédito y en general todos aquellos que tienen por objeto satisfacer caprichos, gustos o adquirir bienes no necesarios.

Créditos que al contrario que los anteriores no agregan valor o que los plazos de pago son demasiado largos. Por ejemplo: Comprar un celular diferido a 36 meses cuando su vida útil es entre 1 y 2 años.
3
Créditos necesarios: Hay ocasiones que por la cuantía del producto o bien que vamos a comprar es necesario financiarlo. Por ejemplo: cuando vamos a comprar vivienda o carro. “Aunque antes de asumir este gran compromiso hay que asegurarse de que es la mejor decisión, es decir que se adecué a sus necesidades y capacidades económicas”, resalta el gerente del Grupo Juriscoop.

En el mercado hay una amplia modalidad de créditos para que pueda hacer uso de ellos, desde el Crédito de Libre Inversión para que lo destine en lo que necesite, hasta el Crédito para comprar Vivienda o Estudiar, pasando por el Crédito de libranza, el cual irá ligado directamente alsalario llegando a la famosa Tarjeta de Crédito, entre otros.

“Pero al usar cualquiera de estos productos es muy importante que sea consciente que se trata de un préstamo, una plata que necesita y no es suya, la cual deberá ir pagando junto con los intereses dentro de los plazos y términos que haya acordado con la entidad bancaria. Debemos ser responsables con el compromiso adquirido para evitar sobreendeudarnos y tener una vida financiera sana y controlada” finaliza Fabio Chavarro.
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