Hacia el consumo responsable para proteger el ambiente

El desarrollo de procesos que involucren la reutilización de materiales el aprovechamiento de residuos electrónicos se convierte en una de las principales iniciativas de algunas compañías.

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marzo 29 de 2012 - 06:06 a.m.
2012-03-29

 

Más que una tarea de protección, las empresas se han encargado de desarrollar políticas y compromisos firmes con el medio ambiente.

En ese orden de ideas, la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi) reúne a las compañías que reciclan algunos productos para reincorporarlos a los procesos productivos. “Durante el 2011 se reciclaron 600 mil toneladas de papel y entraron en la industria para ser reprocesados”, indica Carlos Herrera, vicepresidente de Desarrollo Sostenible de la Andi.

Adicionalmente, CampoLimpio es bandera para el reciclaje de embalses de plaguicidas en el tema rural, y en el urbano, se desarrollan programas de postconsumo, como la recolección de pilas usadas, fármacos vencidos y, además, programas piloto que empezarán a funcionar a partir del segundo semestre del 2012 y que tienen que ver con la reutilización de llantas y la recolección de plaguicidas domésticos.

Por otra parte, el Ministerio de las TIC incorporó en su Plan Vive Digital la estrategia de aprovechamiento de residuos electrónicos, que desde el 2007 adelanta Computadores para Educar a través del Centro Nacional de Aprovechamiento de residuos Electrónicos (Cenare). Así, el proceso de ‘reacondicionamiento’ recoge todos los equipos en desuso que las empresas desechan por renovación tecnológica. Hasta el momento, 4.500 toneladas de residuos han sido aprovechadas.

Pero hay más casos, como el de Hewlett-Packard, que cuenta con un programa ambiental global llamado ‘Planet Partners’, que consiste en la recolección y el reciclaje de los tóner que se usan en la impresión con tecnología láser.

“Es gratuito, el usuario se inscribe vía telefónica o Web y de esa manera se recogen los cartuchos en las instalaciones del cliente, en sus oficinas o bodegas; luego se envían a la planta de reciclaje en los Estados Unidos y allí son procesados”, señala Carlos Gaviria, marketing manager Imaging and Printing Group de Hewlett Packard Colombia,

CONTINÚAN LOS ESFUERZOS

Al mismo tiempo, Argos recientemente adquirió el 9,33 por ciento de Ceratech, una compañía estadounidense que cuenta con tecnología de última generación para producir cemento con cero emisiones de CO2.

Por otro lado, O-I Peldar con casi cinco millones de toneladas de vidrio usado hace nuevos frascos y botellas; además pretende que para el año 2017 cada envase de O-I contenga un promedio de 60 por ciento de material reciclado post consumo.

En el caso de Diaco, una compañía que forma parte del grupo Gerdau, dedicado a la producción del acero, utiliza 90 por ciento de chatarra como materia prima y contribuye con el proceso de chatarrización para la renovación del parque automotor.

Tetra Pak, por su parte, tiene en Colombia plantas de reciclaje de pulpa de papel, que aprovechan el 75% del envase de Tetra Pak.

Y tiene dos plantas más, “que permiten usar los residuos de polietileno y aluminio provenientes del despulpado de los envases, es decir, el otro 25 por ciento de la composición del envase”, dicen voceros de la compañía.

MÁS PROPUESTAS

Coca-Cola, dispuesta a hacer diferencia positiva con el ambiente, trabaja en una iniciativa para lograr que en el 2015 se labore con equipos ciento por ciento libres de HFC (hidrofluorocarbonados, que producen los gases de efecto invernadero). Así, en el 2010, a nivel mundial, fueron colocados 127.191 sistemas de refrigeración libres de HFC.

UN APORTE DESDE LOS CENTROS COMERCIALES

Los establecimientos también se unen al compromiso.

Palatino tiene un punto verde, para que los clientes puedan depositar las pilas. “La campaña busca concientizar sobre el peligro que representa para el medio ambiente una sola pila de mercurio, que puede contaminar 600.000 litros de agua”, asegura María Cristina Vega, gerente.

Así mismo, les suministra a sus clientes un galón con un embudo para recolectar el aceite usado.

Y con su Plan Padrinos, el año pasado recaudó un poco más de 77 millones de pesos para programas de educación y nutrición en beneficio de los niños de la comunidad indígena Arahuaca, de la Sierra Nevada de Santa Marta.

Unicentro Bogotá en su proyecto ambiental tiene ahorradores de energía y de agua, y un depósito de reciclaje de agua lluvia de 300 metros cúbicos y diariamente se recogen 60 metros cúbicos.

“Le hacemos un tratamiento de un 90% para usar en baños, lo que ahorra el 20% del agua potable”, dice Raúl Torres, director del área técnica.

UNA MANO AMIGA

Gran Estación ha direccionado su labor hacia la inclusión laboral para personas en condición de discapacidad física y sensorial, que está suscrita a la Fundación Arcángeles y Seguritas.

“Es una opción rentable y no representa ningún perjuicio. Queremos romper el tabú frente al concepto de que el discapacitado esta inhabilitado para trabajar”, dice Janeth Corredor, coordinadora de RSE.

Sheyla Rojas

Redactora de CEET

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