Éxito del coworking hace de Bogotá una ciudad más competitiva

El modelo permite hacer uso de las instalaciones de Nueva York o Londres, y entrar en contacto con las empresas que están allá.

Espacios de trabajo

En Bogotá los ejemplos de espacios de trabajo compartido abundan y son varias las multinacionales que se han instalado en la capital colombiana.

iStock

POR:
Portafolio
enero 08 de 2019 - 09:16 p.m.
2019-01-08

Bogotá es altamente competitiva para la atracción de inversión extranjera en sectores estratégicos como ciencias de la vida, servicios de base tecnológica, industrias creativas, infraestructura o manufacturas ligeras. Fortalezas como el tamaño de su mercado, un talento humano calificado y beneficios tributarios la hacen el espacio propicio para empresas internacionales que quieren incursionar en el mercado colombiano, e incluso desarrollar desde aquí sus proyectos de expansión regional.

(Crecen los espacios colaborativos en Bogotá). 

Nombres como RD Station, empresa brasilera de mercadeo digital; Bquate, plataforma peruana enfocada en músicos independientes; Almundo, compañía hispano-argentina de turismo; o Rockstart, aceleradora holandesa de startups son una muestra de la diversidad empresarial que ha iniciado operaciones recientemente en Bogotá.

Hay un factor que estas y muchas otras compañías locales e internacionales que han empezado a operar en la ciudad tienen en común: los espacios colaborativos desde los que operan. En oficinas compartidas o espacios de coworking, tendencia que ha ganado fuerza años recientes, el usuario -persona o empresa- en vez de alquilar un inmueble compra una membresía para hacer uso de los diferentes espacios: salas de juntas, salones de eventos, cafetería, salones sociales y de juegos, escritorios compartidos y oficinas independientes, todo a través de una suscripción que le permite a la empresa trabajar sin preocuparse aspectos administrativos como el pago de los servicios públicos o la adquisición de insumos de papelería.

Los espacios colaborativos son todo un fenómeno internacional. De acuerdo con la Encuesta Global de Coworking, el número de espacios colaborativos en el mundo pasará de 8.900 en 2015 a 18.900 en 2018, mientras que las empresas que operan desde este tipo de espacios crecerán de 545.000 a 1.690.000 en el mismo periodo.

En Bogotá los ejemplos de espacios de trabajo compartido abundan: Seedspace, Urban Station, Bloom Hub, Panda Lab, Work&Go o El Cluster son algunos de los espacios colaborativos desde los que operan cientos de empresas en Bogotá. Uno de los casos recientes de mayor crecimiento en la ciudad es el de la estadounidense WeWork. Fundada en 2010, la compañía fue el tercer startup más valioso en 2017 según la revista Forbes. A la fecha, y en poco más de un año, esta compañía ya tiene cinco locaciones abiertas en la ciudad.

Otros gigantes de los espacios compartidos que han aterrizado en el país son Spaces (parte de la compañía International Worksplace Group), que por estos días abrió su primer espacio compartido en Bogotá, donde inicialmente contará con 3.000 metros cuadrados en los que podrá albergar 420 puestos de trabajo. Por su parte, Co-Work LatAm, compañía que ya cuenta con 14 espacios en América Latina, trabaja en la apertura de su primera sede en la capital del país, que tendrá 2.636 metros cuadrados y dispondrá de más de 400 puestos de trabajo.

(Un nuevo espacio para los millennials). 


A estos ejemplos se suma la multinacional Selina, que llegó hace poco a Bogotá con una plataforma innovadora para viajeros que se está expandiendo por el mundo y que a los espacios colaborativos suma servicios de hospedaje a los que pueden acceder sus usuarios en diferentes locaciones. Esta compañía de origen panameño, que tiene presencia en siete países y que pronto llegará a Estados Unidos y Europa, abrirá tres sedes en Bogotá, empezando por una locación en el centro de la capital y otra en la Zona T.

El beneficio más notable del coworking está en la optimización del espacio y la comodidad del usuario, dos temas fundamentales en un entorno empresarial dinámico y veloz propio de los grandes centros económicos.

Quizás uno de los atractivos más llamativos que ofrecen los espacios compartidos internacionales es la posibilidad de ser parte de una comunidad global. Así, una persona usuaria de la sede de Bogotá puede hacer uso de las instalaciones de Nueva York o Londres, y entrar en contacto con las empresas que están allá. Esto facilita la internacionalización de los negocios y el ingreso a nuevos mercados.

Además, en estos espacios, en los que se respira innovación, se crean lugares de interacción entre las diferentes empresas que operan, lo que abre la puerta a posibles clientes nuevos y aliados estratégicos. El networking continuo crea una comunidad multidisciplinar que estimula la creatividad al mantener un diálogo constante con otros campos de conocimiento.

Otro de los ganchos del coworking es la reducción de los costos operativos. Una compañía que está en sus primeros meses de operación puede incluir en su membresía el número de puestos de trabajo que requiere, sin tener que alquilar una oficina, con todos los costos operativos que esto conlleva.

Desde Invest in Bogota hemos venido apoyando en la última década proyectos de inversión extranjera que buscan, como los espacios de coworking, innovar y explorar nuevos sectores y modelos de negocio. El resultado ha sido bastante positivo porque la ciudad, con estas iniciativas, ha logrado diversificar su oferta de servicios y beneficios. Uno de los factores recurrentes que influye en las empresas para que se decidan por Bogotá es, precisamente, la oferta y la calidad de infraestructura de oficinas para las más de 700.000 empresas que alberga. La ciudad ofrece desde bodegas y alquiler de oficinas tradicionales de gran superficie hasta modelos novedosos de coworking como el que proponen estas compañías.

Bogotá es una ciudad en crecimiento, con más de ocho millones de habitantes y que está adoptando poco a poco las prácticas de los principales centros económicos del mundo, y los espacios de coworking son apenas un ejemplo de esta transformación, la punta del iceberg. Este tipo de avances han aportado para que Bogotá esté entre las cinco ciudades más atractivas para invertir en América Latina, compitiendo con centros económicos como Sao Paulo, Ciudad de México y Santiago de Chile.

Juan Gabriel Pérez
Director ejecutivo de Invest in Bogota

Siga bajando para encontrar más contenido