Bristol- Myers Squibb comprará Celgene Corp.

El negocio, de US$74.000 millones y que se cerraría en el tercer trimestre, une a los dos principales productores de medicamentos contra el cáncer.

Bristol-Myers Squibb

A Bristol-Myers Squibb no le fue bien ayer en la bolsa de Nueva York.

EFE

POR:
Agencias
enero 03 de 2019 - 09:00 p.m.
2019-01-03

El fabricante de medicamentos contra el cáncer Bristol-Myers Squibb Co. dijo que comprará Celgene Corp., una de las compañías de productos biotecnológicos más grandes de Estados Unidos, por unos 74.000 millones de dólares en un acuerdo en efectivo y acciones.

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La operación creará una compañía farmacéutica con varios medicamentos exitosos contra el cáncer como Revlimid y Otezla, en una de la mayores fusiones en la historia del sector.

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Bristol-Myers fue pionero en la inmunoterapia contra el cáncer, primero con el fármaco Yervoy y luego con Opdivo, pero se encuentra presionado ahora por su rival Merck & Co., cuyo tratamiento Keytruda ha logrado una posición dominante en la lucha contra el cáncer de pulmón, el mercado oncológico más lucrativo.

Los accionistas de Celgene recibirán una acción de Bristol-Myers Squibb y 50 dólares en efectivo por cada papel que posean, o 102,43 dólares por acción, una prima del 53,7 por ciento respecto al cierre del miércoles de Celgene.

Los accionistas de Celgene recibirán también un derecho de valor contingente por cada papel que posean, lo que les posibilitará recibir un único pago potencial de 9 dólares en efectivo, cuando la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) apruebe los fármacos ozanimod y liso-cel para el 31 de diciembre del 2020 y bb2121 para el 31 de marzo del 2021.

La empresa combinada tendrá nueve productos con más de 1.000 millones de dólares en ventas anuales y un potencial significativo de crecimiento en oncología, inmunología y enfermedades inflamatorias y cardiovasculares.

Este es el acuerdo mas importante que logra Bristol bajo la dirección ejecutiva de Giovanni Caforio y surge luego de que el fabricante de medicamentos sufriera algunos contratiempos de alto perfil en inmuno-oncología, su línea de negocios más grande. Bristol ha estado bajo presión para diversificar su cartera.

El nuevo grupo
Cuando se complete la operación, los actuales accionistas de Bristol-Myers poseerán aproximadamente el 69% del capital del grupo resultante, mientras que los de Celgene tendrán el 31% restante. La transacción debe ser aprobada aún por las juntas de accionistas de las dos empresas y recibir el visto bueno de los organismos reguladores.

La transacción creará una empresa líder como biofarmacéutica, bien posicionada para atender las necesidades de pacientes con cáncer, enfermedades inflamatorias e inmunológicas y problemas cardiovasculares a través de medicamentos innovadores de gran valor, según informó Bristol-Myers en un comunicado.

“Junto con Celgene, estamos creando un líder innovador en biofarmacia, con franquicias líderes y un amplio suministro que impulsará un crecimiento sostenible y ofrecerá nuevas opciones para los pacientes atendiendo una variedad de enfermedades graves”, dijo Giovanni Caforio, presidente y director ejecutivo de Bristol-Myers Squibb.

Por su parte, Mark Alles, presidente y director Ejecutivo de Celgene, recordó: “Durante más de 30 años, el compromiso de Celgene con liderar la innovación nos ha permitido ofrecer tratamientos que cambian la vida de los pacientes en áreas de alta necesidad”.


Y agregó que: “Asociándonos con Bristol-Myers Squibb, estamos entregando un valor inmediato y sustancial a los accionistas de Celgene y proporcionándoles una participación significativa en las oportunidades de crecimiento a largo plazo creadas por la compañía combinada”.

Celgene ha estado “bajo una presión significativa debido a las preocupaciones sobre Revlimid”, dijo la compañía, pues se esperaba que Celgene perdiera en el 2022 la protección de la patente para Revlimid, su medicamento para el mieloma múltiple más vendido, por lo que el valor de sus acciones había caído un 37% el último año.

A principios del año pasado, Celgene acordó comprar el resto de Juno Therapeutics que aún no poseía por alrededor de 9.000 millones de dólares para obtener acceso a la lista de medicamentos contra el cáncer de Juno.

La compañía ha estado trabajando en una nueva terapia génica experimental llamada terapia con células T CAR, que consiste en tomar las células inmunes de un paciente, llamadas células T, manipularlas genéticamente para atacar proteínas específicas contra el cáncer e infundirlas de nuevo en el paciente. La terapia con células T CAR es un área altamente competitiva y potencialmente lucrativa de la biotecnología.

Las acciones de Bristol-Myers cayeron un 13 por ciento, a 45,20 dólares, mientras que las de Celgene subieron un 30,5 por ciento, a 87 dólares, en las operaciones previas a la apertura de los mercados. Las compañías esperan poder completar la transacción en el tercer trimestre del 2019.

Bristol-Myers Squibb espera ejecutar un programa de recompra acelerada de acciones por unos 5.000 millones de dólares, sujeto al cierre de la operación, las condiciones del mercado y la aprobación de la junta directiva.


Los ‘plus’ del negocio
Al comprar Celgene, Bristol tendrá el control de uno de los medicamentos contra el cáncer más exitosos de los últimos años y la terapia más vendida contra el cáncer de sangre, Revlimid, que cuesta más de US$100.000 al año.

También obtendrá una prometedora terapia experimental de CAR-T desarrollada por Juno Therapeutics. Pese al éxito de Revlimid, las acciones de Celgene se han visto perjudicadas durante el último año y medio, ante el temor de los inversionistas de que la empresa carezca de un sucesor potente para su gran éxito de taquilla.

Se espera que Revlimid enfrente una mayor competencia de medicamentos genéricos en los próximos años.

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