Recomendaciones para no acceder a un préstamo 'gota a gota'

Expertos aseguran que el exceso del papeleo y la insuficiencia de fondos, son algunos de los factores que llevan a los colombianos a tomarlos.

Las tasas de interés de un préstamo ‘gota a gota’ pueden llegar incluso a niveles del 280 por ciento.

La tasa de interés de este tipo de préstamos puede oscilar entre el 20% y el 200%

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Portafolio
abril 02 de 2019 - 09:55 p.m.
2019-04-02

Según una encuesta realizada por Global Findex, los colombianos no acceden a la banca tradicional principalmente por insuficiencia de fondos, altos costos financieros, demoras en trámites, exceso de ‘papeleo’ y la informalidad laboral que les impide cumplir con los requisitos.

Esto, ha llevado a que los ciudadanos, especialmente de los estratos 1, 2 y 3, recurran a riesgosas opciones informales como solicitar préstamos en falsas entidades o a los llamados gota a gota.

Adicional, se ha detectado que quienes más acceden a estos préstamos ilegales son personas que no tienen un salario fijo, trabajan de manera informal, son de bajos recursos, están reportados ante las centrales de riesgo o no se encuentran bancarizados.

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Dicha modalidad se ha popularizado en los últimos años, sin embargo estas traen consigo una serie de factores disfrazados de ventajas que pueden perjudicar tanto la salud financiera de la persona como su salud mental y física.

El ‘gota a gota’ por ejemplo, ofrece a los solicitantes ventajas como no pedir fiador ni garantías en montos de hasta cinco millones de pesos y en plazos de entregas cortos. Pero, se suele ocultar algo muy importante: el porcentaje de usura y la violencia detrás de los cobros.

Según datos de la Policía Nacional, la tasa de interés de este tipo de préstamos puede oscilar entre el 20% y el 200%, superando la usura que para este mes se encuentra en 2,42% en créditos de consumo.

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Para Arturo Vega, gerente de Fincomercio, “el préstamo informal se convierte en un recurso de emergencia por la rapidez y la informalidad con la que son atendidos. Muchas veces las personas valoran más la rapidez que contar con un recurso formal”.

“Debido a la facilidad para acceder al dinero y los pocos requisitos que exigen los prestamistas, se conoce que los montos otorgados no son muy altos. Sin embargo, si el solicitante cuenta con escrituras o hipotecas que lo respalden, puede conseguir préstamos de hasta 100 millones de pesos”, afirmó Laura Mejía, experta en finanzas personales y vocera de ‘Resuelve tu deuda’.

Al respecto, un sondeo de la reparadora de crédito encontró que nueve de cada diez personas conocen esta clase de préstamos y de quienes lo han solicitado, el 44% solicitó entre 500.000 pesos y un millón de pesos pagando entre el 15% y el 20% de intereses sobre la deuda.

LAS COOPERATIVAS, UNA BUENA ALTERNATIVA

La economía solidaria que funciona a través de las diferentes clases de cooperativas, es una de las alternativas con las que cuentan los ciudadanos que no pueden acceder a la banca tradicional y que necesitan un préstamo.

Según Vega, “las cooperativas estamos trabajando con las personas de bajos ingresos porque estamos siempre tras el interés de prestar un servicio, contrario del sector financiero que siempre que busca siempre la rentabilidad”.

Estas entidades ofrecen créditos de bajo costo y fácil trámite. Adicionalmente suelen brindar opciones de ahorro, alta rentabilidad, programas de salud e iniciativas de bienestar que incluso se extienden a sus familiares.

“Las cooperativas queremos generar facilidades crediticias a unos costos bajos, por ello siempre prestarán a la menor tasa posible”, aseguró Vega.

RECOMENDACIONES PARA NO RECURRIR AL PRÉSTAMO INFORMAL

• Identifique la magnitud de sus problemas: es importante que tenga clara la situación en la que se encuentra. Analice qué debe, a quién le debe, cuánto debe y cuál es la tasa de interés que está pagando. Luego y con ayuda de un presupuesto, determine si puede o no pagar las deudas que se tienen en este momento y si su capacidad de endeudamiento da para un préstamo más.

• Evalúe si necesita un préstamo: antes de pensar en adquirir una obligación más con alguna entidad bancaria o con un prestamista gota a gota, analice bien la situación. Considere si va a ser rentable, si los intereses que le cobran valen la pena y si el gasto que va a hacer con ese rubro es necesario. De no ser así, no vale la pena seguir endeudándose.

• Tenga claro el presupuesto: el presupuesto es una herramienta básica para saber en qué se va el dinero y si alcanza para suplir todas las necesidades que se tienen al mes. Lo aconsejable es que el 70% de los ingresos sean destinados a gastos fijos como vivienda, educación, salud y transporte, y el 30% restante puede dividirse entre ahorro, pago de las deudas y entretenimiento

• Acomode sus deudas: ordénelas de acuerdo al monto y procure mantenerlas todas al día. Si no es posible pagarlas todas, enfoque sus esfuerzos en sacar primero la que sea menor y conforme las vaya liquidando, sume el monto a la siguiente de manera escalonada. Esta estrategia le ayudará a generar un efecto en cadena para mantener sus créditos bajo control.

• Ahorre de manera formal: el primer paso para acceder a los servicios de una institución financiera es abrir una cuenta en la que se pueda depositar el dinero. Por ello, las opciones de ahorro en los bancos permiten que los recursos del usuario queden resguardados, mientras que comienza a desarrollar una relación con dicha entidad.

• Préstamos siempre en instituciones autorizadas: si la decisión finalmente es solicitar un préstamo, busque una entidad financiera legalmente establecida. De esta manera no tendrá que preocuparse por la usura, pues estas entidades están reguladas por la ley colombiana.

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