Así funciona el ‘mercado negro’ de las bicicletas robadas

Se estima que en Bogotá se roban a diario cerca de 18 bicicletas y que las mafias generan ganancias cercanas a los 20 millones de pesos por día.

Robo de bicicletas

Se estima que en la capital del país ‘ruedan’ a diario unas 835.000 personas en bicicleta y eso hace que se convierta en un mercado muy amplio para las bandas delincuenciales.

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marzo 27 de 2019 - 10:14 a.m.
2019-03-27

Óscar Rodríguez, de 34 años, padre, esposo y propietario de un local de reparación de celulares en Villas del Dorado, en Engativá, es una de la más recientes víctimas mortales del robo de bicicletas en Bogotá, un flagelo que ha aumentado por el nacimiento de un mercado negro alrededor de este medio de transporte. En menos de 15 días se han registrado tres homicidios relacionados con este delito. 

Se calcula que este mercado ilegal le deja a las mafias cerca de 320 millones de pesos mensuales en bicicletas de mediana y alta gama y unos 120 millones de pesos en partes y autopartes.

(Economía ligada a la bicicleta genera 5.978 empleos en Bogotá). 


Así lo advierte un estudio elaborado por la Universidad Central, que se basó en las denuncias hechas por los ciudadanos en las estaciones de Policía de la Capital del país y en la plataforma “A Denunciar”, en las que se registran más de 1.000 bicicletas hurtadas en los tres primeros meses del 2019. Eso significa que en Bogotá se roban en promedio unas 18 bicicletas al día.

Sin embargo, la cifra podría ser incluso más alta teniendo en cuenta los casos que se dejan de denunciar o que se realizan bajo otros mecanismos de denuncia o en otras entidades.

Para Andrés Nieto, docente del Departamento de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad Central y quien adelantó la investigación sobre este flagelo, aunque la cifra de robos ha disminuido, se observa el nacimiento de mafias, que han implementado ‘modus operandis’ y que han generado un mercado negro ilegal, en los que participan redes delincuenciales, que operan bajo distintas modalidades.

Entre las características de hurto hay tres identificadas. Una de ellas es el famoso “biciusuario amigo”, que es cuando el delincuente se hace pasar por otro ciclista, que distrae a la víctima mientras el resto de la banda se lleva la bicicleta, con acciones persuasivas, en las que rara vez se utiliza la violencia.

(El 68% de los viajes que se hacen en 'bici' en Bogotá son por trabajo). 


La segunda modalidad es básicamente el seguimiento a bicicletas específicas. Los delincuentes siguen por un tiempo (no mayor a una semana) a ciclistas que se movilizan con ‘bicis’ de precios altos y tras este seguimiento en los recorridos de la víctima buscan un momento para abordarlos desde vehículos.

Finalmente, la modalidad más conocida es el de mano armada que se da en las ciclorrutas. Incluso se analiza una nueva modalidad en la que los delincuentes derriten con ácido las llantas de la bicicleta para llevársela.

Las localidades que más casos de robo a bicicletas reportan son Usaquén, Suba, Kennedy y los puntos de la ciclorruta de la calle 26 en sus interconexiones con Boyacá y 68.

También son considerados como puntos neurálgicos para las autoridades, las localidades de Teusaquillo y Chapinero.

Robo de bicicletas

En estas mafias operan varios eslabones que participan desde el robo hasta la comercialización.

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ASÍ OPERAN

Por lo general, estas mafias operan en cadena, con distintos eslabones al momento del hurto.

El primer eslabón es la persona que se encarga de hacer el “diario de campo”, ya sea para identificar a la víctima o para saber cuáles son los puntos más solitarios de las ciclorutas.

Luego está quien realiza el ataque y quien hace el traslado de la bicicleta, que generalmente no es la misma persona que la robó.

(Paso a paso para registrar su bicicleta en Bogotá). 


En esta cadena también existe una persona que se encarga de evaluar si por costo y gama es mejor venderla completa o por partes y finalmente participan quienes las desarman y las comercializan en el mercado negro.

Se estima que en la capital del país ‘ruedan’ a diario unas 835.000 personas en bicicleta y eso hace que se convierta en un mercado muy amplio para las bandas delincuenciales.

Además, el promedio de inversión para las bicicletas se ubica en $1.800.000, cifra que se ha triplicado en los últimos 6 años, pues en el 2013, una persona invertía apenas 600.000 en la compra de una bici. En Bogotá circulan bicicletas que van entre $120.000 hasta $30.000.000.

Para el profesor Nieto, hace falta una regulación para evitar estos robos, ya que “en la actualidad que le roben la bicicleta a una persona es como si le robaran la maleta o el celular, ya que se considera un objeto personal y no un mecanismo oficial de movilidad y es por eso que es tan difícil saber en qué puntos o cómo es que se están vendiendo sus partes”, manifiesta el docente.

¿QUÉ HACER PARA EVITARLO?

Según las conclusiones de la investigación, urge un debate de orden nacional en el que se discuta que la bicicleta deje de ser un objeto personal y se convierta en un vehículo oficial.

Así mismo, es necesario que haya un registro no sólo de la compra sino de la venta de bicicletas y autopartes y finalmente, que las autoridades adelanten operativos que desmantelen las bandas y las redes, porque no basta con detener a quien está en el primer eslabón, sino que se caiga toda la cadena de robo, ‘desguazamiento’ y comercialización de estos productos.

Según este informe, en la ciudad operan al menos 11 redes de robos de bicicletas.

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