‘El diagnóstico es la prioridad a la hora de transformarse’

El vicepresidente sénior de Lee Hecht Harrison en Colombia, plantea el camino que tiene la firma para que las empresas den pasos exitosos.

Jim Colcelman, vicepresidente senior de Lee Hecht Harrison (LHH).

Jim Colcelman, vicepresidente senior de Lee Hecht Harrison (LHH).

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Portafolio
noviembre 30 de 2018 - 08:20 p.m.
2018-11-30

Al interior de las organizaciones el tema de la transformación es de constante debate. Cómo hacerla es la primera pregunta que se hacen corporaciones y los expertos en asuntos organizacionales.

Al respecto, Lee Hecht Harrison (LHH) plantea un camino que va a la dirección correcta: hacerla desde el diagnóstico. Jim Colcelman, vicepresidente sénior de LHH, con 20 años de experiencia en estos asuntos, vino recientemente a Colombia.

El directivo, autor reconocido por publicaciones en revistas de negocios y orador frecuente en conferencias relacionadas con recursos humanos, presentó una solución llamada Accelerate Transformation, con la que se pretende desarrollar un proceso para lograr una transformación exitosa.

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Para la firma, está herramienta acelera el cambio y ayuda a las empresas a evaluar fortalezas de transformación y áreas de desarrollo de sus líderes y empleados, con el fin de mejorar los niveles de agilidad y capacidad de liderazgo.

Colceman, en diálogo con Portafolio, señala la importancia de la transformación, aunque subraya que “hay muchas empresas multinacionales y nacionales que están en ese proceso y muchas de ellas no lo logran”.

Y eso sucede, a su juicio, porque una gran cantidad de ellas no tienen claro cómo dar el primer paso.

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“Es un reto muy grande para las compañías y muchas de ellas lo están viviendo así. Pero, sin duda, lo primero que hay que hacer es identificar si se necesita una transformación o un cambio. Hay una diferencia entre ambos conceptos y las herramientas tienden a ser diferentes, dependiendo de la situación”, afirma.

Por un lado, la transformación va mucho más allá, pues implica decisiones más profundas y se enfoca en el futuro como un giro en los negocios.

Por su parte, el cambio se centra hacia temas de corto plazo como un cambio en la página de internet o una reducción de personal.

Lo primero es más trascendental por todo lo que plantean las nuevas tendencias digitales y lo relacionado con la inteligencia artificial.
Eso sin contar, con lo que haga la competencia para anticiparse, advierte Colcelman.

Destaca también que en muchos ejercicios de transformación se identifica cómo está la empresa frente al cambio, pero si no se involucran a las personas y se comprometen en esa tarea, los logros no van a llegar.

El experto dice que, justamente, la nueva herramienta de Lee Hecht Harrison (LHH) tiene dos componentes. Uno que ayuda a medir que tan preparada está la organización para la transformación desde el punto de vista de sus trabajadores, y otro que permite evaluar a los líderes frente a esos procesos de transformación.

“Se identifican sus fortalezas y debilidades y, de ahí, se plantea un plan acorde a ese diagnóstico”, afirma Colcelman.

Agrega que en este ejercicio se mide si la persona es capaz de plasmar en una pintura cómo será el futuro apartándose de la clásica definición de los objetivos estratégicos.
Otra cosa que también ayuda a identificar las habilidades para la transformación es si la persona es capaz de actuar en la ambigüedad, sin saber qué va a pasar. Esto, porque en temas de innovación y transformación son inciertas las posibles situaciones que se presenten en el camino.

Señala que en los talleres que hacen parte de la nueva solución, se identifican las fortalezas, debilidades y oportunidades de mejora para la transformación en términos organizacionales, mientras que en otro módulo se identifican los puntos a mejorar frente a los procesos de transformación.

Después de eso vendrá el diseño de un plan de transformación ‘ajustado a la medida’ de la organización y sus líderes, añade.


Esta solución ya se está aplicando y existen proyectos en ejecución en Colombia, Ecuador, Costa Rica y Panamá. De hecho, la compañía avanza en un estudio para hacer un diagnóstico sobre las fortalezas y debilidades de las empresas y los altos ejecutivos en la región.

En sus reflexiones sobre la transformación corporativa y la necesidad del diagnóstico, el experto llama la atención sobre la necesidad de líderes que se puedan comprometer en medio de un entorno de incertidumbre. “Necesitamos líderes que inspiren hacia un nuevo futuro”, comenta Colcelman.

Según un artículo reciente elaborado por McKinsey, citado por Lee Hecht Harrison, solo el 7% de los CEO cree que sus compañías generan líderes globales efectivos.
Y, según lo que vio en su visita a Bogotá, ese porcentaje no dista mucho de lo que sienten los ejecutivos colombianos.

Sin embargo, afirma que es positivo el hecho de que, dentro de los países Latinoamericanos, en Colombia se note una mayor aceptación y entendimiento acerca de la necesidad de dar los paseos hacia los cambios profundos.

También para McKinsey, las grandes organizaciones necesitan transformarse en promedio cada 2-3 años.

Para LHH, “las organizaciones que se transforman efectivamente saben algo que las demás no. Prepararse para la transformación puede hacer la diferencia entre un comienzo en falso y una transformación exitosa. Para ser eficaz, toda la organización debe estar preparada, capacitada, con mentalidad adecuada y saber porque hay necesidad de transformarse”.

Para la compañía especializada este proceso debe tener dos enfoques, en línea con lo que plantea el experto. En el primero, los líderes y empleados deben continuar administrando el negocio actual para generar ingresos y mantener la operación.

Por otro lado, se bebe explorar y experimentar con ideas que ayuden a la organización a alcanzar el futuro nuevo y audaz que ha identificado en su visión de transformación.

LHH concluye que hoy la transformación no es opcional, pero para no fracasar en el intento requiere capacidades personales diferentes, y la mayoría de las empresas aún no han comenzado a abordar sus brechas.

¿Qué tan preparada está su organización para transformarse? ¿Qué impacto tendría en su organización identificar esos obstáculos que necesita atacar, para poder tomar las decisiones necesarias para transformar y prosperar en el mercado actual? El reto, pues, está en responder también estas cuestiones.

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