La hoja de ruta del Gobierno para darle impulso a las Mipymes

Aumentar las fuentes de financiación tradicionales y alternativas, y mejorar el ambiente institucional, las claves de esta política pública.

Pymes

El 99% de las empresas del país son Mipymes, según cifras del Dane, citadas por el DNP.

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Portafolio
enero 14 de 2019 - 09:34 p.m.
2019-01-14

Impulsar las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) del país es una de las prioridades del Gobierno, tanto así que ya tiene casi lista una política pública que le daría un revolcón a las normas de este tipo de compañías.

En cabeza de este ajuste se encuentra, entre otros, el Departamento Nacional de Planeación (DNP), entidad que está trabajando en un documento para renovar la institucionalidad, de tal modo que se le dé un impulso al desarrollo empresarial, sobre todo de las Mipymes, que hoy por hoy representan 99% de todas las empresas de Colombia, según cifras del Dane.

‘Insumos para un diagnóstico sobre la financiación de Mipymes en Colombia’ se titula el borrador de este documento, que sería llevado a consideración para que lo apruebe el Consejo Nacional de Política Económica y Social (Conpes), y que incluye nuevas reglas de juego, en materia de apalancamiento, financiación y sostenibilidad de estas compañías.
Solución integral

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De hecho, según el proyecto, se plantean “líneas de acción, a través de diversos instrumentos financieros y no financieros, para eliminar la brecha de financiación que limita el crecimiento de las Mipymes en el país”, plan que se materializaría por medio de tres estrategias puntuales.

La primera tiene que ver con que a las micro, pequeñas y medianas empresas se les abran las puertas de la financiación tradicional; la segunda pretende que a este rubro lleguen recursos alternativos, relacionados como economía digital y apropiación de habilidades de gestión financiera; y la última busca mejorar el ambiente institucional, de cara a reglas más amigables con este núcleo empresarial.

Todo lo anterior implicaría, según el informe del DNP, una articulación entre el Banco de la República, la Superintendencia Financiera, las instituciones financieras en general y los representantes de las Mipymes.

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“El Gobierno debe apoyar la multiplicidad de oferta para el financiamiento del segmento y debe fomentar la competencia entre ellos, además se deben fortalecer las habilidades financieras de los empresarios, de forma que busquen las mejores fuentes”, concluye el estudio.

De igual forma, la política pública tendría que estar direccionada a revisar el marco legal y regulatorio, en términos de inclusión financiera, sobre todo porque los niveles de cartera de crédito detectados en el diagnóstico del DNP. Allí se encontró que mientras en Colombia son del orden de 11,6% del PIB, el promedio de los países desarrollados supera el 25%, de acuerdo con cifras de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde).

Esto se explicó, en buena parte, en las altas tasas de interés de las instituciones financieras, que en el caso colombiano es del doble que en Chile y “puede alcanzar a ser hasta tres veces las observadas en países como Suiza, Reino Unido y China”.

PLAN DE ACCIÓN

Este panorama llevó entonces a que el Gobierno replanteara sus prioridades y pusiera a las Mipymes entre el top de las necesidades, a nivel nacional. De hecho, el presidente Iván Duque aseguró hace unos días en W Radio que en marzo presentará un programa enfocado en este segmento empresarial, el cual estaría ligado al documento que Planeación está ultimando y cuya columna vertebral está en apalancar este tipo de firmas.

La economía digital aparece allí como una alternativa no tradicional factible, ya que le abriría las puertas a estas empresas reciban recursos provenientes de las innovaciones en el mercado de capitales, el crowdfunding y los inversionistas ángeles, entre otros.

Esto, según el reporte del DNP, tendrá que ir acompañado de una regulación apropiada y proporcional para cada sector, sumado a una reducción de trámites y una flexibilización de normas, de tal modo que los marcos legales, fiscales y regulatorios (incluidos incentivos fiscales neutrales) contribuyan a “fomentar diversas fuentes de financiación”.

BALANCE ACTUAL, NEGATIVO


Los cambios que alista el gobierno Duque responden, en gran parte, a las trabas que tienen las micro, pequeñas y medianas empresas en su día a día, y que están enfocadas en el pago oportuno a proveedores, la eliminación de trámites y el acceso a financiamiento a largo plazo.

Precisamente este último factor encabeza la lista de aspectos en los que se enfoca la política pública que alista Planeación, en buena parte por las dificultades que tienen las empresas de este segmento, tanto en acceso como en condiciones de crédito.

Uno de los principales indicadores para soportar este afirmación tiene que ver con la baja cobertura que tiene la financiación tradicional en este tipo de compañías, si se comparan las cifras con las de los países Ocde o en desarrollo.

“Mientras el 21,6% de los créditos nuevos son para Mipymes, su representatividad es tan solo del 4,6%, revelándose una atomización de créditos a Mipymes y una baja profundización financiera. En la mayoría de países con desarrollo superior a Colombia, estas empresas tienen significativa participación en las carteras, con poco más del 50%”, sentenció el informe.

Como si esto fuera poco, el documento reveló que los únicos créditos que hoy se les otorgan las Mipymes son de corto plazo y estos aún tienen una baja participación a nivel local. “(...) aun cuando el crédito de corto plazo sea el instrumento más común, su participación respecto al PIB es bajo frente a otras economías como Malasia y Grecia”, concluyó el DNP.

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