Empresas

‘El café puede ser el ‘motorcito’ de la reactivación’

Roberto Vélez, gerente de la FNC, destacó el buen momento que está viviendo el sector por el alza del precio interno y los niveles de producción.

Roberto Vélez Vallejo, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros.

Roberto Vélez Vallejo, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros.

Archivo particular

POR:
Portafolio
julio 25 de 2021 - 07:00 p. m.
2021-07-25

Los caficultores colombianos viven una buena racha en el precio interno de compra del grano, al tiempo que ven cómo la cotización en Nueva York también registra niveles importantes. Todo, por cuenta de una menor producción de Brasil que todavía no se precisa y que tiene nervioso al mercado. Roberto Vélez, gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros, habló sobre el cuarto de hora y asegura que el sector puede darle un primer arranque a la reactivación.

(Precio del dólar y heladas en Brasil, tras el alza del café colombiano). 

¿A qué se deben estos incrementos en los precios del café?

Venimos de una sequía en las zonas cafeteras de Brasil entre septiembre y noviembre. Sabíamos entonces que había un daño ocasionado por el déficit hídrico, y que eso iba a traer una menor cosecha, de entre 15 y 20 millones de sacos.

A esto se sumaron dos fenómenos, que las lluvias de marzo y abril no llegaron a ese país, y que la semana pasada cayeron dos heladas en la zona cafetera de arábigos. Todavía no hay un balance claro de cuánto puede ser la pérdida, se habla de entre 3 y 5 millones de sacos.

(El precio del café se disparó 10 % en un día, la mayor alza en 7 años). 


Eso demuestra el grado de confusión que existe por una oferta de Brasil que será mucho más pequeña, y no solo impactará la cosecha que se está recogiendo, sino la del próximo año, y por ello el mercado se ha venido anticipando con compras en el mercado de futuros. Hay mucho nerviosismo y confusión y los precios subieron en casi tres días de US$1,50 a casi US$2,0 la libra.

(La cosecha cafetera para 2021 cerraría en $10 billones). 


Por otro lado, tenemos una tasa de cambio que se devaluado, volvimos a niveles de $3.850, y eso ha traído como consecuencia un precio muy cercano al $1'800.000 la carga del grano. Es una muy buena noticia, si bien una parte de la cosecha del primer semestre ya se había recolectado, hay una parte que se está recolectando y se venderá a mejor precio.

¿Estamos en máximos históricos?

Desde el punto de vista de la carga sí y eso es interesante. Hay que recordar que en el pasado hubo heladas en el año 75 y sequías en el año 86 que llevaron la cotización internacional a niveles de hoy que serían US$5 y US$4, entonces estar a US$2 tampoco es nada del otro mundo. Lo que sí es un poco diferente es el diferencial del café colombiano, que se mantiene en US$0,50, pues el café colombiano en realidad se vende en US$2,5. Lo otro es una tasa de cambio que ha venido dando competitividad a los productos de exportación.

Estamos en una crisis, pero el sector tiene un buen panorama, ¿podría ser el momento para impulsarlo?

Este país fue cafetero hasta los 70’s u 80’s, de ahí en adelante se convirtió en petrolero, y la diferencia entre ambos panoramas ha sido la capacidad de irrigación en el ingreso. En materia de petróleo toda la plata le llega a Ecopetrol y a otras pocas compañías, y el Estado, vía regalías, debe ver cómo se irrigan esos ingresos.

En café la plata llega a los productores, y a toda la zona andina, donde está asentada la caficultura, y revitaliza las economías de los pueblos cafeteros. Son 22 departamentos que van a tener ese impacto y creemos que es directo sobre la economía no solo de la zona, sino del país en general, el café puede ser ese primer motorcito que vaya empujando la reactivación económica de Colombia.

¿Cómo está la producción?

Esta situación nos coge bien parqueados, porque muchas veces, y haciendo referencia a 2013 o 2014, el precio en la bolsa estaba por encima de US$2, pero la producción estaba solo en 7,5 millones de sacos, y hoy el precio está por encima de US$2, pero la producción colombiana está por encima de los 14 millones de sacos. Nos coge entonces estos mejores precios con la caficultura con los mejores indicadores técnicos de su historia, lo que implica productividad, densidad, edad de los cafetales, nos coge en una buena situación, y a estos niveles de precios se tiene que producir una cosecha cafetera con un valor cercano o superior a $11 billones, viniendo de $9 billones el año pasado y de $7,4 billones en 2019.

Para 2021, ¿cuánto se proyecta?

Tenemos un parque cafetero con la capacidad de producir entre 14 millones y 14,5 millones de sacos, pero dependerá de dos factores, el clima, pues si tenemos un fenómeno de la Niña produciríamos menos, porque habría más lluvias y nubosidad, y segundo, de las labores mismas del caficultor, la fertilización, el deshierbe, la renovación. Hemos venido trabajando muy duro en la renovación para que no se envejezcan los cafetales y con la edad suficiente para producir este nivel.

¿Cómo va el proceso de renovación ?

Sigue muy bien, a mitad de año teníamos reportadas 40.000 hectáreas renovadas, vamos camino a las 83.000 hectáreas, que es el 10% del área cafetera, y que es básicamente lo que debemos hacer cada año.

¿Cuántas familias dependen del sector?

Somos 540.000 familias, pero somos 2 millones de personas que vivimos directamente del café y 5 millones que viven indirectamente.

¿Cómo está el consumo interno?

Soy optimista, creo que el consumo ha venido incrementándose, y la tendencia a comprar cafés de calidad ha venido subiendo. La oferta de productos con café de exportación que viene de productores hasta asociaciones y cooperativas y la industria ha aumentado, en los supermercados vemos en los anaqueles que casi dos tercios de lo que se ofrece son cafés de origen con sello de la Federación. Vamos muy bien hacia el consumo de café de alta calidad en Colombia.

Laura Lucía Becerra Elejalde

Destacados

  • NEGOCIOS
  • TENDENCIAS
  • MIS FINANZAS
  • OPINIÓN
Siga bajando para encontrar más contenido