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‘La parte inmobiliaria ayudó a Fabricato a sobrellevar la crisis’

Gustavo Lenis, presidente de la compañía, aseguró que aunque en 2020 se redujeron las ventas, las pérdidas operacionales acumuladas han disminuido.

Gustavo Lenis

Gustavo Lenis, el presidente de Fabricato, dice que la compañía se enfoca en la eficiencia de los procesos y la maquinaría.

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POR:
María Camila Pérez Godoy
febrero 02 de 2021 - 07:57 p. m.
2021-02-02

Con su línea de negocio inmobiliaria, Fabricato, una de las empresas de fabricación de textiles más grandes del país, viene sobrellevando la crisis por la que atraviesa el sector desde antes de la pandemia. Así lo asegura su presidente Gustavo Lenis, quien también habló con Portafolio de otras problemáticas y las expectativas para 2021.

(Lea: Cierres e importaciones, los obstáculos en confecciones)

¿Cómo cerró la situación financiera el año pasado?

Las pérdidas operacionales disminuyeron en 2020, lo que pasa es que después de eso hubo unos ajustes, pero ahí mejoramos. En lo que sí caímos de manera importante fue en las ventas, estas estuvieron un 22% por debajo del 2019.

La pandemia trajo esa disminución, sobre todo en los primeros meses. Después mejoramos un poco, pero vendimos más o menos $70.000 millones menos que en el 2019.

Por la pandemia, ¿ha cambiado la producción?

Pudo haber cambiado un poco la combinación, pero nosotros seguimos produciendo lo mismo. Lo que hemos hecho es disminuir las referencias para concentrarnos en unas familias de telas que nos permite ser un poco más eficientes.

Y es que la maquinaria de nosotros es muy buena haciendo Drill, o Demin, que es la tela que se usa para pantalones y chaquetas de Blue Jean, entonces nos estamos concentrando en hacerlas más eficientes.

¿Qué tanto siguen afectando la importación y el contrabando?

Las importaciones están afectando en primer lugar al sector de confecciones.
No es tan fácil buscar precios más competitivos porque está demostrado que en los países asiáticos la electricidad es más barata, la mano de obra es más económica, hay casos de dumping, los precios están por debajo del de las materias primas, entonces no es una cuestión de si nosotros somos competitivos o no, sino que hay factores que merecen ser estudiados.

En Latinoamérica, países como México, Argentina y Brasil, que son países que tienen industria textil, han adoptado aranceles de hasta el 40% exclusivamente con el Oriente para proteger al sector, y esto debería ser considerado por nuestro gobierno para defender a uno de los sectores más impactados en esta crisis.

El contrabando es preocupante, pero ahí el Gobierno ha avanzado más. Aunque también hay triangulación, lavado y hasta re-marquillaje, las prácticas ilegales en este sector son muy grandes.

Y en este contexto, ¿cómo ve el panorama este año?

El año no ha empezado mal del todo, y nuestra condición no es igual a la de las confecciones. Nosotros fabricamos la tela y hemos empezado más o menos dentro de lo presupuestado, pero los confeccionistas sí comenzaron con un año más lento por problemas en la importación y los cierres de los fines de semana que afectan el comercio. La situación es distinta, aunque se va a ir emparejando.

Nosotros estamos proyectando un año un poco parecido al 2019. Hay que ver cómo se desarrolla este primer trimestre, que va a ser muy importante para afianzar las proyecciones.

Las ventas del sector textil están muy concentradas, en noviembre y diciembre del año. El segundo semestre tiene una participación del 70% en estas.
Obviamente el 2021 va a ser menos traumático, y en la medida en que se controle un poco el virus, la gente tenga más cuidado, y no lleguemos a la parálisis, será un año menos traumático.

¿Cómo están en sostenibilidad?

La sostenibilidad es un tema en el cual el sector textil está entrando fuertemente porque es una industria altamente contaminante, por las tintas con que se tiñen las telas.
Nosotros tenemos una planta de tratamiento de aguas residuales y el agua que finalmente vertemos a las cañerías es neutra, ya no contamina, pero para eso toca hacer unos procesos e inversiones importantes.

Tenemos telas con 30% de reproceso, ajustamos la planta, adecuamos las máquinas, teñimos en seco y en innovación estamos usando fibras sintéticas. Hemos avanzado mucho.

¿Qué relevancia ha tenido la línea que tienen en el sector inmobiliario?

Como Fabricato empezó a fusionarse y tenía otras plantas, entonces dejó unos inmuebles y lo que se ha hecho es un desarrollo grande que se llama ciudad Fabricato, con 2.000 apartamentos.

También hay un centro comercial que se inaugurará en octubre, de 55.000 metros cuadrados; hay otro proyecto en Ibagué, ; y tenemos un parque industrial en Rionegro, con locales para alquilar.

Afortunadamente vamos muy bien ahí porque ese negocio le permite a Fabricato textil modernizarse, estar al día en tecnología y subsanar las grandes pérdidas del pasado. La parte inmobiliaria sin duda, le ha ayudado a la Fabricato a sobrellevar la difícil situación.
Usted asumió la presidencia el año pasado, pero es su primera vez en una compañía textil.

Tengo que decir que realmente de textiles apenas estoy aprendiendo. Es un sector muy diferente a otros donde he estado, no tiene nada que ver con el aeronáutico. Estoy fascinado con el tema y Fabricato me ha gustado mucho porque es una fábrica moderna, con muchas posibilidades.

María Camila Pérez Godoy

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