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Motos y siniestralidad vial

Estos vehículos se fueron popularizando tanto que se salieron de control de las autoridades.

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diciembre 06 de 2021
2021-12-06 06:52 p. m.
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El alto crecimiento de las motos en el país, principalmente en los centros urbanos mayores a cien mil habitantes, es el resultado de un problema endémico por la falta de un sistema de transporte masivo eficiente y humano que responda a las necesidades de cada localidad. Las motos se fueron popularizando tanto que se salió de control de las autoridades.

A pesar de que la norma exige que los conductores de moto deben realizar curso sobre las normas de tránsito como requisito para obtener licencia de conducción, en contadas ocasiones sucede que o el curso es demasiado ligero que no alcanza a permearlos de la responsabilidad que tienen como conductores o se atreven a conducir sin licencia.

Así mismo, aunque la norma indica el carril por donde pueden y deben andar esto no se cumple; les parece fácil andar por donde quieren(incluyendo andenes) haciendo grandes piruetas y a la mayor velocidad posible, poniendo en riesgo su vida y de las personas que se encuentren a su paso. Además, del daño que causan a los vehículos por encontrar un espacio por donde pasar en las vías bien congestionadas.

La nube interminable de motos sin control por las vías principales en Bogotá genera mayores problemas de movilidad y un alto costo social sumado, a los que ya de por sí son causados por la alcaldesa y su secretario de inmovilidad ante la falta de creatividad para desarrollar ejes de ciclorutas sin afectar las ya escasas vías para transitar, ejemplo, carrera 7 y avenida 9 y muchas otras más.

En las capitales intermedias y municipios más pequeños el caso es aún más dramático, andan a velocidades muy superiores a las permitidas; en su gran mayoría no llevan casco; en una moto va toda la familia sin ninguna protección; en fiestas conducen alicorados y los jóvenes utilizan las motos para hacer piques en una sola rueda y sin silenciador. La situación es bastante crítica y con tendencia a empeorarse.

Frente a este panorama, en relación con el Soat, es fácil deducir que el índice de siniestralidad que se presenta en las motos es muy superior al de los vehículos; además que, menos del 50 por ciento de las primeras cuentan con el seguro obligatorio al día, y quienes lo tienen, presentan una siniestralidad superior al 90 por ciento. Para completar la gravedad de la situación, se presentan problemas de fraude con el Soat.

En conclusión, es urgente que el Gobierno Nacional tome cartas en el asunto empezando con campañas de sensibilización a los propietarios y conductores de motos, de responsabilidad social a las empresas que las venden, a las escuelas de conducción para que sean estrictos en la capacitación y a la autoridad de tránsito tanto en la expedición de las licencias de conducción, en la exigencia y verificación del Soat vigente, así como en el control efectivo en las vías.

JESÚS ANTONIO VARGAS OROZCO
​Consultor empresarial
Jesusvargas.orozco@gmail.com

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