Empresas sostenibles representan más del 6% del PIB en Iberoamérica

Un estudio de IE University, reveló que aunque cumplen un papel importante en el cumplimiento de los ODS, aún no se siente su impacto.

Negocios verdes

A este espacio se le llama “el cuarto sector”, por encontrarse en la intersección de los tres sectores tradicionales (privado, público y sin ánimo de lucro).

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Portafolio
mayo 10 de 2019 - 12:47 p.m.
2019-05-10

Las empresas que nacieron con el objetivo de tener un impacto social o medioambiental positivo representan más del 6% del PIB en Iberoamérica y cumplen un rol importante en el cumplimiento de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Así lo concluyó el estudio Empresas con propósito: El auge el cuarto sector en Iberoamérica, realizado por el Center for the Governance of Change (CGC) de IE University, en el que se analiza el estado actual de la llamada ‘economía con propósito’ en Argentina, Brasil, Colombia, Chile, México, Portugal y España.

Según el informe, en estos territorios hay más de 170.000 empresas de este tipo, las cuales emplean actualmente a 10 millones de trabajadores en distintos sectores.

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Dichas compañías se caracterizan por operar fórmulas distintas, como cooperativas, mutuales, empresas b, compañías de triple balance, etc., y movimientos diversos, que incluyen la economía circular, el emprendimiento social o banca responsable, entre otros.

Además de su aporte económico, estas organizaciones tienen un particular compromiso con el medioambiente y con la justicia social, que las llevaría a jugar un rol decisivo en la consecución de los 17 objetivos de desarrollo de la Agenda 2030 de la ONU, sin embargo no han logrado el impacto que se necesita para ello.

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“Una vez incubadas, las empresas con propósito se ven obligadas a competir en un marco económico y regulatorio que no ha sido creado para ellas, sino para las empresas ‘for profit’ tradicional, que tienden a priorizar los beneficios frente al impacto. Es decir, el problema no está en la semilla, sino en la tierra”, afirmó Diego Rubio, coordinador del estudio.

Para solucionar esta carencia, el estudio propone la creación de un nuevo espacio regulatorio que se adapte a las características únicas de estas empresas y las ayude a crecer sin tener que renunciar a sus valores y a su voluntad de impacto social. A este espacio se le llama “el cuarto sector”, por encontrarse en la intersección de los tres sectores tradicionales (privado, público y sin ánimo de lucro).

“Los ciudadanos nos están diciendo que el desarrollo sostenible, la desigualdad y el cambio climático no son asuntos solo de los gobiernos, sino que exigen un papel más activo de las empresas”, señaló Rebeca Grynspan, secretaria general iberoamericana y co-chair de la Fourth Sector Development Initiative del Foro Económico Mundial.

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