Crean en Bogotá un 'spa' para bicicletas

Tres jóvenes adecuaron un local para que biciusuarios lleven su cicla a mantenimiento.

Fredoom Workshop

El local dedicado a consentir a los ‘caballitos’ de acero está ubicado en la carrera 19 n.° 44–16, localidad de Teusaquillo.

Juan David Blanco

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Portafolio
mayo 15 de 2019 - 03:23 p.m.
2019-05-15

Así como las personas sacan un tiempo para encontrarse con ellas mismas, relajarse y consentir la piel, tres amantes de la bicicleta crearon Fredoom Workshop, un sitio para que las bicis también sean consentidas con chorros de agua, champú especial y mantenimiento integral.

Dentro de los servicios que prestan hay asesoría a sus clientes para que aprendan temas de cómo desvararse en una pinchada o reparar la cadena. Además, dictan talleres del buen comportamiento de los biciusuarios en las vías.

“Queremos brindarles a las personas lo que nosotros sabemos, enseñarles que la cicla más allá de un costo tiene un valor sentimental”, aseguró Andrés Franco, uno de los fundadores de este emprendimiento, quien, además, cree que este transporte tiene un significado afectivo, porque considera que la vida de los ciclistas no se puede poner en riesgo por un error mecánico o por un descuido de mantenimiento.

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“Tenemos un espacio para hacerles ajustes generales a los vehículos sostenibles; arreglo de cambios, frenos y mantenimiento general, entre otras cosas, y un buen cuidado de aseo para que estén adecuadas”, dijo Miguel Neira, el otro dueño de la tienda.

El local dedicado a consentir a los ‘caballitos’ de acero está ubicado en la carrera 19 n.° 44–16, localidad de Teusaquillo, la fachada da cuenta de la pasión por la bici y de la prevención de los conductores de carros y motos a la hora de estar frente a un ciclista.

Una de las atracciones es el mural que un amigo les ayudó a pintar para que las personas se tomen fotos cuando salen con las bicis recién reparadas.

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“La pintura fue creada para dar a entender que somos una escuadra. No hay un líder, todos somos un equipo que, de la mano de los clientes, vamos construyendo los sueños mutuamente”, manifestó Felipe Neira, el tercer miembro del equipo.

El local tiene cuatro espacios: ventas, mecánica, el spa y la zona de tatuaje donde también se venden calcomanías. Lo que se busca en este sitio es que otros emprendedores que hacen camisetas, gorros, guantes y chaquetas puedan vender sus artículos en el espacio comercial.

En una zona de mecánica está el salón de cirugía donde se desarman, se revisan y se les hace los cambios que necesitan para que queden en óptimas condiciones.

Luego las bicicletas son llevadas al Spa de Fredoom. Allí lavan, enjabonan y masajean la bici. Como si fuera poco, el hermano menor de los Neira tiene un espacio para que el usuario si quiere tatuar a la bicicleta o a él mismo lo pueda hacer.

“Las personas aficionadas a los temas de la cultura de los tatuajes y el arte también pueden encontrar un sitio para ellos”, anotó Miguel, quien agregó que con estos espacios buscan que el cliente cree una amistad con la tienda, pues para ellos lo más importante es la atención que se les brinda.

Para Andrés, este establecimiento que emprendieron no solo ayudan a incentivar el uso de la bici, sino que también colaboran con el medioambiente.

“Que vengan sin miedo. Para eso estamos, para apoyarnos entre todos y que tengan la seguridad que les vamos a colaborar y a asesorarlos para que no se sientan solos en la ciudad”, puntualizó.

Por su parte, Miguel invitó a todos los usuarios que son aficionados para que pasen de lunes a viernes de 9 a. m. a 7 p. m., sábados y domingos de 8 a. m. a 5 p. m., para que vivan una experiencia junto a su cicla. La inauguración oficial será el próximo viernes 5 de abril a las 6 p. m.

ANDRÉS ZAPATA
​REDACCIÓN BOGOTÁ
EL TIEMPO

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