Negocios de famosos: no solo el buen nombre cuenta

Don Jediondo busca salir de la crisis y Carolina Cruz también pasa por dificultades. Experto dice que es clave la formación empresarial.

Famosos

La Gorda Fabiola con las tiendas ‘plus size’, el artista Carlos Vives con Gaira y Andrés Cepeda con su restaurante Islamorada han tomado el rumbo del emprendimiento empresarial”.

Archivo particular

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Portafolio
enero 30 de 2020 - 10:06 p.m.
2020-01-30

Cuando el emprendimiento empresarial toca la puerta de los famosos, muchos creen que buena parte del camino al éxito está asegurado gracias a que sus nombres son una marca.

Y si bien eso es cierto, esa ventaja competitiva no les puede hacer perder de vista de que el mundo de los negocios es complejo y que hay que comprenderlo para no tener dolores de cabeza. El caso más reciente de una situación difícil es la de la cadena de restaurantes Don Jediondo, del reconocido humorista Pedro González, que se acogió a la ley de reorganización empresarial con el fin de salir de sus problemas financieros.

(Don Jediondo Sopitas y Parrilla pasa a proceso de reorganización). 

La reestructuración de deudas y el plan de ajuste de sus locales que incluye el cierre de seis restaurantes, es parte del plan que diseña para salir de la crisis.

Como el caso de este personaje de la radio y la televisión, la modelo y presentadora Carolina Cruz tampoco pasa por el mejor momento como empresaria. Si bien en el comercio sus accesorios se comercializan en varias tiendas, enfrenta dificultades financieras.

Al narrar cómo superaba la quiebra de su empresa dijo hace poco en una entrevista a la Revista Aló que "Yo estaba enterada solo de una parte de la situación, pero cuando supe todo lo que estaba pasando y lo entendí, ya era tarde, la empresa estaba muy endeudada. Nunca supe que estábamos en bancarrota; fue muy triste todo”.

(Los famosos que más dinero ganan por sus publicaciones en Instagram). 


Agregó que el 2019 fue un año de mucho aprendizaje. “Dios me cogió y me dio un remezón y me dijo: “Mija, si tiene tienda, pues atiéndala”. La verdad es que no estuve tan pendiente, pero no por ser una mujer relajada, sino porque le entregué todo a mi familia y me confié”. De esta experiencia ha quedado el cierre de la oficina, la reducción de los gastos, la exclusión de su familia de sus actividades empresariales - con la consecuente ruptura de las relaciones con sus seres querido- y un nuevo comienzo para el negocio, señaló Cruz.

“Es muy complicado. Todo el día llaman a cobrarme los bancos y ha sido duro; me toca buscar negocios, clientes, campañas, porque soy la representante legal y me toca pagar toda esa plata.

Así como las cosas no marchan bien para los famosos otros desarrollan sus actividades empresariales sin sobresaltos, al lado de sus trayectorias como figuras de la farándula.

La Gorda Fabiola con sus tiendas de ropa ‘plus size’, la modelo Natalia París con sus productos de belleza, el cantante Carlos Vives y su hermano Guillermo Vives con su marca Gaira, el cantante Andrés Cepeda y su restaurante Islamorada, así como el humorista Piter Albeiro que ha sacado adelante en Estados Unidos su empresa especializada en renta de carros, entre otros negocios. Estos son algunos casos representativos de personalidades que están en el mundo de los negocios.

Para expandir sus desarrollos empresariales, los Vives tienen como aliado al Grupo Mera de México. De esta manera, Gaira Café está en el Aeropuerto Internacional El Dorado.

(Cinco famosos de Hollywood que tuvieron éxito con sus emprendimientos). 


El año pasado abrieron la segunda franquicia en el Aeropuerto José María Córdoba de Rionegro, también de la mano de estos operadores de restaurantes. Los planes de crecimiento de esta marca que promueve la comida típica local no descarta llegar a otros terminales aéreos.

La experiencia empresarial del artista Andrés Cepeda, al lado de Brian Pinero, con Islamorada,ha mostrado crecimiento en ocho años con el restaurante en el municipio de Sopó.

El sitio, con capacidad para 2.500 personas, recientemente tuvo una renovación de su carta. Promueve una granja, una huerta y un sitio Islamorada Express para quienes quieran un almuerzo más campestre.

LA CLAVE ES VELAR POR EL DÍA A DÍA DE LA EMPRESA 

José Betancourt, consultor de L&M Consulting Group, experto en emprendimiento, gobierno corporativo y empresas de familia, dice que cualquier persona que tenga visibilidad y reconocimiento puede emprender un negocio. 

“La recomendación allí es que evalúe si tiene las capacidades para afrontar el día a día de ese negocio”, señala. Una persona puede desarrollar una iniciativa empresarial que agregue valor al mercado, pero la clave es como hacerlo. Habría dos opciones.

Una, es conseguir socios que ofrezcan recursos y tiempo o que aporten conocimiento del negocio, de manera que el famoso aporte su nombre como marca.

La otra alternativa es la de conseguir ejecutivos. “Un famoso puede ser dueño o accionista, pero no estar en el día a día porque hay un gerente con esa tarea”.

El nombre es valioso y alrededor de él se pueden hacer negocios que prosperen muy bien. Donald Trump - como magnate- es una ejemplo de ello, comenta el experto.

Otro caso que analiza es el de la millonaria Paris Hilton, heredera de unas acciones y una fortuna familiar, quien tiene un equipo directivo que maneja sus negocios.

Ella cumple su papel como accionista, comenta Betancourt.

Por eso es importante que se conozcan muy bien las habilidades que se requieren como accionistas y como directivos de empresas.


“En el caso de Don Jediondo es posible que le haya hecho falta un apoyo con conocimiento al nivel de dirección de empresa”, dice el experto.

Un accionista formado requiere tiempo y dedicación para ejercer controles y correctivos sobre lo que está haciendo un gerente en la empresa.

El consultor añade que hay que tener en cuenta que el consumidor se inclina cada vez más a lo que es real y no tanto a lo que le dice un famoso. En ese sentido insiste en que es válido usar la imagen de quien es reconocido pero hay que saber hacerlo.

De hecho, resalta que Don Jediondo es un caso de resaltar como concepto de marketing porque logró vincular su imagen a un negocio de alimentos que no tiene nada que ver con su papel como humorista. “La falla puedo haber estado en la gestión del día a día”, concluye.

congom@portafolio.co

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